06/05/2026
Cartagena de Indias, la joya del Caribe colombiano, debe gran parte de su esplendor turístico y desarrollo urbano moderno a la visión inquebrantable de hombres como Alberto Araújo Merlano. Su nombre resuena con fuerza en la historia empresarial de la ciudad, no solo como el fundador de importantes proyectos inmobiliarios y hoteleros, sino también como un incansable líder cívico que, contra viento y marea, apostó por el progreso de su amada Heroica. Desde sus inicios como banquero hasta convertirse en el pionero de la hotelería de lujo en zonas deprimidas, la trayectoria de Araújo Merlano es un testimonio de resiliencia, innovación y un profundo compromiso social que culminó con la creación del emblemático Hotel Las Américas, una obra que cambió para siempre el panorama turístico de la región.

La historia de Alberto Araújo Merlano es la de un hombre que, a pesar de las adversidades, siempre vio oportunidades donde otros solo veían problemas. Su pasión por Cartagena lo llevó a enfrentar desafíos monumentales, desde la reconstrucción de infraestructuras básicas hasta la conceptualización de proyectos turísticos que parecían utópicos. Su legado no se limita a la majestuosidad de sus edificaciones, sino que se extiende a la transformación social y económica de comunidades enteras, demostrando que la empresa privada, cuando está guiada por una visión altruista, puede ser un motor de cambio y prosperidad para todos.
- El Banquero que Reconstruyó una Ciudad
- Capilla del Mar: El Salto a la Hotelería
- Las Américas: Una Visión Más Allá de lo Convencional
- Un Legado Imborrable: El Adiós a un Gigante
- Preguntas Frecuentes sobre Alberto Araújo Merlano y sus Proyectos
- ¿Cómo se llama el dueño del hotel Las Américas Cartagena?
- ¿Qué otros proyectos importantes impulsó Alberto Araújo Merlano en Cartagena?
- ¿Cómo impactó Alberto Araújo Merlano a la comunidad de La Boquilla con el Hotel Las Américas?
- ¿Cuáles fueron los principales desafíos que enfrentó Alberto Araújo Merlano al construir sus hoteles?
- ¿Qué reconocimientos recibió Alberto Araújo Merlano a lo largo de su trayectoria?
El Banquero que Reconstruyó una Ciudad
Antes de incursionar en el sector hotelero, Alberto Araújo Merlano ya había demostrado su temple y capacidad de liderazgo en el ámbito financiero y público. Graduado como abogado-economista de la prestigiosa Universidad Javeriana, su carrera comenzó con una breve, pero significativa, experiencia bancaria. Desde la gerencia del Banco Popular en Cartagena, no solo impulsó la creación y consolidación de numerosos pequeños negocios, sino que también jugó un papel crucial en el desarrollo urbano del centro financiero de La Matuna. Sin embargo, su espíritu cívico lo llamaba a desafíos mayores.
A finales de los años 60, Cartagena atravesaba uno de sus momentos más críticos. La ciudad, conocida como la Heroica, estaba sumida en un estado de abandono, postración y suciedad. Los continuos cortes de energía y agua, junto con las calles destrozadas por obras de alcantarillado inconclusas, la hacían parecer una "ciudad después de un bombardeo", según las propias palabras del entonces presidente Carlos Lleras Restrepo. Esta desoladora situación llevó a muchas familias a considerar abandonar la ciudad, y Araújo Merlano no era la excepción.
Fue en este contexto de desesperación que le ofrecieron la gerencia de Empresas Públicas de Cartagena, una propuesta que inicialmente rechazó. Paradójicamente, al enterarse de que el presidente Lleras Restrepo se había opuesto a su nombramiento (debido a que Araújo había sido un fuerte crítico de su reforma agraria en el Congreso como representante a la Cámara), Alberto Araújo Merlano, con su característico espíritu desafiante, decidió aceptar el cargo. Se trataba de un desafío colosal: enfrentar una crisis sin precedentes, una guerra política con el gobernador, continuos sabotajes de un sindicato comunista y una situación financiera tan precaria que no había fondos ni para pagar los sueldos de los empleados.
