10/10/2025
La historia de la fundación de Bogotá, la vibrante capital colombiana, es mucho más que un simple relato de fechas y nombres. Se trata de un tapiz complejo, tejido con mitos, controversias y versiones que desafían la narrativa tradicional. Si bien la creencia popular atribuye su origen a Gonzalo Jiménez de Quesada, con una primera misa en la actual Plaza de Bolívar, la realidad es que los primeros años de la ciudad están envueltos en un fascinante velo de misterio y debates históricos que vale la pena explorar a fondo. Prepárate para desentrañar los intrincados detalles de cómo esta metrópolis surgió de la sabana, dejando atrás una estela de discusiones sobre sus verdaderos orígenes, sus múltiples nombres y las intenciones de sus fundadores.

- La Intrincada Verdad tras la Fundación
- Dos Fechas, Una Ciudad: La Fundación de Facto y Jurídica
- ¿Quiénes Fueron los Verdaderos Fundadores?
- El Primer Nombre y la Evolución de una Identidad
- La Primera Misa: ¿Un Misterio Resuelto?
- La Candelaria: El Corazón Histórico de Bogotá
- Tabla Comparativa: Hitos de la Fundación de Bogotá
- Preguntas Frecuentes sobre la Fundación de Bogotá
- De Villa Colonial a Metrópolis Cosmopolita
La Intrincada Verdad tras la Fundación
Sobre la fundación de Bogotá, muchos creen que todo está dicho: que Gonzalo Jiménez de Quesada la fundó, que él mismo ordenó la construcción de doce chozas y que el padre fray Domingo de las Casas celebró la primera misa en lo que hoy conocemos como la Plaza de Bolívar. Sin embargo, existen otras versiones, menos difundidas pero igualmente relevantes, que arrojan una luz diferente sobre este acontecimiento trascendental. Estas narrativas sugieren que no fue un único fundador, sino tres, quienes dieron vida a esta ciudad. Se especula incluso sobre el origen judío de Quesada y que la primera misa pudo haber sido en honor a las doce tribus de Israel, y no a los doce apóstoles, una tesis defendida por el historiador colombo-polaco Juan Friede, que confirmaría su posible origen de cristiano converso. Además, se postula que la ciudad fue fundada en dos ocasiones y que su primer nombre no fue Santafé, sino Nuestra Señora de la Esperanza.
A pesar de la vasta cantidad de escritos sobre la historia de Bogotá, es sorprendente la escasez de cronistas que dejaron testimonios detallados de aquellos primeros años. Uno de los pocos fue el poeta Juan de Castellanos, amigo personal de Quesada, quien aseguraba que la primera misa se realizó “en memoria de las doce fuentes de Elín por dónde estos pasaron, y de las doce piedras que sacaron del Jordán y pusieron en la tierra de Gálgala”. Esta versión contrasta con la tesis de que la misa fue en honor a los apóstoles, que provino del propio fray Domingo de las Casas.
Dos Fechas, Una Ciudad: La Fundación de Facto y Jurídica
Uno de los mitos más arraigados y debatidos es la fecha exacta de la fundación de Bogotá. A finales de 1537, las huestes españolas, bajo el mando de Quesada, irrumpieron en la sabana y establecieron un campamento militar en lo que hoy se conoce como el Chorro de Quevedo, también llamado Pueblo Viejo o Thybzaca. Este asentamiento provisional marcó el inicio de la presencia española en la región.
El 6 de agosto de 1538 es la fecha que se ha adoptado oficialmente como la fundación de facto de la ciudad. En este día, Gonzalo Jiménez de Quesada estableció un cuartel militar o campamento al que denominó Nuestra Señora de la Esperanza, en el sitio del Chorro de Quevedo. Es crucial entender que esta fue una fundación sin la observancia de todas las instrucciones y requisitos formales de la Corona española para el establecimiento de un poblado. La primera misa, según algunas fuentes, se realizó en la Plaza de las Yerbas, hoy Parque de Santander, y no en la Plaza de Bolívar como se cree comúnmente.
