16/07/2025
En el corazón del departamento de Boyacá, a tan solo unos 30 kilómetros de la capital, Tunja, se esconde un municipio que es mucho más que un punto en el mapa: Samacá. Conocido por su rica historia ancestral y sus paisajes que invitan a la contemplación, Samacá se erige como un destino fascinante para aquellos que buscan conectar con las raíces profundas de Colombia y la majestuosidad de la Cordillera Oriental de los Andes. Este rincón boyacense, el octavo municipio más poblado del departamento, ofrece una inmersión auténtica en el pasado precolombino y colonial, entrelazado con la serena belleza de su entorno natural.

Samacá no es solo un lugar geográfico; es un tapiz de historias, leyendas y transformaciones que han moldeado su identidad a lo largo de los siglos. Desde las antiguas comunidades indígenas que poblaron las orillas de la vasta Laguna de Cansicá, hasta la llegada de los conquistadores españoles y la posterior fundación de su poblado, cada rincón de Samacá resuena con ecos de un pasado vibrante. Acompáñenos en este recorrido para desentrañar qué se puede hacer en este singular municipio, cómo se les llama a sus amables habitantes y por qué su legado histórico lo convierte en un punto de interés ineludible en el panorama turístico y cultural de Colombia.
Samacá: Un Tesoro Boyacense por Descubrir
Ubicado estratégicamente en el tercer ramal de la Cordillera Oriental de los Andes colombianos, Samacá es un municipio que cautiva por su geografía y su atmósfera tranquila. Su paisaje, a menudo referido como "samaquense", es una mezcla armoniosa de valles fértiles y terrenos rurales que se extienden hasta donde la vista alcanza. La cercanía a Tunja lo convierte en una excursión accesible para quienes exploran el centro de Boyacá, ofreciendo un contraste pacífico con el bullicio de la vida urbana.
Aunque el texto proporcionado no detalla una lista exhaustiva de "cosas que hacer" en el sentido de atracciones turísticas modernas, la riqueza de su entorno y su historia sugieren una serie de experiencias que los visitantes pueden disfrutar:
- Exploración Histórica y Cultural: Dada la profunda historia de Samacá, los interesados en la arqueología y la época colonial encontrarán un terreno fértil. Aunque no se mencionan sitios específicos, el solo hecho de caminar por sus calles y observar la arquitectura local puede evocar el pasado. La iglesia principal, como en muchos pueblos fundados por misioneros, suele ser un punto focal de interés arquitectónico y espiritual.
- Turismo Rural y de Paisaje: El "Paisaje samaquense" y la "Vista del Valle de Samacá" son invitaciones abiertas a disfrutar de la naturaleza. Actividades como caminatas, ciclismo o simplemente contemplar la belleza del entorno rural son ideales para los amantes del aire libre. La presencia de lo que fue la Laguna de Cansicá, ahora convertida en el fértil Valle de Samacá, ofrece un escenario único para apreciar la transformación del territorio a lo largo del tiempo.
- Inmersión en la Vida Local: Experimentar la cotidianidad de un municipio boyacense es una actividad en sí misma. Visitar el mercado, interactuar con los habitantes ("samaquenses"), probar la gastronomía local y observar las tradiciones, permite una conexión auténtica con la cultura de la región.
Un Viaje a Través del Tiempo: La Fascinante Historia de Samacá
La historia de Samacá es un relato épico que se remonta a tiempos inmemoriales, mucho antes de la llegada de los conquistadores españoles. Es una narrativa de comunidades ancestrales, conflictos por el territorio y una transformación cultural y geográfica sin precedentes.
Época Precolombina: La Laguna de Cansicá y los Cacicazgos Independientes
En la era precolombina, el territorio que hoy ocupa Samacá era radicalmente diferente. Estaba asentado a orillas de una gran laguna, la Laguna de Cansicá, cuya extensión llegaba incluso hasta el actual municipio de Cucaita. En sus fértiles riberas, florecieron diversas comunidades indígenas, entre las que se mencionan los Patagüy, Foacá y Sáchica. A pesar de que la mayor parte de la vasta Confederación Muisca estaba bajo el dominio de figuras centrales como el Zaque de Hunza y el Zipa de Bacatá, en la zona de Cansicá se habían conformado cacicazgos independientes que no rendían tributo a ninguna de estas grandes autoridades. Presuntamente, el cacique Sáchica era uno de los líderes de esta autonomía.
