24/09/2023
En el corazón de la vibrante capital colombiana, Bogotá, se esconde un verdadero santuario natural: el Humedal La Conejera. Este espacio, declarado Parque Ecológico Distrital de Humedal (PEDH), no es solo un pulmón verde, sino un ecosistema vital que ostenta la máxima certificación ambiental a nivel mundial: la designación RAMSAR. Este reconocimiento subraya la importancia de los esfuerzos continuos para la conservación de la biodiversidad en estas áreas protegidas, elementos clave de la Estructura Ecológica Principal de Bogotá. La Conejera es un testimonio viviente de la coexistencia entre la urbe y la naturaleza, ofreciendo un refugio invaluable para una diversidad de vida silvestre y proporcionando servicios ambientales esenciales para la ciudad.

¿Dónde se Ubica este Santuario Natural?
El Humedal La Conejera se encuentra estratégicamente ubicado en la localidad de Suba, al noroccidente de la sabana de Bogotá. Su posición geográfica lo convierte en un punto crucial dentro de la cuenca de Torca. Este humedal fue formalmente incluido en el Área Forestal Protectora (AFP) de franja paralela a la ronda hidráulica, también conocida como Zona de Manejo y Preservación Ambiental (ZMPA), según lo estipulado en la Resolución Nº250 de 1995 de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB).
Sus límites geográficos son bastante definidos, lo que facilita su identificación y protección. Por el costado oriental, colinda con la concurrida Avenida Suba y la Clínica Corpas. Hacia el occidente, sus aguas se encuentran con el imponente río Bogotá, mientras que al norte, limita con la Hacienda Las Mercedes, el Seminario Luis Amigó y la finca Berice. Al sur, el humedal se extiende junto a la Hacienda Fontanar del Río, y hacia el sur occidente, se entrelaza con varios barrios residenciales como Cedros de Suba, Hato Chico, Compartir, Camino Verde de Suba, Los Arrayanes, Londres, la urbanización Las Mercedes y Las Acacias, entre otros. Esta ubicación, rodeada tanto por áreas urbanas como rurales, destaca su rol como un corredor biológico y un espacio de respiro para la metrópolis.
Un Ecosistema Vital para Bogotá
El Humedal La Conejera es un ecosistema de transición, un punto intermedio fascinante entre lo acuático y lo terrestre. Esta característica le permite albergar porciones húmedas, semihúmedas y secas, cada una con sus propias particularidades y especies asociadas. Fue declarado Parque Ecológico Distrital de Humedal mediante el Decreto 190 de 2004, como parte integral del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de Bogotá, el cual también establece el régimen de usos para este invaluable espacio natural.
El principal afluente que nutre a La Conejera es la Quebrada La Salitrosa, una arteria vital que nace en el cercano Cerro La Conejera. Este humedal desempeña un papel fundamental en la regulación del caudal del río Bogotá, actuando como un amortiguador natural tanto en las épocas de intensas lluvias, absorbiendo parcialmente las crecidas y minimizando las inundaciones en áreas urbanas, como en las temporadas de estiaje, manteniendo un nivel hídrico estable. Sin embargo, su capacidad de regulación se ha visto comprometida en los últimos años debido a la desecación de sus afluentes primarias y los nacederos que captan el agua de los cerros de La Conejera y El Indio, un desafío constante para su conservación.
El Origen de su Nombre: Un Homenaje a la Fauna
¿Por qué un humedal tan significativo lleva el nombre de «La Conejera»? La respuesta se encuentra en uno de sus habitantes más carismáticos y abundantes: el Curí (Cavia aperea anolaimae). Este pequeño mamífero, a menudo conocido popularmente como «Conejillo de indias», fue tan prevalente en la zona que el lugar llegó a ser conocido como el sitio «donde habían muchos conejillos». De ahí deriva el nombre que hoy identifica a este importante ecosistema. De hecho, dentro del humedal, uno de los tramos más transitados del sendero habitual es cariñosamente conocido como el «sendero de los Curíes», un homenaje a la especie que da nombre al lugar y que aún hoy puede ser observada deambulando por este corredor natural.
