¿Qué es el Buda feliz?

Shangrilá: La Historia del Primer Chino en Madrid

09/06/2023

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En el vibrante corazón de Madrid, donde la tradición y la modernidad se entrelazan en cada esquina, existe un lugar con una historia tan rica como sus sabores: Shangrilá. Más allá de ser un simple restaurante, Shangrilá representa un hito, la puerta de entrada a una cultura gastronómica hasta entonces desconocida en la capital española. Imaginen la España de 1963, dominada por la caña, la tapa y la cocina local, cuando de repente, un soplo de Oriente se posa en sus calles, trayendo consigo aromas exóticos y una curiosidad inigualable.

¿Qué es el Buda feliz?
Es un dios de la buena fortuna y conocido por atraer la buena suerte, la abundancia y la plenitud. Una estatua del Buda Hotei, una representación común.

Fue en ese año cuando tres jóvenes cocineros, valientes y visionarios, llegaron desde Hong Kong con un tesoro invaluable: sus costumbres, sus tradiciones y, sobre todo, el arte culinario chino. Con una maleta llena de sueños y recetas ancestrales, encendieron los fogones de lo que se convertiría en el primer restaurante de comida asiática en Madrid. Bautizado como Shangrilá, su nombre evocaba un paraíso mítico, un lugar de belleza y armonía, y eso fue precisamente lo que ofrecieron a una ciudad ávida de nuevas experiencias. En aquel momento, era sin duda uno de los lugares más exóticos y fascinantes que se podían concebir en toda España.

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Shangrilá: El Pionero que Abrió un Nuevo Mundo Culinario

La apertura de Shangrilá en 1963 no fue un evento menor. Significó una verdadera revolución gastronómica y cultural. En una época donde los bares de barra y las tapas eran la norma, Shangrilá se erigió como un faro de misterio y aventura culinaria. La decoración, el personal, y por supuesto, las especialidades de la lejana China, alimentaban una curiosidad insaciable entre los madrileños. Era un lugar donde se podía viajar sin moverse de la silla, donde cada plato era una historia y cada aroma, un pasaporte a un continente lejano.

Los fundadores, con su audacia y su profundo conocimiento de la cocina cantonesa, introdujeron sabores, texturas e ingredientes que eran completamente nuevos para el paladar español. El arroz tres delicias, los rollitos de primavera, el pato laqueado; platos que hoy nos parecen comunes, fueron en su momento una revelación. Shangrilá no solo servía comida, ofrecía una experiencia inmersiva que desafiaba las expectativas y expandía los horizontes culinarios de una generación entera. Este establecimiento se convirtió rápidamente en un punto de encuentro para aquellos que buscaban algo diferente, un oasis de autenticidad en medio de la monotonía culinaria.

El Renacer de una Leyenda: El Nuevo Shangrilá

El paso del tiempo, como suele ocurrir con los lugares con alma, hizo que el Shangrilá original pasara por diversas etapas. Sin embargo, la esencia de aquel pionero nunca se perdió. Hoy, un restaurante chino con el mismo nombre y la misma filosofía se erige en el mismo sitio, manteniendo viva la llama de aquel primer gran hito gastronómico. El nuevo Shangrilá es un testimonio de la perdurabilidad de la buena cocina y de la importancia de la tradición.

Este renovado Shangrilá se enorgullece de ofrecer una cocina genuinamente china, con recetas caseras traídas directamente del país asiático, a las que se les añade un toque personal y distintivo. Es una cocina que honra sus raíces mientras se adapta a los tiempos modernos, sin perder su autenticidad. Por ejemplo, los tallarines chinos con salsa de la casa son una de esas recetas secretas, preparadas siguiendo la tradición de la abuela de uno de los actuales propietarios. Lo mismo ocurre con la sopa de tallarines caseros o el dim sum triangular de fécula de patata relleno de carne. Todos estos platos provienen de la región de Qingtian, famosa por sus extensos campos de arroz con peces, lo que garantiza una autenticidad y un sabor que transportan directamente a China.

Un Banquete de Sabores: Autenticidad y Variedad

La carta del nuevo Shangrilá es un auténtico festín para los sentidos, un recorrido por la riqueza de la gastronomía china. Más allá de los omnipresentes dim sum (esas deliciosas empanadillas al vapor que también se sirven en formato sopa, perfectas para un día frío), la oferta es vasta y tentadora. Destacan los salteados, preparados con maestría y una explosión de sabores:

  • Pollo, ternera, gambas, todos acompañados de verduras frescas y auténticas del país, como loto, espárragos, col y berenjena chinas.
  • Una amplia variedad de sopas reconfortantes y tallarines en multitud de variantes, desde los más suaves hasta los más intensos.
  • Exquisitas costillas de cerdo y pato asado, tiernos y llenos de sabor, ideales para compartir.

Para los amantes del picante, Shangrilá ofrece opciones vibrantes que despiertan el paladar. Las sartenes de pollo, ternera, gambas o calamares con verduras son un verdadero deleite, con un toque de calor que realza los ingredientes. Y para los paladares más aventureros, la casquería se hace presente con callos de ternera o cerdo salteados con puerro, una muestra de la diversidad y profundidad de la cocina china más tradicional.

La experiencia se complementa con una carta multilingüe, disponible en japonés, chino, coreano, español e inglés, facilitando la elección a cualquier comensal. Pero lo que realmente sorprende, además de la calidad y variedad de los platos, son sus precios. En una ciudad donde comer bien a menudo implica un gasto considerable, Shangrilá destaca por ofrecer prácticamente todos sus platos por menos de 10 euros. Un verdadero lujo accesible para todos los bolsillos. El rango de precios va desde los 2,35 euros por unos rollitos Shangrilá, hasta los 9,45 euros por una sartén de calamares y verduras mixtas. Esta relación calidad-precio lo convierte en una opción inmejorable para cualquier momento del día.

