¿Qué hay para hacer en Aranjuez, Medellín?

Aranjuez: Un Festín Real en la Huerta de Madrid

04/08/2023

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Aranjuez, ese Real Sitio y Villa en la Comunidad de Madrid, es mucho más que un impresionante Palacio y unos jardines majestuosos. A solo 40 minutos del bullicioso centro de la capital, este municipio, al que se puede llegar incluso en el nostálgico Tren de la Fresa, se revela como un auténtico paraíso para los amantes de la buena mesa. Durante siglos, fue el destino predilecto de la Casa Real Española para sus veraneos, y no es para menos: aquí se come como auténticos reyes. La riqueza de su tierra, bañada por los ríos Jarama y Tajo, y la pasión de sus chefs, han convertido a Aranjuez en un destino gastronómico de primer orden, donde cada plato cuenta una historia de tradición, calidad y cercanía.

¿Qué comida es típica en Aranjuez?
La cocina ofrece platos tradicionales con especialidades típicas de Aranjuez, como son el faisán estofado con verduras, las ancas de rana al ajillo de Chinchón con pimiento del piquillo o los espárragos de la huerta del municipio.
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Aranjuez: El Jardín Real de la Gastronomía

La belleza singular de Aranjuez, declarada Patrimonio Mundial por la Unesco, se extiende más allá de sus palacios y jardines. Es un lugar diseñado para el disfrute y la desconexión, donde el paisaje cultural y excepcional se fusiona con una oferta culinaria que sorprende al visitante. María Belmonte, delegada de Turismo del Ayuntamiento de Aranjuez, subraya que la ciudad fue concebida para “disfrutar, para desconectar y también conectar con lo bello”. Y en ese disfrute, la gastronomía juega un papel fundamental.

El imponente Palacio Real, con su cuidada estética de piedra blanca y ladrillo, y sus extensos jardines —como el del Príncipe, el de la Isla y el de Isabel II—, forman el telón de fondo de una experiencia que se completa con visitas a lugares como el Museo de Falúas Reales o la Real Casa del Labrador. Pero es en su mercado de abastos, vital para los arancetanos, y en sus restaurantes, donde el valor de sus productos de la tierra se hace palpable. Aquí, el turismo gastronómico no es una moda, sino una realidad, con visitantes que planifican su viaje priorizando dónde comerán o cenarán, buscando experiencias que conectan con lo más esencial: el campo, la buena alimentación y la sostenibilidad.

La Huerta Histórica: El Corazón de la Cocina Arancetana

Si hay un pilar fundamental sobre el que se asienta la gastronomía de Aranjuez, ese es su Huerta Histórica. Alabada por los paladares más exigentes, esta vega fértil es una fuente inagotable de productos de una calidad y variedad inigualables. Factores como la climatología privilegiada, una altitud moderada y, sobre todo, la confluencia de los ríos Jarama y Tajo, crean un ecosistema perfecto para el cultivo.

Cuando pensamos en Aranjuez, dos productos emergen inmediatamente en nuestra mente: los afamados espárragos y las dulces fresas. Estos tesoros de la tierra son solo la punta del iceberg de una despensa mucho más rica. La huerta ribereña nos regala también carnosos tomates, alcachofas de textura delicada, habas tiernas, patatas de sabor inconfundible y hasta coles de Bruselas, entre muchos otros. Esta diversidad y la frescura de sus materias primas son el secreto detrás de la excelencia de los platos que se degustan en Aranjuez.

Para aquellos que deseen una inmersión completa en el origen de estos manjares, la Huerta de Aranjuez ofrece la posibilidad de realizar tours guiados. Los agricultores, orgullosos de su labor, abren las puertas de sus campos para mostrar cómo cultivan y miman sus productos. Estas visitas, que forman parte del Paisaje Cultural de Aranjuez, incluyen paradas en el Museo de la Fresa, donde un guía revela todos los secretos de su producción. Al finalizar el recorrido, de aproximadamente una hora, los visitantes tienen la oportunidad de adquirir directamente del agricultor una cesta repleta de productos frescos, llevando un pedazo de Aranjuez a sus hogares.

