19/06/2026
Desde tiempos inmemoriales, el ser humano ha sido reconocido como el animal que cocina, trascendiendo la mera necesidad de alimentarse para convertir la comida en un pilar fundamental de su cultura, sus tradiciones y, en última instancia, de su espíritu. A lo largo de la historia, las comunidades han moldeado sus dietas en torno a los cultivos y recursos disponibles, desarrollando prácticas culinarias únicas que definen su identidad. En el corazón de lo que hoy conocemos como la Bogotá Región, floreció una civilización milenaria: los Muiscas, cuyo legado alimentario aún resuena en las mesas contemporáneas de Colombia.

Explorar la relación intrínseca entre el hombre y la comida nos lleva a comprender cómo las sociedades se construyen y evolucionan. Los Muiscas, con su profundo conocimiento del territorio y sus ciclos naturales, establecieron una dieta que no solo les proporcionaba sustento, sino que también estaba entrelazada con sus creencias, rituales y organización social. Sus prácticas culinarias, lejos de ser simples actos cotidianos, eran expresiones de una cosmovisión compleja y armoniosa con la naturaleza. Acompáñanos en este recorrido para desentrañar qué comían los Muiscas y cómo su herencia gastronómica sigue viva.
El Corazón de la Dieta Muisca: Maíz y Tubérculos
La base de la alimentación muisca era, sin lugar a dudas, el maíz. Este cereal sagrado no solo era un alimento esencial, sino que también ocupaba un lugar central en sus mitos y ceremonias. Según Carlos Sánchez, docente e investigador en gastronomía, el maíz era el alimento más importante para los pueblos muiscas que habitaban el altiplano cundiboyacense. Junto a este grano fundamental, una variedad de tubérculos constituían la columna vertebral de su dieta diaria. La papa, en sus diversas variedades, era un componente omnipresente, complementada por la arracacha, los cubios y las ibias. Estas verduras, ricas en nutrientes y adaptadas al clima andino, aseguraban la subsistencia de la población.
Pero la dieta muisca no se limitaba a los cultivos de la tierra. La diversidad de su entorno les permitía complementar su alimentación con otros recursos. La guayaba, por ejemplo, era considerada el "dulce eterno" por comunidades indígenas como la muisca. Este fruto, abundante en la región, proporcionaba un toque de dulzura natural a su paladar. Además de la agricultura, los Muiscas practicaban la pesca en lagunas y ríos, la recolección de frutos silvestres, hierbas y hongos, y la cacería de animales pequeños, lo que les brindaba una dieta variada y equilibrada. Esta combinación de agricultura intensiva con la explotación de recursos naturales garantizaba su seguridad alimentaria.
Cultivos y Productos Alimenticios Muiscas
Los Muiscas eran maestros agricultores, adaptando sus técnicas a las características del altiplano. Sus principales cultivos incluían:
- Maíz: La base de todo, utilizado para arepas, chicha y otros productos.
- Papa: Un tubérculo fundamental, con múltiples variedades adaptadas a la altitud.
- Arracacha: Raíz tuberosa de sabor dulce y textura harinosa.
- Cubios: Tubérculos de colores vibrantes y sabor particular.
- Ibias (Ullucos): Pequeños tubérculos de colores variados.
- Yuca: Aunque más común en climas cálidos, se cultivaba en zonas específicas.
- Ahuyama (Calabaza): Versátil en guisos y sopas.
- Fríjol: Fuente importante de proteína vegetal.
- Chuguas: Tubérculos pequeños y alargados.
- Piña: Fruto tropical que obtenían a través del comercio o cultivos en zonas más bajas.
- Guayaba: Fruta dulce y abundante.
- Ají: Utilizado como condimento para realzar los sabores.