La independencia de estos grupos no pasó desapercibida. Ante la falta de tributos, el poderoso Zaque de Hunza dio una orden al cacique Boyacá para que expulsara a estas comunidades. Boyacá, a su vez, convocó a sus lugartenientes y formó una avanzada militar. Al mando de esta expedición se encontraban guerreros notables como Samacá, Cucaita, Sora y Tibaquirá. Su misión era clara: expulsar a Sáchica y sus seguidores. La confrontación resultó en la retirada de Sáchica y su comunidad hacia el lugar donde hoy se asienta el poblado. Tras la victoria, y siendo oriundos de la región que hoy conocemos como Boyacá, los guerreros vencedores procedieron a repartirse el nuevo territorio, que antes ocupaba Sáchica, a lo largo de las laderas de la desecada laguna. Así, Samacá, Cucaita y Sora recibieron las áreas que hoy llevan sus nombres. El cacique Boyacá se quedó con la zona de lo que hoy es Boyacá, y Tibaquirá con una zona alta dentro del actual Samacá, en la vereda que aún hoy conserva su nombre. Este importante evento bélico y de reordenamiento territorial se estima que ocurrió aproximadamente quince años antes de la llegada de los españoles.
La Llegada Española y la Tragedia de 1540
El año 1537 marcó un punto de inflexión con la llegada de la expedición de Gonzalo Jiménez de Quesada a la región, en su camino hacia Bacatá. Poco después, su hermano, Hernán Pérez de Quesada, tomaría control de estas tierras. La relación entre los conquistadores y los caciques muiscas era tensa y compleja. En 1540, la desconfianza española ante una posible revuelta indígena, similar a la "noche triste" de México, llevó a un acto de traición que cambiaría el destino de la región.

Aprovechando una invitación al matrimonio de Aquiminzaque, el último Zaque de Tunja, con una hija del Cacique de Gámeza, los españoles tendieron una celada. Hernán Pérez de Quesada envió emisarios para comunicar la fatídica decisión al Zaque. La respuesta de Aquimín, llena de estoicismo e ironía, quedó para la historia: "Decid a vuestro general que le debo el gran valor de quitarme de una vez y para siempre una vida que diariamente me quitaba; y puesto que me hizo cristiano al robarme el poder temporal, no apresure tanto la muerte, ya que lo eterno nunca podrá robármelo." Al día siguiente, ante la presencia de todo el pueblo en la plaza de Tunja, Aquimín fue decapitado. Junto a él, cayeron otros caciques importantes, incluyendo el cacique Samacá, Toca, Turmequé, Suta y Boyacá. Este acto brutal no solo decapitó el liderazgo indígena, sino que también cimentó el poder español en la región.
Consecuencias de la Conquista y la Transformación del Paisaje
La ejecución de los caciques marcó el afianzamiento de la encomienda, un sistema por el cual los indígenas pasaron de ser súbditos de sus caciques a vasallos directos del Rey de España, y sus tierras quedaron bajo el manejo de los encomenderos. Esto dio inicio a la utilización intensiva de las tierras para la agricultura. Sin embargo, la codicia de algunos encomenderos los llevó a emprender una empresa aún más ambiciosa: la desecación de la Laguna de Cansicá. Obligaron a los indígenas a construir túneles en un lugar conocido hoy como "El Desaguadero", con la vana esperanza de encontrar tesoros en el fondo de la laguna. Aunque no hallaron riquezas materiales, la desecación tuvo una consecuencia inesperada y de gran impacto: emergieron las fértiles tierras de lo que hoy se conoce como el Valle de Samacá, que también fueron destinadas a la agricultura.
La Evangelización y la Fundación del Poblado
El maltrato a los indígenas por parte de algunos encomenderos fue denunciado por la comunidad de los dominicos. Ante la Corona, los religiosos reclamaron su derecho a evangelizar a los nativos, lo que llevó a la llegada de los primeros misioneros, jóvenes frailes con una nueva misión. En 1555, el Arzobispo Fray Juan de los Barrios, con el apoyo de Fray Martín de los Ángeles, conformó un sínodo episcopal en Santafé de Bogotá. Fray Martín fue clave en la distribución de estos "frailes doctrineros" por las zonas entregadas por la Corona a los encomenderos, con la condición de que cada pueblo tuviera una iglesia.
Para la región que hoy es Boyacá, una de las figuras más destacadas de esta primera ola de misioneros, llegados por Santa Marta en 1555, fue Fray Tomás de Grijalba. A él se le encomendó la evangelización de las comunidades indígenas de lo que hoy son Samacá, Cucaita, Sora, Sotaquirá y Turmequé. Aunque Fray Tomás pudo haberle dado el nombre que quisiera al nuevo poblado de Samacá, se cree que, en un gesto de aprecio y respeto hacia los nativos y en memoria de su cacique asesinado menos de quince años antes, decidió que el poblado llevara el nombre de Samacá. Así, el 24 de diciembre de 1556, se realizó una solemne celebración litúrgica, fundando "en el nombre del Señor" dicho poblado. A este mismo fraile se le atribuye la fundación de Cucaita, Sora, Sotaquirá y posiblemente Turmequé, dejando un legado imborrable en la historia de Boyacá, aunque el lugar de su tumba permanece desconocido.