Pero Araújo Merlano no era un hombre que se amedrentara fácilmente. Sus ideas salvadoras no tardaron en manifestarse. Inspirado en su experiencia con Araújo & Segovia, identificó que el problema financiero se originaba en la falta de pago de los usuarios. Su ingeniosa solución fue simple, pero efectiva: llegó a un acuerdo con el Banco Popular para que este les prestara a los deudores un fondo creado por las mismas Empresas Públicas. De esta manera, el dinero "sacado de un bolsillo le entraba al otro", pero multiplicado con las acreencias. Para visualizar el progreso, una gigantesca gráfica en la fachada del banco mostraba, en rojo, las deudas por pagar y, en verde, el saldo a favor, que crecía a medida que los clientes bancarios aumentaban. La estrategia fue un éxito rotundo.
Además de sanear las finanzas, Araújo Merlano logró un hito impensable: pavimentar la totalidad de las calles de la ciudad. Su brillante idea fue permitir que los propietarios de inmuebles, que no pagaban impuesto de valorización, invirtieran ese dinero directamente en la pavimentación de las calles frente a sus propiedades, en alianza con Empresas Públicas, que aportaba la mayor parte de la financiación. Un año después, el presidente Lleras Restrepo, al ver la ciudad reconstruida, buscó al "culpable" y, en un acto de justicia, le hizo un reconocimiento público, transformando su antigua enemistad en una sólida alianza y amistad.
Capilla del Mar: El Salto a la Hotelería
A pesar de sus éxitos en el sector público, Alberto Araújo Merlano volvió a enfrentar desafíos. Tras una breve, pero conflictiva, gerencia en Colpuertos, donde denunció altos niveles de corrupción que le valieron problemas incluso con el presidente Misael Pastrana Borrero, decidió regresar a su amada Cartagena. Volvió a su inmobiliaria, pero con un nuevo y ambicioso propósito: incursionar en el sector hotelero.
Su idea era construir un apartahotel, un concepto que él consideraba original en ese momento. La necesidad era evidente: Cartagena solo contaba con dos hoteles cinco estrellas, el Caribe y el Americano, que siempre estaban copados, obligando a muchos turistas a alquilar apartamentos. Así nació el proyecto Capilla del Mar. La búsqueda de socios fue el primer obstáculo; comenzó en su propia casa, en Araújo & Segovia. La financiación fue otro dolor de cabeza. Recurrió nuevamente al Banco Popular, pero otra intervención presidencial indebida le negó el crédito. Finalmente, no tuvo más remedio que emigrar hacia una corporación de ahorro y vivienda, con el sistema Upac, donde los requisitos eran tan exigentes que parecían imposibles de cumplir.
Las dificultades financieras y burocráticas hicieron que sus socios fueran "tirando la toalla": el primero, por la demora en el arranque del proyecto; el segundo, por un supuesto sueño premonitorio de persecución por deudas; y el tercero, por cansancio de la espera. Pero Araújo Merlano, con su tenacidad característica, siguió adelante solo. Logró la aprobación del crédito cuando el lote, que había adquirido con el respaldo de hipotecas de sus propiedades, ya estaba incluso en venta. Las promesas de compra, firmadas por unos pocos visionarios, se hicieron efectivas, y hasta consiguió un cuantioso aporte oficial a su plan de desarrollo turístico, tras cumplir con todos los requisitos.