La Transformación de la Dieta: El Impacto de la Colonización
La llegada de los colonizadores europeos al continente americano marcó un punto de inflexión no solo en la historia social y política de los Muiscas, sino también en sus hábitos alimentarios. La colonización trajo consigo una transgresión alimentaria significativa, que alteró profundamente la dieta ancestral de los pueblos indígenas. Este intercambio, o más bien imposición de productos, dio origen a una nueva cocina.

Como señala Carlos Sánchez, en esa "ida y venida de productos" comenzó una fusión muy particular. Los europeos encontraron en América una vasta gama de alimentos desconocidos, que debieron aprender a combinar con sus propios insumos. De Europa llegaron animales como las reses, el cerdo, el pollo y las gallinas, introduciendo la carne de animales domesticados a gran escala en la dieta. También llegaron cereales como el trigo, la cebada y la avena, y una diversidad de frutas como naranjas, limones, toronjas, ciruelas y duraznos. Esta combinación de productos nativos del altiplano bogotano con los recién llegados del Viejo Continente dio forma a la dieta que, con variaciones, tenemos hoy en día en Colombia.
Tabla Comparativa: Dieta Muisca vs. Dieta Post-Colonial
Para visualizar mejor el cambio, a continuación se presenta una tabla comparativa de los principales componentes de la dieta antes y después de la llegada europea:
| Componente | Dieta Muisca (Pre-Colonial) | Dieta Post-Colonial (Fusión) |
|---|---|---|
| Cereales Base | Maíz (fundamental) | Maíz, Trigo, Cebada, Avena |
| Tubérculos Principales | Papa, Arracacha, Cubios, Ibias, Chuguas, Yuca | Papa, Arracacha, Cubios, Ibias, Chuguas, Yuca |
| Fuentes de Proteína | Fríjol, Pequeña cacería (venados, conejos), Pesca, Recolección | Reses, Cerdo, Pollo, Gallinas, Fríjol, Pescados |
| Frutas | Guayaba, Piña, otras frutas nativas | Guayaba, Piña, Naranjas, Limones, Toronjas, Ciruelas, Duraznos |
| Condimentos | Ají, hierbas nativas | Ají, hierbas nativas, especias europeas |
| Bebidas | Chicha de maíz | Chicha, Bebidas a base de cereales europeos, café |
Cultura y Costumbres Muiscas: Más Allá de la Comida
Para comprender la alimentación muisca, es esencial conocer el contexto de su civilización. Los Muiscas, también conocidos como Chibchas, florecieron en el altiplano cundiboyacense entre el 600 y el 1600 d.C., en lo que hoy es Colombia. Su territorio abarcaba Bogotá y sus alrededores, y ganaron fama por ser el origen de la leyenda de El Dorado. Dejaron un legado artístico impresionante, destacando su orfebrería, incomparable con otras culturas americanas.
Vivían en asentamientos dispersos, unidos por ceremonias anuales relacionadas con la religión, la agricultura y su élite gobernante. Estas ceremonias, que involucraban canto, música y quema de incienso, eran vitales para la cohesión comunitaria. El comercio también conectaba a las ciudades muiscas, con un intercambio de materias primas como oro, conchas, plumas, tabaco, sal y otros alimentos con culturas vecinas como los Tolimas y Quimbayas. Los bienes preciosos y la carne de caza estaban reservados para la élite.
Creencias y Ofrendas
Los Muiscas eran adoradores del sol (Sué) y la luna (Chía), y tenían una profunda reverencia por lugares sagrados como rocas, cuevas, ríos y lagunas, considerados portales a otros mundos. En estos sitios, dejaban ofrendas votivas, conocidas como tunjos, que eran figuras de aleación de oro (tumbaga) representando dioses, hombres, mujeres y animales. Es importante destacar que "el tipo más común de ofrenda a los dioses eran los alimentos", junto a los tunjos. Esto subraya la conexión espiritual de la comida en su cultura.