Siete meses y veintiún días más tarde, el 27 de abril de 1539 (aunque algunas fuentes mencionan el 22 de abril), se llevó a cabo la fundación jurídica de la ciudad. Este acto formal fue un evento de gran importancia, ya que contó con la presencia de otros dos prominentes conquistadores: Sebastián de Belalcázar y Nicolás de Federman. Su participación no fue fortuita; ambos habían entablado un pleito con Quesada por la posesión de estos territorios, una disputa que finalmente se resolvió a favor del Adelantado tras su viaje a España. Durante esta ceremonia jurídica, se cumplieron con todos los requisitos y procedimientos exigidos por las autoridades españolas para el establecimiento y reconocimiento de una ciudad. Esto incluyó el nombramiento de alcaldes y la entrega de las varas correspondientes como señal de autoridad y jerarquía, la elección de regidores, la constitución del Cabildo, y la demarcación de calles y solares para los primeros vecinos. Según la escritora bogotana Soledad Acosta de Samper, en su libro de 1890, Quesada trajo los caballos, Federman las gallinas y Belalcázar los cerdos, simbolizando los aportes de cada expedición al nuevo asentamiento.
El documento más explícito encontrado hasta ahora, que proporciona una fecha precisa de la fundación jurídica de la ciudad con el nuevo nombre de Santafé, es el testimonio del capitán Honorato Vicente Bernal. Acompañante de Nicolás de Federman y testigo presencial del acontecimiento, Bernal aseguró en una carta enviada al teniente Pedro de Ursúa que las tropas de Quesada llegaron a Bogotá en marzo de 1539 y que “a veintisiete de abril del dicho año (…) se nombró a alcaldes y regidores de ella”. A pesar de esta evidencia, el 6 de agosto de 1538, el día en que el reino de los muiscas fue ocupado en nombre del emperador Carlos V de España, ha sido la fecha adoptada oficialmente para la fundación de la ciudad.
¿Quiénes Fueron los Verdaderos Fundadores?
Aunque Gonzalo Jiménez de Quesada es universalmente reconocido como el fundador principal de Bogotá, la presencia de Sebastián de Belalcázar y Nicolás de Federman en la fundación jurídica de 1539, añade una capa de complejidad al relato. La idea de fundar una ciudad en el altiplano, por ejemplo, no fue necesariamente de Quesada, sino de Belalcázar, según la tesis del historiador Eduardo Posada, publicada en su libro “Narraciones” de 1906. Posada argumentaba que Quesada “no pensó entonces en levantar una ciudad que llegase a ser populosa, sino levantar una especie de aduar (pequeñas tiendas de campaña, al estilo beduino) para pasar las horas de la conquista, y sobre todo, a fin de dejarles sus casas libres a los pobres indios allá en Bacatá, y poner en sitio aparte su vivac” (campamento militar o refugio improvisado).

El historiador insistía en que la propuesta de una fundación formal provino de Belalcázar, quien venía del Perú dejando a su paso un rastro de pueblos fundados. Belalcázar no solo era visto como un “soldado audaz que derribaba con su brazo de atleta las nacionalidades indígenas, sino un hábil organizador que fundaba nuevos pueblos sobre los escombros de las tribus caídas”. Esta perspectiva sugiere que, si bien Quesada inició el asentamiento, la visión de establecer una ciudad con todas las de la ley pudo haber sido impulsada por la experiencia y la mentalidad organizativa de Belalcázar.
El Primer Nombre y la Evolución de una Identidad
El nombre de la ciudad es otra historia fascinante y llena de cambios. Antes de la llegada de los españoles, la zona era un poblado indígena conocido como Bogotá, Facatá o incluso Mueketá, términos que significarían algo así como “fin del valle”, “remate de sierra” o “extremidad del campo”. Este asentamiento indígena se ubicaba en un lugar entre Funza y Cota, como lo muestra un antiguo mapa dibujado por el cacique Diego de Torres alrededor de 1538. Ezequiel Uricoechea, en su Gramática Chibcha, señala que los aborígenes llamaban a la capital Theusa o Theusaquillo.