El Buda Feliz: Un Símbolo de Prosperidad en la Cultura China

Al visitar establecimientos chinos como Shangrilá, es común encontrarse con diversas figuras y símbolos que evocan buena fortuna y prosperidad. Uno de los más reconocibles es el Buda Feliz, conocido como Hotei en Japón o Budai en China. Aunque a menudo se le confunde con el Siddhartha Buddha, el fundador del budismo, Hotei es una figura distinta y muy querida en la cultura popular asiática.

Hotei es uno de los Shichi Fukujin, o Siete Dioses de la Suerte, en el sintoísmo japonés. Es un dios de la buena suerte y la fortuna, y se le llama a menudo el 'Buda que ríe'. Se le caracteriza como un monje budista calvo, regordete, sonriente o riendo, con túnicas holgadas, grandes lóbulos en las orejas y una barriga redonda y prominente. La figura de Hotei se basa en un monje budista Chán real del siglo X en la provincia de Zhejiang, China, que se decía que era la reencarnación del bodhisattva Maitreya. Desde entonces, ha sido incorporado tanto en el budismo como en el sintoísmo como una deidad de la prosperidad. Se le representa en pinturas, estatuas y pequeñas figuritas (netsuke) en negocios, tiendas, bares, restaurantes, hogares y espacios públicos de toda Asia.

Hotei típicamente lleva un saco de lino que contiene comida u otros bienes para los pobres o necesitados. También es el protector de los niños y los vulnerables. Su gran barriga tiene un propósito significativo: actúa como un sumidero de energía negativa para absorber cualquier negatividad a su alrededor. Es un ícono familiar en el mundo occidental, donde a menudo se le confunde con el Buda Siddhartha, lo cual es un error. Su presencia en un restaurante como Shangrilá es un recordatorio de la búsqueda de la felicidad, la abundancia y la buena fortuna para todos los que cruzan sus puertas.

¿Cuándo se abrió el primer restaurante chino en Madrid?
En 1963, los chefs abrieron por primera vez los fogones de lo que sería el primer restaurante de comida asiática en la capital española y que sería bautizado como Shangrilá. En aquel momento, era uno de los lugares más exóticos que se podía concebir en España.

Un Refugio Culinario a Pasos de Gran Vía

La ubicación de Shangrilá es otro de sus grandes atractivos. Situado en la calle Leganitos, a solo unos pasos de la bulliciosa Gran Vía, lo convierte en el plan perfecto para reponer fuerzas después de una jornada de compras o de disfrutar del vibrante ambiente de la zona. Es un rincón de autenticidad y sabor, un oasis culinario en medio del ajetreo de la capital. Desde las cocinas del restaurante chino más antiguo y auténtico de Madrid, sus responsables invitan a todo el mundo a descubrir la magia de Shangrilá, donde la historia, la tradición y el sabor se fusionan en cada plato.

Preguntas Frecuentes sobre Shangrilá y la Gastronomía China en Madrid

Para resolver cualquier duda y facilitar tu visita, hemos recopilado algunas de las preguntas más comunes sobre este icónico restaurante y la cocina china en Madrid:

¿Cuál fue el primer restaurante chino en Madrid?
El primer restaurante chino en Madrid fue Shangrilá, fundado en 1963 por tres cocineros de Hong Kong. Su legado perdura en el actual restaurante con el mismo nombre y ubicación.

¿Qué tipo de cocina ofrece el nuevo Shangrilá?
El nuevo Shangrilá ofrece cocina genuinamente china, con recetas caseras y un toque personal, muchas de ellas originarias de la región de Qingtian. Se especializan en dim sum, salteados, sopas, tallarines, costillas de cerdo, pato asado y platos picantes.

¿Son caros los platos en Shangrilá?
No, una de las características más destacadas de Shangrilá es su excelente relación calidad-precio. La mayoría de sus platos tienen un precio inferior a los 10 euros, lo que lo convierte en una opción muy accesible.

¿Dónde se encuentra ubicado Shangrilá?
Shangrilá está convenientemente ubicado en la calle Leganitos, muy cerca de la Gran Vía de Madrid, lo que lo hace fácilmente accesible para quienes visitan el centro de la ciudad.

¿Qué es el Buda Feliz (Hotei) y por qué se le ve en restaurantes chinos?
El Buda Feliz, o Hotei, es una deidad de la buena suerte y la fortuna en la cultura japonesa y china, a menudo llamado el 'Buda que ríe'. Se le representa como un monje regordete y sonriente. Se le ve en negocios como restaurantes para atraer prosperidad, buena suerte y absorber la energía negativa, siendo un símbolo de abundancia y felicidad.

¿Hay opciones para vegetarianos o veganos en Shangrilá?
Aunque la información proporcionada no lo especifica directamente, la cocina china suele ofrecer una amplia variedad de platos con verduras y tofu que pueden adaptarse a dietas vegetarianas o veganas. Es recomendable consultar directamente en el restaurante.

¿Es necesario reservar en Shangrilá?
Dada su popularidad y ubicación, especialmente en horas punta o fines de semana, podría ser recomendable reservar mesa, aunque la información proporcionada no lo confirma.

Shangrilá no es solo un restaurante; es un pedazo de historia de Madrid, un puente cultural que ha conectado Oriente y Occidente a través de la gastronomía. Su legado perdura, ofreciendo a las nuevas generaciones la oportunidad de experimentar la autenticidad y la calidez de la verdadera cocina china, tal como lo hicieron aquellos pioneros madrileños hace más de seis décadas. Una visita a Shangrilá es un viaje en el tiempo y un festín para el paladar, una experiencia que te dejará con ganas de volver una y otra vez.

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