¿Dónde ir a comer en La Calera?

La Calera: Historia, Encanto y la Búsqueda del Sabor

10/06/2023

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Ubicada a pocos kilómetros de la bulliciosa Bogotá, La Calera se erige como un remanso de paz y un destino predilecto para quienes buscan desconexión, historia y, por supuesto, deleitar el paladar. Este encantador municipio, cuyo nombre evoca sus profundas raíces en la minería de caliza, ofrece una experiencia que va más allá de lo meramente gastronómico, sumergiendo al visitante en un crisol de tradiciones y un legado colonial que define su singularidad. Aunque este artículo no te guiará hacia un restaurante específico, te sumergirá en el alma de La Calera, preparándote para descubrir sus encantos culinarios y culturales por tu cuenta, en un viaje de exploración y disfrute.

¿Qué hay para hacer en La Calera, Bogotá?
Índice de Contenido

La Calera: Un Pueblo Forjado en la Historia y la Caliza

Para comprender la esencia de La Calera, es fundamental adentrarse en sus orígenes. El nombre del municipio no es casual; proviene directamente de la explotación de la caliza, o 'calera' como se denominaba antiguamente al lugar de extracción de este mineral. Mucho antes de la llegada de los españoles, la región era hogar de un poblado indígena conocido como Teusacá, término que, según algunas interpretaciones, significaba 'prisión' o, según Acosta Ortegón, 'cercado prestado'.

La historia documentada de Teusacá nos remonta a finales del siglo XVI. En 1597, el oidor Ibarra constató que los indígenas no estaban asentados en Teusacá y carecían de iglesia. Sin embargo, un giro significativo ocurrió el 1 de septiembre de 1604, cuando el oidor Lorencio de Terrones ordenó la congregación de los indios de Teusacá. En aquel entonces, la población ascendía a 359 individuos, distribuidos en parcialidades como Teusacá, Suabso, Tabtiba, Suto y Tuchasgula. Fray Nicolás de Troya, su cura doctrinero, supervisaba la construcción de una nueva iglesia de paja, reemplazando una estructura existente, bajo la dirección del albañil Alonso Hernández, lo que demuestra la temprana presencia de la fe cristiana en la región.

Posteriormente, el 7 de octubre de 1639, el oidor Gabriel de Carvajal visitó Usaquén y, por auto del 14 del mismo mes, dispuso que los habitantes de Teusacá fueran agregados a Usaquén, marcando un período de reordenamiento territorial y administrativo en la colonia.

De Hacienda Colonial a Corazón de un Pueblo

El siglo XVIII trajo consigo la consolidación de La Calera como un centro de vida blanca. Hacia 1765, la Hacienda La Calera figuraba bajo la propiedad de don Pedro de Tovar y Buendía. Fue en torno a esta hacienda, y con la presencia de sus familiares y dependientes, que el caserío comenzó a formarse. La fundación de la parroquia de blancos, dedicada a Nuestra Señora del Rosario, cuya imagen ya era venerada en 1772, se presume que ocurrió el 16 de diciembre de ese mismo año, bajo el patrocinio del dueño de la hacienda. Es importante señalar que, si bien esta fecha se ha asociado a la fundación del pueblo, no existen testimonios o autorizaciones formales que lo confirmen. Más bien, se considera la fecha en que la capilla existente fue erigida en parroquia, lo que subraya el carácter religioso y comunitario de sus inicios.

La Calera experimentó fluctuaciones administrativas a lo largo del siglo XIX. El 14 de marzo de 1850, por decreto Nº 73 de la Gobernación de la Provincia de Bogotá, su distrito fue suprimido y su territorio se anexó a la capital. No obstante, esta situación fue transitoria. La ordenanza Nº 154 del 21 de octubre de 1851 restableció el distrito parroquial de La Calera a partir del 1 de enero de 1852. Y, finalmente, por ordenanza Nº 197 del 14 de diciembre de 1853, el distrito suprimido de La Calera fue erigido como aldea, consolidando su identidad como entidad territorial y social.

La Esencia Cultural de La Calera: Un Ambiente Tranquilo

A diferencia de muchos pueblos colombianos con fuertes raíces indígenas, La Calera se distingue por su origen predominantemente blanco. Su nombre, como ya se mencionó, es un tributo directo a la actividad de extracción de piedra caliza que se realizaba en la zona desde tiempos inmemoriales. Don Pedro de Tovar, quien posteriormente contraería matrimonio con doña Antonia María de Ricaurte, hija de don José (propietario de la Hacienda de Teusaca La Calera en 1704), desempeñó un papel crucial en la configuración del lugar. Fue él quien construyó la casa solariega, cuya capilla fue dedicada a Nuestra Señora La Virgen del Rosario, y donde reposan muchos de los descendientes del fundador. Esta casa y su capilla, junto con otras construcciones, conformaron el núcleo de la hacienda y sus dependencias, evolucionando con el tiempo hasta convertirse en la población que hoy conocemos.

La neblina del tiempo ha cubierto muchos de los detalles sobre los personajes coloniales, la independencia y las familias cercanas a los descendientes de don Pedro Tovar y Buendía. Sin embargo, los muros de la casa y la capilla permanecen como mudos testigos, ofreciendo un testimonio material invaluable de la vida que se desarrolló en este solar durante generaciones. Estos edificios no solo son un recordatorio de un pasado glorioso, sino que también forman parte integral del patrimonio nacional, invitando a los visitantes a conectar con la rica historia de Colombia.