Como ya se mencionó, el primer nombre que le dio Gonzalo Jiménez de Quesada a su campamento de facto fue Nuestra Señora de la Esperanza. Posteriormente, el 27 de julio de 1540, la Corona española le otorgó el nombre de Santafé, a petición de Sebastián Rodríguez. En el siglo XVII, comenzó a utilizarse el nombre de Santafé de Bogotá, una especie de “nombre con apellido” para distinguirla de otras ciudades que también se llamaban Santafé en el imperio español.
La idea de Simón Bolívar, planteada en el Congreso de Angostura en 1819, era que la capital se denominara Las Casas, en homenaje al primer sacerdote de la ciudad, fray Domingo de las Casas, según relata en sus memorias Florencio O’Leary, su edecán. Sin embargo, esta propuesta no prosperó. Fue en 1819 cuando el Congreso de Angostura le dio a Santafé el nombre de Bogotá, la capital, y al pueblo vecino lo llamó Funza, que antes se conocía como Santiago de Bogotá.
Aunque en 1991 la Constitución designó oficialmente el nombre de Santafé de Bogotá, fue una reforma constitucional en el año 2000 la que estableció que la ciudad se llamaría simplemente Bogotá. Desde entonces, este es el nombre oficial y reconocido de la capital colombiana.
Además de su nombre oficial, Bogotá es conocida por varios apodos. Los colombianos la llaman cariñosamente “La nevera”, algunos por su clima frío y otros porque la consideran una gran despensa o centro de oportunidades para quienes llegan en busca de un futuro. A nivel mundial, se le ha denominado la “Atenas Suramericana”, una comparación con la capital griega debido a la riqueza cultural que floreció en el siglo XIX. Este término se atribuye a Miguel Cané, quien visitó la capital en 1883 y lo reseñó en su libro de viaje.
La Primera Misa: ¿Un Misterio Resuelto?
La celebración de la primera misa en Bogotá es otro punto de debate. La tradición popular ubica este evento en la actual Plaza de Bolívar, con el padre fray Domingo de las Casas como oficiante y en honor a los doce apóstoles. Sin embargo, los relatos históricos revelan una realidad más compleja.
El poeta Juan de Castellanos, amigo cercano de Quesada, afirmaba que la primera misa se realizó “en memoria de las doce fuentes de Elín por dónde estos pasaron, y de las doce piedras que sacaron del Jordán y pusieron en la tierra de Gálgala”. Esta interpretación, que alude a pasajes bíblicos del Antiguo Testamento, ha llevado a historiadores como Juan Friede a sugerir que, si Quesada era de origen judío o un cristiano converso, la misa podría haber tenido un significado más profundo y simbólico relacionado con las doce tribus de Israel. Esta versión contrasta directamente con la que el propio fray Domingo de las Casas popularizó, que la ligaba a los doce apóstoles.

En cuanto a la ubicación, la investigación histórica sugiere que el lugar real de la primera misa no fue la Plaza de Bolívar, sino la Plaza de las Yerbas, hoy conocida como Parque de Santander. Este sitio fue donde se estableció el campamento inicial de Quesada y donde se realizaron los primeros actos de la fundación de facto. Así, la imagen romántica de la misa fundacional en el corazón de la futura Plaza de Bolívar se desvanece ante la evidencia histórica, revelando un comienzo más humilde y pragmático para la ciudad.
La Candelaria: El Corazón Histórico de Bogotá
Si hay un lugar en Bogotá que encarna su historia y sus orígenes, ese es La Candelaria. Considerada la “Ciudad Vieja”, se cree que Bogotá comenzó precisamente en esta localidad, fundada en 1538 por el conquistador español Gonzalo Jiménez de Quesada y Rivera en el área conocida como El Chorro de Quevedo. Hoy, el Chorro de Quevedo es un punto de encuentro vibrante para artistas callejeros y estudiantes universitarios, conservando parte de ese espíritu fundacional.