Su ingreso al sector hotelero fue por la puerta grande. La inauguración de Capilla del Mar contó con la presencia de los mismísimos Reyes de España, quienes participaron, junto al presidente César Gaviria, en los fastuosos actos conmemorativos de los 500 años del Descubrimiento de América. Este evento, de magnitud internacional, fue posible porque a Araújo Merlano se le ocurrió invitar a los monarcas cuando el Rey, en una entrevista, manifestó su intención de asistir a tan magna celebración en sus antiguas colonias. Ver el lujoso barco de la Armada española acercarse a la bahía de Cartagena, custodiado por buques colombianos, fue para él la confirmación de que otro de sus sueños, fruto de la imaginación, se hacía realidad.
Las Américas: Una Visión Más Allá de lo Convencional
El éxito de Capilla del Mar consolidó el gusto de Alberto Araújo Merlano por la hotelería y, más aún, por el desarrollo urbanístico. Con su vasta experiencia en el mercado inmobiliario, el siguiente paso fue aún más audaz. Si antes había sido pionero en la moderna infraestructura turística de Bocagrande, su nueva visión lo llevó al lado opuesto de la ciudad, siempre frente al mar, cerca del aeropuerto y en un sector hasta entonces deprimido: La Boquilla. Esta zona, habitada por pescadores pobres, era vista como insegura y poco atractiva para el turismo.
Una vez más, pocos creyeron en su proyecto. Lo consideraban demasiado ambicioso, excesivamente moderno y, sobre todo, con un costo exorbitante que lo obligó a vender varias de sus propiedades para financiarlo. La idea de construir un hotel de lujo en un barrio que no era "sano ni recomendable" para turistas extranjeros era considerada una locura por muchos. Pero Alberto Araújo Merlano no dio su brazo a torcer.
Finalmente, con la presencia del futuro presidente Andrés Pastrana y una fiesta de fantasía con juegos pirotécnicos y carrozas dignas de un cuento de hadas, fue inaugurado el Hotel Las Américas. Este hotel de cinco estrellas marcó el inicio de un nuevo polo de desarrollo urbano en Cartagena, al que seguirían otros proyectos similares.
El impacto de Las Américas trascendió lo económico. Gracias a una fundación creada por Alberto Araújo Merlano y varios de sus colegas, como expresión de su responsabilidad social empresarial, la gente de La Boquilla comenzó a beneficiarse con programas de salud, educación, vivienda y empleo, un legado que perdura hasta el día de hoy. El hotel se convirtió en un motor de transformación para la comunidad local, demostrando que el turismo puede ser una herramienta poderosa para el desarrollo social.
El espíritu incansable de Araújo Merlano no se detuvo ahí. Después vino el Centro de Convenciones en Las Américas, y en sus más de noventa años, no paró de producir ideas, convertirlas en proyectos y hacerlas realidad, con un éxito casi siempre garantizado. Su filosofía era simple pero profunda: no le temía al fracaso y se declaraba satisfecho por el deber cumplido, encontrando una enorme alegría en hacer lo que sabía y lo que le gustaba. "Soy un hombre feliz", aseguró al final de una de sus entrevistas, una reflexión que encapsula su paz interior y el éxito de sus resultados.
Un Legado Imborrable: El Adiós a un Gigante
La madrugada del sábado trajo luto a Cartagena con el fallecimiento de Alberto Araújo Merlano a los 94 años de edad. El empresario cartagenero y líder gremial dedicó su vida a forjar exitosas compañías en su ciudad natal, dejando una huella imborrable en el desarrollo económico y social de la región. Era el padre del exministro Fernando Araújo Perdomo y abuelo del actual senador del Centro Democrático (CD), Fernando Araújo Rumié, de cuya colectividad política fue director honorario.
Aunque se graduó en Ciencias Jurídicas, Alberto Araújo Merlano ejerció su profesión por muy pocos años, dedicándose por completo a la creación de empresas. Al finalizar sus estudios, asumió la gerencia de La Voz de Colombia, una emisora que sacó de las ruinas dejadas por un incendio, posicionándola en los primeros lugares de sintonía en el país en tan solo tres años.