¿Dónde Disfrutar de la Gastronomía en La Calera? Una Visión General

Aunque este artículo se enfoca en la rica historia y cultura de La Calera, y no puede ofrecerte una lista específica de restaurantes con nombres y direcciones, la atmósfera y el ambiente tranquilo del municipio sugieren un escenario ideal para experiencias culinarias memorables. La Calera, al ser un destino popular para los habitantes de Bogotá que buscan una escapada perfecta del bullicio de la ciudad, seguramente ha desarrollado una oferta gastronómica diversa para satisfacer a sus visitantes.

¿Cuál es la cultura de La Calera?
Cultura: La cultura de La Calera está marcada por sus tradiciones y festividades religiosas. Las fiestas en honor a la Virgen del Carmen son eventos destacados que reúnen a la comunidad. La música, la danza y las artesanías locales son aspectos importantes de la vida cultural del municipio.

Es razonable esperar encontrar establecimientos que ofrezcan desde la cocina tradicional colombiana, con sus sabores auténticos y reconfortantes, hasta opciones más contemporáneas o cafeterías con encanto, ideales para disfrutar de un buen café mientras se contempla el paisaje. La cercanía a la capital y su atractivo turístico propician la aparición de lugares con vistas panorámicas, perfectos para una comida relajada con la naturaleza como telón de fondo. La experiencia gastronómica en La Calera probablemente se caracteriza por la calidez de su gente y la frescura de sus ingredientes, muchos de ellos provenientes de la región. La invitación es a explorar sus calles, dejarse llevar por la intuición y descubrir esos rincones culinarios que, sin duda, complementarán a la perfección un día de inmersión histórica y natural.

Más Allá del Plato: Actividades y Encantos de La Calera

Visitar La Calera no es solo una oportunidad para degustar su gastronomía; es una invitación a explorar un destino lleno de encanto y posibilidades. Además de la búsqueda de un buen restaurante, los visitantes pueden:

  • Pasear por sus Calles Históricas: Recorrer el centro del pueblo permite apreciar su arquitectura colonial y sentir el pulso de su pasado.
  • Visitar la Parroquia Nuestra Señora del Rosario: La iglesia, con su historia vinculada a la hacienda de Tovar y Buendía, es un punto de interés arquitectónico y espiritual.
  • Disfrutar del Paisaje Natural: Dada su ubicación en la sabana de Bogotá, La Calera ofrece vistas impresionantes y un aire puro, ideal para caminatas o simplemente para relajarse en un entorno campestre.
  • Explorar el Entorno: Aunque no se detallan actividades específicas en el texto, la presencia de minas de caliza y su entorno natural sugieren posibilidades para el ecoturismo o actividades al aire libre, siempre respetando la conservación.

Aspectos Clave de La Calera

CaracterísticaDescripción
Origen del NombreDerivado de la 'calera' o mina de caliza, actividad económica histórica.
FundaciónPueblo de origen blanco, formado alrededor de la Hacienda La Calera de don Pedro de Tovar y Buendía.
Patrimonio CulturalLa casa solariega y la capilla de Nuestra Señora del Rosario, testigos de varias generaciones.
Cultura IndígenaAntiguo poblado de Teusacá, con historia de congregación y evangelización.
Atractivo ActualDestino de escapada cercano a Bogotá, con un ambiente histórico, tranquilo y campestre.

Preguntas Frecuentes sobre La Calera

Para aquellos que consideran una visita a este histórico municipio, aquí respondemos algunas preguntas comunes:

¿Es La Calera un buen lugar para una escapada de fin de semana?
Absolutamente. Su cercanía a Bogotá, su ambiente tranquilo y su rica historia lo convierten en un destino ideal para una escapada corta, ya sea para relajarse, explorar o disfrutar de su oferta culinaria.

¿La Calera tiene patrimonio histórico importante?
Sí, La Calera cuenta con un patrimonio histórico significativo, destacándose la casa solariega de la antigua hacienda y la capilla de Nuestra Señora del Rosario, que son testigos materiales de su pasado colonial y la evolución del pueblo.

¿Qué tipo de ambiente se puede esperar encontrar en La Calera?
El ambiente en La Calera es predominantemente tranquilo y campestre, con un toque colonial. Es un lugar que invita a la calma, lejos del bullicio de la ciudad, ideal para quienes buscan conectar con la historia y la naturaleza.

¿Se pueden encontrar opciones gastronómicas variadas en La Calera?
Aunque este artículo no proporciona nombres específicos, la popularidad de La Calera como destino turístico sugiere que la oferta gastronómica es variada, incluyendo platos tradicionales colombianos y posiblemente opciones más contemporáneas, todas en un entorno agradable.

¿Qué actividades se pueden realizar en La Calera además de comer?
Además de disfrutar de la gastronomía, los visitantes pueden recorrer sus calles históricas, visitar la iglesia parroquial, apreciar los paisajes naturales de la sabana y, en general, sumergirse en la atmósfera de un pueblo con profundas raíces y un encanto particular.

En definitiva, La Calera se presenta como un destino que cautiva por su historia, su ambiente sereno y su potencial para ofrecer experiencias memorables. Ya sea que tu búsqueda principal sea un deleite culinario o una inmersión en el pasado colonial, este municipio te espera con los brazos abiertos, listo para revelar sus encantos a cada paso.

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