La mayor parte de la arquitectura en La Candelaria es de estilo colonial o republicano, y ha sido declarada de interés histórico y cultural. Es un verdadero museo al aire libre, con sus estrechas calles empedradas y sus fachadas coloridas que invitan a caminar y descubrir. La localidad alberga más de 500 instituciones culturales, incluyendo grupos artísticos y teatros, centros de investigación y bibliotecas, universidades y museos, ofreciendo una inmersión profunda en la riqueza cultural de la capital.
En el corazón de La Candelaria se encuentra la Plaza de Bolívar, el epicentro de la ciudad. Un año después de la fundación de facto de Bogotá, la ciudad fue refundada en lo que hoy es esta plaza. Nombrada en honor a Simón Bolívar, la plaza está rodeada por imponentes edificios monumentales como el Palacio de Justicia, el Capitolio Nacional (sede del Congreso de Colombia), la Catedral Primada de Bogotá y el Museo del 20 de Julio, que conmemora el Día de la Independencia. Es un lugar bullicioso durante todo el año, que se llena de locales y visitantes para celebrar festividades, especialmente en diciembre.
Además de su valor histórico y arquitectónico, La Candelaria es hogar de algunos de los museos más importantes de Colombia. El Museo del Oro, por ejemplo, alberga una impresionante colección de más de 55.000 piezas de oro, que representan la vida y la cultura de las sociedades prehispánicas. Otro imperdible es el Museo Botero, ubicado en una mansión colonial, que exhibe más de 120 obras del reconocido artista Fernando Botero, junto con piezas de maestros como Salvador Dalí, Edgar Degas, Joan Miró, Henri Matisse e incluso Picasso. La entrada a este museo es gratuita, haciendo de La Candelaria un destino cultural accesible y enriquecedor.
Dominando el horizonte de La Candelaria, se alza Monserrate, una imponente montaña de 3.152 metros sobre el nivel del mar, con una iglesia del siglo XVII y un restaurante en su cima. Es un destino tanto para peregrinos como para turistas, ofreciendo vistas panorámicas inigualables de toda la ciudad. Se puede acceder a ella mediante teleférico, funicular o por sendero a pie, convirtiéndola en una experiencia memorable para cualquier visitante.
Tabla Comparativa: Hitos de la Fundación de Bogotá
| Fecha Clave | Evento Principal | Protagonistas / Contexto | Ubicación | Nombre Asociado |
|---|---|---|---|---|
| Finales de 1537 | Establecimiento de Campamento Militar | Huestes españolas, Gonzalo Jiménez de Quesada | Chorro de Quevedo (Pueblo Viejo / Thybzaca) | - |
| 6 de agosto de 1538 | Fundación de Facto | Gonzalo Jiménez de Quesada | Plaza de las Yerbas (hoy Parque de Santander) | Nuestra Señora de la Esperanza |
| 22 o 27 de abril de 1539 | Fundación Jurídica | Gonzalo Jiménez de Quesada, Sebastián de Belalcázar, Nicolás de Federman | Plaza de Bolívar (La Candelaria), con demarcación de la ciudad | Santafé (posteriormente) |
| 27 de julio de 1540 | Otorgamiento del nombre Santafé por la Corona | Emperador Carlos V, a petición de Sebastián Rodríguez | - | Santafé |
| 1548 | Título de "muy noble y muy leal ciudad" y Escudo de Armas | Emperador Carlos V | - | Santafé |
| 1819 | Cambio de nombre a Bogotá | Congreso de Angostura (Simón Bolívar) | - | Bogotá |
| 2000 | Reafirmación del nombre "Bogotá" | Reforma constitucional | - | Bogotá |
Preguntas Frecuentes sobre la Fundación de Bogotá
¿Quién fundó Bogotá?
La fundación de Bogotá se atribuye principalmente a Gonzalo Jiménez de Quesada. Sin embargo, para la fundación jurídica de la ciudad en 1539, también estuvieron presentes Sebastián de Belalcázar y Nicolás de Federman, lo que sugiere un proceso más colaborativo en su formalización.
¿Cuándo se fundó Bogotá oficialmente?