La Fascinante Fauna Mamífera de La Conejera
El Humedal La Conejera se destaca a nivel distrital por ser el humedal de Bogotá con la mayor cantidad de especies de mamíferos reportadas. Si bien los humedales suelen ser conocidos por su avifauna, La Conejera es un testimonio de que la vida mamífera aún prospera en estos importantes ecosistemas urbanos. Actualmente, se han registrado 11 especies de mamíferos, de las cuales 10 son placentarios y una es marsupial, un número notable que resalta la riqueza ecológica del lugar.
Mamíferos Registrados en Detalle:
| Especie Científica | Nombre Común | Notas Relevantes |
|---|---|---|
| Cavia aperea anolaimae | Curí | Mamífero con mayores poblaciones, origen del nombre del humedal. |
| Didelphis pernigra | Zarigüeya (Chucha o Fara) | Marsupial registrado, avistado merodeando la Quebrada La Salitrosa. |
| Mustela frenata | Comadreja cola larga | Animal ágil y difícil de observar, con poblaciones bajas y amenazadas. |
| Cryptotis thomasi | Musaraña de Thomas | Mamífero nocturno con ecolocalización, muy raro de avistar. |
| Neomicroxus bogotensis | Ratón de campo (Ratón arrocero bogotano) | Habita en los Andes, no hay reportes recientes en el humedal. |
| Sturnira bogotensis | Murciélago frugívoro (Murciélago de hombros amarillos de Bogotá) | Reseñado en el plan de manejo, se alimenta de frutas. |
| Lasiurus cinereus | Murciélago cola peluda canoso (Ceniciento o Gris) | Murciélago solitario y migratorio, insectívoro. |
| Sciurus granatensis | Ardilla de cola roja | Se alimenta de semillas y frutos, avistamientos ocasionales en La Conejera. |
| Sturnira ludovici | Murciélago de charreteras mayor | Especie recientemente registrada en 2018, identificada por monitoreos comunitarios. |
| Oryctolagus cuniculus | Conejo europeo | Registrado en 2014, se debate si es silvestre o doméstico escapado. |
| Lasiurus blossevillii | Murciélago Cola Peluda de Blossevil (Rojo del desierto) | Murciélago migratorio, reportado por la comunidad en 2020. |
Además de estas especies, la Rata negra (Rattus rattus) y el Ratón casero (Mus musculus) también han sido registrados en el Humedal La Conejera. Aunque no suelen incluirse en los listados de especies silvestres del ecosistema debido a su relación comensal con el ser humano, son importantes para la cadena alimenticia local, sirviendo como presas habituales para aves rapaces y otros depredadores. Su presencia es un recordatorio de cómo las especies introducidas pueden colonizar ambientes silvestres, incluso en un área protegida.

Desafíos y Amenazas para La Conejera
A pesar de su estatus de protección y su riqueza biológica, el Humedal La Conejera enfrenta múltiples desafíos que amenazan su salud y la de sus habitantes. La disminución notoria de las poblaciones de mamíferos, incluyendo los Curíes que antes eran mucho más frecuentes, es un indicador preocupante de estas presiones. Varias son las causas identificadas:
- Presencia de perros: Tanto los perros en situación de abandono como el ingreso de mascotas domésticas sin control representan una amenaza directa para la fauna silvestre, depredando especies y alterando su comportamiento natural.
- Contaminación de las aguas: El vertimiento de aguas residuales, provenientes de conexiones erradas y descargas ilegales tanto antiguas como nuevas, contamina gravemente la Quebrada La Salitrosa y, por ende, el humedal, afectando la calidad del hábitat y la salud de las especies.
- Urbanizaciones aledañas: La expansión urbana sin una planificación adecuada ejerce presión sobre los límites del humedal, reduciendo el espacio vital y fragmentando los corredores biológicos.
- Falta de control y capacidad de carga: El ingreso de grupos no autorizados o la visita masiva de personas sin una regulación adecuada superan la capacidad de carga del ecosistema, generando perturbaciones y degradación.
- Malos manejos en el mantenimiento: Prácticas inadecuadas en el mantenimiento de las franjas acuáticas y terrestres del humedal pueden destruir hábitats cruciales para la flora y fauna.
- Desecación de afluentes: La captación de agua en los cerros de La Conejera y El Indio, junto con la desecación de sus afluentes primarias y nacederos, reduce el flujo hídrico esencial para mantener el nivel de agua del humedal.