De la Huerta a la Mesa: Chefs que Abrazan el Km 0

La filosofía del km 0 no es una tendencia pasajera en Aranjuez; es la esencia misma de su cocina. Los chefs y empresarios de la restauración local han hecho una apuesta decidida por los productos de cercanía, no solo por su frescura y calidad, sino también para dinamizar la economía local. Es prácticamente imposible sentarse a la mesa en cualquier restaurante de Aranjuez y no encontrar en la carta especialidades donde las verduras, hortalizas y frutas de la huerta son las auténticas estrellas.

La mayoría de los cocineros de Aranjuez han declarado su amor eterno a las verduras de la vega, utilizándolas como base para conquistar a sus comensales con creaciones llenas de sabor y autenticidad. Esta dedicación al producto local es un testimonio del profundo respeto que existe por la tierra y su generosidad.

Un Recorrido por los Sabores de Aranjuez: Restaurantes Emblemáticos

La oferta gastronómica de Aranjuez es tan variada como exquisita, abarcando desde la alta cocina hasta las tapas más tradicionales. Cada establecimiento cuenta su propia historia a través de sus platos.

Casa José: La Alta Cocina Vegetal

Considerado uno de los restaurantes más ilustres de Aranjuez y con presencia en la prestigiosa Guía Michelin, Casa José es un referente en la cocina de producto. Su chef, Fernando del Cerro, es un apasionado de los vegetales, que conforman la base de su despensa, provista directamente por los hortelanos de la Vega del Tajo y el Jarama. En Casa José, los colores de Aranjuez se trasladan a los platos, y la experimentación es clave. Del Cerro aplica técnicas asiáticas en la cocción de las verduras —a golpe de fuego, con horno, wok o fritura— para concentrar mejor su sabor.

Ofrecen menús degustación de seis pases, que combinan magistralmente platos vegetales y animales. Sin embargo, los vegetarianos pueden disfrutar de un menú 100% verde con opciones innovadoras como el papillote de judías verdes con nueces de macadamia al kimchi, la berenjena asada con crema de aceitunas o el maíz blanco con tahini, ajo blanco y mole verde. Para quienes buscan la fusión, destacan la terrina de tomate rojo con berberechos en soja y berros, la corvina del estrecho a la crème de acederas asiáticas, el pulpo al wok con apionabo y salicornia, o un clásico costillar de cordero lechal asado a la antigua.

Aguatinta: Tradición y Vanguardia en Cada Plato

Ubicado en un espacio con historia, que en su día fue propiedad de la Casa de Alba y hospedó a figuras como Goya, Aguatinta es otro templo culinario en Aranjuez donde las verduras son protagonistas. Aquí, la experimentación se conjuga con la frescura de los pescados de lonja.

Su carta seduce con propuestas como la zamburiña con pico de gallo y kimchi, el lingote de pularda trufada con salteado de boletus o el lomo de bacalao con ajo negro. No faltan clásicos reinventados como la ensaladilla Aguatinta con merluza o la flor de alcachofa sencillamente confitada. Pero si hay un plato que nadie debería perderse, son los guisantes con láminas de trufa y huevo trufado, una combinación que roza la perfección.

Casa Delapio y A Terra: La Excelencia del Producto y la Bodega

Desde 2003, Casa Delapio se ha consolidado como un referente gracias a su apuesta por el km 0 y su impresionante bodega. Aquí, la huerta se fusiona con una selección excepcional de vinos. Entre sus platos destacan el tomate relleno de setas, las trompetas de la muerte, la ensaladilla con tartar de atún y huevo frito, los mejillones bouchot con salsa Café de París o la oreja frita con puré de patata de Aranjuez y salsa brava casera.