A los 35 años, fundó con Ricardo Segovia Morales la firma administradora de finca raíz Araújo & Segovia, una empresa que aún subsiste como una de las más reconocidas y serias en el sector inmobiliario colombiano. Su paso por las Empresas Públicas Municipales de Cartagena fue el único cargo público que ejerció en su vida, pero uno de los más trascendentales.
Además de presidir el Directorio Conservador de Bolívar, fue el artífice de proyectos emblemáticos como el Hotel Capilla del Mar, el Hotel Las Américas y el Centro de Convenciones de Las Américas, entre innumerables iniciativas en los sectores privado y público. Por toda esta labor, recibió múltiples reconocimientos, que incluyen la Gran Cruz de Cotelco, Grado de Comendador, por su dedicación al sector turístico; el Premio al Mérito Empresarial Simón Bolívar 2011; el título de director emérito del Centro Democrático y la Orden José Gutiérrez Gómez, por su trayectoria como forjador de empresas en la ciudad.
La vida de Alberto Araújo Merlano es una fuente de inspiración, un recordatorio de que la visión, la perseverancia y el compromiso con la comunidad son los pilares fundamentales para construir un legado que trascienda generaciones y transforme realidades.
Preguntas Frecuentes sobre Alberto Araújo Merlano y sus Proyectos
¿Cómo se llama el dueño del hotel Las Américas Cartagena?
El fundador y visionario detrás del Hotel Las Américas en Cartagena fue el empresario y líder cívico Alberto Araújo Merlano. Aunque falleció a los 94 años, su legado como creador y gestor del hotel perdura.
¿Qué otros proyectos importantes impulsó Alberto Araújo Merlano en Cartagena?
Además del Hotel Las Américas, Alberto Araújo Merlano fue un pilar en el desarrollo de Cartagena. Entre sus proyectos más destacados se encuentran la gestión de las Empresas Públicas de Cartagena, donde logró sanear sus finanzas y pavimentar la ciudad; la fundación de la reconocida firma inmobiliaria Araújo & Segovia; y la construcción del Hotel Capilla del Mar, otro de los icónicos hoteles de cinco estrellas de la ciudad. También fue clave en la creación del Centro de Convenciones de Las Américas.
¿Cómo impactó Alberto Araújo Merlano a la comunidad de La Boquilla con el Hotel Las Américas?
Alberto Araújo Merlano tuvo un profundo impacto social en La Boquilla, el sector donde construyó el Hotel Las Américas. A través de una fundación creada por él y sus colegas, se implementaron programas de salud, educación, vivienda y empleo, beneficiando directamente a las comunidades de pescadores de la zona. Su visión no solo fue empresarial, sino también de responsabilidad social, buscando el desarrollo integral de la región.
¿Cuáles fueron los principales desafíos que enfrentó Alberto Araújo Merlano al construir sus hoteles?
Alberto Araújo Merlano enfrentó numerosos desafíos al construir sus proyectos hoteleros, incluyendo la dificultad para conseguir financiación (incluso con intervenciones presidenciales que le negaron créditos), la deserción de socios que no creían en la viabilidad de sus ambiciosas ideas, y el escepticismo generalizado sobre la elección de ubicaciones poco convencionales como La Boquilla. A pesar de todo, su perseverancia y visión lo llevaron al éxito.
¿Qué reconocimientos recibió Alberto Araújo Merlano a lo largo de su trayectoria?
A lo largo de su vida, Alberto Araújo Merlano recibió múltiples reconocimientos por su invaluable contribución al desarrollo empresarial y turístico de Colombia. Entre ellos destacan la Gran Cruz de Cotelco, Grado de Comendador, por su dedicación al sector turístico; el Premio al Mérito Empresarial Simón Bolívar 2011 en la categoría de empresario benemérito; el título de director emérito del Centro Democrático; y la Orden José Gutiérrez Gómez, por su trayectoria como forjador de empresas.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Alberto Araújo Merlano: El Visionario de Cartagena puedes visitar la categoría Gastronomía.