Un Llamado a la Acción: Recomendaciones para la Conservación
La conservación del Humedal La Conejera es una tarea colectiva que requiere el compromiso de autoridades, comunidades y visitantes. Para revertir las tendencias negativas y asegurar la supervivencia de este invaluable ecosistema, se proponen diversas acciones:
- Control de acceso: Es fundamental mejorar el control sobre el ingreso de personas y mascotas al humedal, estableciendo límites claros y promoviendo el respeto por el entorno natural.
- Manejo de fauna doméstica: Implementar programas de recuperación y adopción para los perros que deambulan por el ecosistema, y trabajar en conjunto con los propietarios de fincas aledañas para controlar la presencia de perros que afecten la fauna silvestre.
- Saneamiento hídrico: El Acueducto de Bogotá y las entidades correspondientes deben ejercer un mayor control sobre el vertimiento de aguas residuales y las conexiones erradas, tanto las históricas como las nuevas, para detener la contaminación de la Quebrada La Salitrosa y el humedal.
- Seguridad y manejo de perros guardianes: Evaluar alternativas de seguridad que permitan prescindir del acompañamiento de perros por parte del personal de vigilancia, ya que sus marcas de olor pueden perjudicar la flora y fauna del humedal.
- Investigación y monitoreo: Realizar estudios más amplios y detallados sobre los mamíferos y otras especies para enriquecer el conocimiento de la biodiversidad y declarar zonas de reserva específicas que protejan hábitats críticos.
- Diálogo de saberes: Fomentar un intercambio de conocimientos entre la comunidad local, que posee un profundo entendimiento de la biodiversidad del humedal, y los operarios encargados del mantenimiento, para asegurar prácticas que preserven los hábitats.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
A continuación, respondemos algunas de las preguntas más comunes sobre el Humedal La Conejera:
¿Qué es un humedal RAMSAR?
Un humedal RAMSAR es un sitio de humedal que ha sido designado de importancia internacional bajo la Convención de Ramsar sobre los Humedales. Esta designación reconoce su valor ecológico y la necesidad de su conservación y uso racional. El Humedal La Conejera ostenta esta certificación, lo que subraya su relevancia global.
¿Por qué el Humedal La Conejera es tan importante para Bogotá?
Es vital por varias razones: regula el caudal del río Bogotá, previniendo inundaciones; actúa como un pulmón verde que mejora la calidad del aire; es un corredor biológico y refugio para una rica biodiversidad, incluyendo la mayor cantidad de mamíferos registrados en los humedales de la ciudad; y ofrece un espacio para la educación ambiental y la conexión con la naturaleza.
¿Cuáles son las principales amenazas para el humedal?
Las principales amenazas incluyen la contaminación del agua por vertidos de aguas residuales, la presencia de perros domésticos y abandonados que depredan la fauna, la presión urbanística de las zonas aledañas, la falta de control en el acceso de visitantes y la desecación de sus afluentes.
¿Se pueden visitar los mamíferos en el Humedal La Conejera?
Si bien es posible avistar algunos mamíferos como el Curí en los senderos designados, especialmente en el llamado «sendero de los Curíes», la observación de especies más esquivas como la Comadreja o los murciélagos es rara y requiere paciencia y respeto por su hábitat. El humedal es un espacio para la observación de fauna silvestre, no un zoológico, y se debe mantener una distancia prudente.
¿Cómo puedo contribuir a la conservación del humedal?
Puedes contribuir siguiendo las normas del parque (no arrojar basura, no ingresar mascotas, no salirse de los senderos), participando en jornadas de limpieza o monitoreo si son organizadas por entidades oficiales o fundaciones, reportando actividades ilegales a las autoridades, y apoyando a las organizaciones locales que trabajan por su conservación.
El Humedal La Conejera es mucho más que un cuerpo de agua; es un ecosistema dinámico y resiliente que, a pesar de las presiones urbanas, sigue siendo un faro de biodiversidad y un recordatorio constante de la importancia de proteger nuestros tesoros naturales. Su estatus RAMSAR es un orgullo para Bogotá y un llamado a la acción para todos aquellos que valoran la vida silvestre y los servicios ambientales que estos espacios únicos nos brindan. La supervivencia y prosperidad de La Conejera dependen de la conciencia y el compromiso de cada uno de nosotros.
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