La fecha adoptada oficialmente para la fundación de Bogotá es el 6 de agosto de 1538. Este día se considera la fundación de facto, cuando Gonzalo Jiménez de Quesada estableció un campamento militar. La fundación jurídica, con la formalización de la ciudad y el nombramiento de autoridades, ocurrió el 27 de abril de 1539.

¿Cuál fue el primer nombre de Bogotá?
El primer nombre que Gonzalo Jiménez de Quesada le dio a su campamento inicial el 6 de agosto de 1538 fue Nuestra Señora de la Esperanza. Posteriormente, el 27 de julio de 1540, la Corona española le otorgó el nombre de Santafé. Con el tiempo, evolucionó a Santafé de Bogotá y finalmente, en 1819, se adoptó el nombre indígena de Bogotá.
¿Cuál es la parte más antigua de Bogotá?
La parte más antigua de Bogotá se considera La Candelaria. Específicamente, el área alrededor de El Chorro de Quevedo es donde se cree que Gonzalo Jiménez de Quesada estableció el campamento inicial en 1538. La Plaza de Bolívar, también en La Candelaria, fue el sitio de la refundación de la ciudad un año después.
¿Qué pasó el 6 de agosto de 1538?
El 6 de agosto de 1538 fue el día en que Gonzalo Jiménez de Quesada realizó la fundación de facto de Bogotá. En esta fecha, estableció un campamento militar o cuartel al que llamó Nuestra Señora de la Esperanza en lo que hoy es el Chorro de Quevedo. Este día marcó la ocupación del reino de los muiscas en nombre del emperador Carlos V de España y es la fecha oficialmente adoptada para la fundación de la ciudad.
De Villa Colonial a Metrópolis Cosmopolita
A partir de 1539, la villa dejó de llamarse Nuestra Señora de la Esperanza y fue rebautizada como Santafé. La importancia de la ciudad creció rápidamente. El 27 de julio de 1540, el emperador Carlos V elevó a Santafé a la categoría de ciudad, y apenas ocho años más tarde, en 1548, le otorgó el prestigioso título de “muy noble y muy leal ciudad más antigua del Nuevo Reino”. Como símbolo de su estatus, se le concedió un escudo de armas que representaba un águila negra en un campo de oro, con una granada abierta en cada garra y adornado con ramos de oro en campo azul.
Santafé se convirtió en el epicentro administrativo y político de la región. Fue la sede del gobierno de la Real Audiencia del Nuevo Reino de Granada, creada en 1550. A partir de 1717, su influencia se consolidó aún más al ser designada capital del Virreinato de la Nueva Granada, acogiendo a los virreyes tras una disputa con Cartagena de Indias por la sede virreinal. Con la independencia, en 1819, Santafé, ahora rebautizada como Bogotá, se convirtió en la capital de la Gran Colombia, un vasto estado que existió hasta su disolución en 1830, dando origen a las repúblicas de Ecuador, Venezuela y Colombia (Panamá se separaría en 1903).
Hoy, Bogotá es una ciudad cosmopolita, en constante expansión y una de las áreas metropolitanas de mayor crecimiento en América del Sur. Con una población de más de 7.8 millones de habitantes, incluyendo una gran diversidad de inmigrantes de todo el mundo, la capital se ha transformado en un verdadero microcosmos de la nación, reflejando la diversidad y la riqueza cultural de Colombia. Es el principal motor industrial y financiero del país, contribuyendo con aproximadamente el 25% del PIB industrial y más del 50% del PIB financiero. Además, es el mayor foco de atracción de inversión extranjera directa (IED) y el mercado de mayor tamaño a nivel nacional.
En el contexto internacional, Bogotá es percibida como una apuesta válida para articular la cultura con las dinámicas del desarrollo social, económico y político. Esto se ha reflejado en los numerosos reconocimientos y premios internacionales recibidos desde 1996 en diversos frentes, consolidándola como una ciudad de referencia global. Rodeada por majestuosas montañas, la capital colombiana sigue acogiendo a extranjeros y nacionales, siendo verdaderamente la ciudad de todos, un legado de su azarosa pero fascinante fundación.
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