La famosa ceremonia de El Dorado, realizada en la Laguna de Guatavita, es un testimonio de su religiosidad y riqueza. En este ritual, el nuevo gobernante, cubierto de polvo de oro, se sumergía en las aguas mientras sus súbditos arrojaban oro y esmeraldas al lago como ofrendas a los dioses. Aunque no se menciona explícitamente comida en esta descripción específica, la práctica general de ofrecer alimentos a las deidades refuerza la importancia de la comida en sus rituales.

El Legado del Tejo: De Ritual a Deporte Nacional
Entre las costumbres que los Muiscas legaron a la Colombia contemporánea, una de las más singulares es el Tejo, también conocido como turmequé. Este deporte autóctono, con más de quinientos años de historia, se originó en las comunidades muiscas de Cundinamarca y Boyacá. Inicialmente, el turmequé era parte de sus fiestas ceremoniales, donde se lanzaba un disco de oro llamado zepguagoscua hacia una cancha de arcilla para derribar piezas de oro o cerámica. Con la llegada de los españoles, el disco de oro fue reemplazado por uno de metal, y la pólvora se incorporó en el siglo XX, creando el emocionante "tejo tradicional" donde el impacto genera una 'mecha'. El tejo es hoy un deporte nacional y patrimonio cultural, un vibrante ejemplo de cómo las tradiciones muiscas persisten y evolucionan.
Preguntas Frecuentes sobre la Alimentación Muisca
A continuación, respondemos algunas de las preguntas más comunes sobre la dieta y las costumbres alimentarias de los Muiscas:
¿Cuál era el alimento principal de los Muiscas?
El alimento principal y más importante de los Muiscas era el maíz. Este cereal era la base de su dieta y se utilizaba en diversas preparaciones, incluyendo bebidas fermentadas como la chicha.
¿Qué tipo de tubérculos cultivaban los Muiscas?
Los Muiscas cultivaban una amplia variedad de tubérculos, siendo los más importantes la papa, la arracacha, los cubios y las ibias (ullucos). Estos formaban una parte fundamental de su alimentación diaria.
¿Consumían carne los Muiscas?
Sí, los Muiscas complementaban su dieta agrícola con carne obtenida a través de la cacería de pequeños animales y la pesca. Sin embargo, la carne, especialmente de caza mayor, era más común entre la élite de la sociedad.

¿Cómo cambió la dieta Muisca con la llegada de los españoles?
La llegada de los españoles introdujo nuevos alimentos y animales domésticos a la dieta muisca. Se incorporaron reses, cerdos, pollos, gallinas, así como cereales como el trigo, la cebada y la avena, y frutas como naranjas, limones y duraznos, lo que llevó a una fusión culinaria y a la dieta mestiza que conocemos hoy.
¿Qué papel jugaba la comida en la religión Muisca?
La comida tenía un papel significativo en la religión muisca. Los alimentos eran uno de los tipos más comunes de ofrendas a sus dioses, junto con los tunjos de oro y las esmeraldas, depositados en lugares sagrados como lagunas y cuevas. Esto demostraba la conexión entre su sustento y su espiritualidad.
¿Qué bebidas consumían los Muiscas?
La bebida más característica y difundida entre los Muiscas era la chicha, una bebida fermentada a base de maíz. Era consumida tanto en la vida cotidiana como en importantes ceremonias y rituales.
La gastronomía muisca es un testimonio de la profunda conexión entre un pueblo y su tierra. A través de la agricultura, la recolección, la pesca y la cacería, los Muiscas no solo se nutrían, sino que tejían una red de costumbres, creencias y legados que perduran hasta nuestros días. La fusión de sus tradiciones culinarias con las aportadas por la colonización creó la rica diversidad gastronómica que caracteriza a Colombia. Al saborear un plato con papa, maíz o guayaba, estamos, de alguna manera, rindiendo homenaje a la sabiduría ancestral de los Muiscas, un pueblo que nos enseñó que la comida es mucho más que alimento para el cuerpo: es alimento para el alma y la identidad.
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