Su bodega es un viaje por pequeñas parcelas y cosechas, con vinos de Madrid como El Regajal, la Dehesa de Valdequejigoso, Cepas Viejas o La Maldición; de Cebreros, La Cendra; y de Sierra de Gata, Vino de Montaña. Para un plan más informal, A Terra Delapio, su "hermana pequeña", ofrece un ambiente más relajado con mesas altas y una carta de picoteo que incluye desde una tortilla vaga y espárragos verdes a la plancha hasta deliciosas empanadas gallegas de pulpo y centollo.

El Tomate de Aranjuez y su Taberna: Homenaje a la Joya Roja

Como su nombre indica, El Tomate de Aranjuez rinde un auténtico tributo a este producto estrella de la huerta local. El plato más aclamado es el tomate con piparras, cebolla, un generoso chorro de AOVE y bonito artesano escabechado, una oda a la sencillez y la calidad. Pero la carta va más allá, con opciones como la parrillada de espárragos con salmón, la flor de alcachofa con foie, huevo y cecina, o los tacos de solomillo con ajos tiernos.

Su hermana pequeña, la Taberna del Tomate, ofrece una propuesta más sencilla a base de tapas, ideales para un picoteo rápido. Aquí se pueden disfrutar de su famosa ensaladilla, las icónicas gildas con piparra, tomate, aceituna, anchoa y boquerón, o una clásica ensalada de tomate, siempre con el sabor auténtico de la huerta.

Casa Pablo: La Tradición que Perdura

Entrar en Casa Pablo es hacer un viaje en el tiempo. Este icono de Aranjuez, con su barra tradicional, cuadros de personajes ilustres y carteles taurinos antiguos, crea un ambiente acogedor y lleno de historia. Bajo la dirección del chef Sergio Guzmán, la cocina se basa en un principio infalible: una despensa llena de buen producto de cercanía.

La carta de Casa Pablo ofrece platos que son pura tradición, como el cocido madrileño (disponible los lunes), caracoles y callos elaborados con las recetas familiares de los Guzmán. Pero también hay espacio para la innovación con propuestas como los rapitos con ali oli de ajo tostado y membrillo, las alcachofas de la casa, el besugo en escabeche de hinojo y su parmentier, o el entrecot de tomate de Aranjuez con ensalada de mango, aguacate y anchoa. La sopa de tomate con bonito marinado y las alcachofas cocinadas a baja temperatura son también opciones muy recomendables.

El Rana Verde: Sabor a Historia junto al Tajo

A orillas del río Tajo, el centenario restaurante El Rana Verde ofrece una experiencia romántica y evocadora de otras épocas. Su cocina se centra en platos tradicionales que son especialidades típicas de Aranjuez. Aquí se pueden degustar el faisán estofado con verduras, las singulares ancas de rana al ajillo de Chinchón con pimiento del piquillo o los espárragos frescos de la huerta del municipio.

Otros platos que gozan de gran éxito son el rabo de toro estofado, con el que también elaboran deliciosas croquetas; las flores de alcachofas sobre una crema de boletus y polvo de jamón; el tartar de tomates de la Vega y guacamole con aceitunas negras; el tataki de atún con queso manchego y sandía asada; y el refrescante gazpacho de fresón de Aranjuez con albahaca. Un detalle a destacar es que la mayoría de los platos de la carta también tienen una versión en formato de tapas, ideal para un picoteo más informal.

Enoturismo en Aranjuez: Un Maridaje Perfecto

La experiencia gastronómica en Aranjuez no estaría completa sin adentrarse en el mundo del vino. La región cuenta con varias bodegas que ofrecen actividades de enoturismo, permitiendo a los visitantes conocer de cerca el proceso de elaboración y degustar vinos de gran calidad.

Bodega Real Cortijo de Carlos III: Historia y Sabor

Un día perfecto para los amantes del vino puede transcurrir en la Bodega Real Cortijo, un espacio lleno de historia que el Rey Carlos III mandó levantar. Por sus muros han pasado personajes ilustres como Manuel Godoy y el Duque de Prim, y sus paredes guardan anécdotas fascinantes. La visita comienza con una bienvenida entre viñas y rosas, en un coqueto jardín de aire francés, para luego adentrarse en sus interminables ramales subterráneos donde los vinos duermen y envejecen. El recorrido culmina en un antiguo lagar, ahora transformado en elegantes salones para catas.