¿Cómo se les Dice a los de Samacá?
Una pregunta común al visitar una nueva región es cómo referirse a sus habitantes. En el caso de Samacá, la respuesta es sencilla y se deriva del nombre mismo del municipio. A los nacidos o residentes de Samacá se les conoce como samaquenses. Este gentilicio es el término correcto y más comúnmente utilizado para identificar a las personas de esta histórica tierra boyacense, reflejando su identidad y pertenencia a este singular lugar.
Línea de Tiempo Histórica de Samacá
Para comprender mejor la rica y compleja historia de Samacá, a continuación, se presenta una línea de tiempo con los eventos clave mencionados:
| Año/Período | Evento Clave |
|---|---|
| Precolombina (antes 1522) | Asentamiento de comunidades indígenas (Patagüy, Foacá, Sáchica) a orillas de la Laguna de Cansicá. Cacicazgos independientes. |
| Aprox. 1522 | Conflicto entre el Zaque de Hunza (vía cacique Boyacá y guerreros Samacá, Cucaita, Sora, Tibaquirá) y el cacique Sáchica, resultando en la expulsión de este último y reparto del territorio. |
| 1537 | Llegada de la expedición de Gonzalo Jiménez de Quesada a la región. |
| 1540 | "Celada" española y ejecución de Aquimín (último Zaque de Tunja) y caciques como Samacá, Toca, Turmequé, Suta y Boyacá en Tunja. Afianzamiento de la encomienda. |
| Mediados S. XVI | Desecación de la Laguna de Cansicá por encomenderos en búsqueda de tesoros, dando origen al fértil Valle de Samacá. |
| 1555 | Sínodo episcopal en Santafé de Bogotá. Llegada de los primeros misioneros dominicos para evangelizar a los nativos. Fray Tomás de Grijalba es asignado a la zona de Samacá. |
| 24 de Diciembre de 1556 | Fundación litúrgica del poblado de Samacá por Fray Tomás de Grijalba. |
Preguntas Frecuentes sobre Samacá
- ¿Dónde está ubicado Samacá?
- Samacá es un municipio colombiano ubicado en el departamento de Boyacá, en la provincia del Centro. Se encuentra a aproximadamente 30 kilómetros de Tunja, la capital del departamento, y forma parte de la Cordillera Oriental de los Andes.
- ¿Cuál es la población de Samacá?
- Según la información proporcionada, Samacá es el octavo municipio más poblado del departamento de Boyacá.
- ¿Qué se puede hacer en Samacá desde el punto de vista turístico?
- Aunque el texto no detalla atracciones turísticas específicas, la rica historia y los hermosos paisajes de Samacá ofrecen oportunidades para el turismo histórico y cultural, el turismo rural (disfrutando del Valle de Samacá y el paisaje samaquense), y la inmersión en la vida local de un auténtico municipio boyacense. Es ideal para quienes buscan tranquilidad, historia y naturaleza.
- ¿Cómo se llamaba la laguna ancestral de Samacá?
- La gran laguna que existía en la época precolombina a orillas de Samacá era conocida como la Laguna de Cansicá. Fue desecada por los españoles en el siglo XVI, dando origen al actual Valle de Samacá.
- ¿Quién fundó el poblado de Samacá?
- El poblado de Samacá fue fundado litúrgicamente el 24 de diciembre de 1556 por Fray Tomás de Grijalba, un misionero dominico encargado de la evangelización de la región.
- ¿Por qué se llama Samacá?
- Se cree que Fray Tomás de Grijalba decidió nombrar el poblado Samacá en honor al cacique Samacá, quien fue asesinado por los españoles en 1540. Este nombre fue elegido probablemente como un gesto de respeto hacia los nativos y su aprecio por su líder.
- ¿Hay vestigios de la cultura Muisca en Samacá?
- Sí, Samacá tiene profundas raíces en la cultura Muisca. Fue hogar de comunidades indígenas como los Patagüy, Foacá y Sáchica, y formó parte de un territorio disputado entre cacicazgos independientes y el Zaque de Hunza. Aunque el texto no menciona vestigios arqueológicos específicos, su historia precolombina es fundamental para su identidad.
Samacá, con su profunda historia, sus paisajes serenos y la calidez de su gente, los samaquenses, representa una joya escondida en el corazón de Boyacá. Es un lugar donde el pasado y el presente coexisten en armonía, invitando a cada visitante a desentrañar sus secretos y a ser parte de su continua historia. Más allá de las listas de atracciones turísticas, Samacá ofrece una experiencia de conexión auténtica con la esencia de Colombia, un viaje a través de los siglos que promete enriquecer el espíritu y la mente. Si busca un destino que combine belleza natural, un legado histórico inigualable y una genuina hospitalidad, Samacá le espera con los brazos abiertos para ofrecerle una aventura inolvidable.
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