La Bodega Real Cortijo ofrece una carta de experiencias que van más allá de un simple recorrido. Los visitantes pueden aprender de enología de la mano de un sumiller, maridar vinos con exquisitos quesos locales, o incluso diseñar su propio vino. Una actividad muy popular es el “Casino del Vino”, donde las catas se convierten en divertidos juegos de azar que estimulan los sentidos.

Bodegas El Regajal: Vinos Ecológicos de Autor

Ubicadas al sur de la Comunidad de Madrid, Bodegas El Regajal son un ejemplo de viticultura respetuosa con el medio ambiente. En su finca, con un viñedo ecológico de 14 hectáreas, se cultivan las uvas que dan vida a vinos de alta calidad. Las experiencias que ofrecen incluyen rutas por la finca, degustaciones de sus vinos y la posibilidad de organizar eventos en un entorno idílico. Los guías explican detalladamente el proceso de vinificación, crianza y envejecimiento de sus etiquetas más reconocidas, como el Regajal Selección Especial y Las Retamas de El Regajal, ambos con Denominación de Origen Vinos de Madrid.

Como bien resume María Belmonte, si se deja el “buen producto” de la huerta en manos de los “magníficos profesionales de la restauración de Aranjuez” y se acompaña con el vino de sus bodegas, se obtiene un “plan gastronómico perfecto”.

Preguntas Frecuentes sobre la Gastronomía de Aranjuez

Para resolver cualquier duda que pueda surgir al planificar su visita gastronómica a Aranjuez, hemos recopilado algunas de las preguntas más comunes:

  • ¿Cuáles son los productos más típicos y famosos de la huerta de Aranjuez?
    Los productos más emblemáticos son las fresas y los espárragos. Sin embargo, la huerta de Aranjuez también es famosa por sus carnosos tomates, alcachofas, habas, patatas y coles de Bruselas, entre otros vegetales de alta calidad.
  • ¿Se puede visitar la Huerta de Aranjuez y conocer el proceso de cultivo?
    Sí, los agricultores ofrecen tours guiados por las huertas históricas, donde se explica el proceso de cultivo. Estas visitas suelen incluir el Museo de la Fresa y la posibilidad de comprar productos frescos directamente del agricultor al finalizar el recorrido.
  • ¿Qué tipo de cocina puedo esperar encontrar en los restaurantes de Aranjuez?
    La cocina de Aranjuez se caracteriza por su fuerte arraigo en el "km 0" y los productos de temporada de su huerta. Encontrará desde alta cocina de autor con toques de vanguardia (como en Casa José o Aguatinta) hasta cocina tradicional y de cuchara (Casa Pablo, El Rana Verde) y opciones más informales de tapas (Taberna del Tomate, A Terra Delapio).
  • ¿Es Aranjuez un buen destino para los amantes del vino?
    Definitivamente sí. Aranjuez cuenta con bodegas históricas como la Bodega Real Cortijo de Carlos III y bodegas modernas como El Regajal, que ofrecen diversas experiencias de enoturismo, incluyendo catas, visitas guiadas y actividades didácticas sobre el mundo del vino.
  • ¿Hay opciones para vegetarianos o dietas especiales en Aranjuez?
    Dado el énfasis en los productos vegetales de la huerta, muchos restaurantes, como Casa José, ofrecen menús vegetarianos completos o una amplia variedad de platos basados en verduras. Es recomendable consultar con el restaurante de antemano para opciones específicas.

Aranjuez es un destino que deleita todos los sentidos, pero especialmente el del gusto. Su rica herencia real y su excepcional huerta se unen para ofrecer una experiencia gastronómica inolvidable, donde cada bocado es un homenaje a la tierra y a la tradición.

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