15/06/2024
El laurel, una humilde hoja de aroma y sabor inconfundibles, es mucho más que un simple condimento en nuestras cocinas. Este arbusto, cargado de historia y propiedades, ha trascendido su uso culinario para convertirse en un aliado indispensable tanto en la gastronomía como en la medicina tradicional. Desde tiempos ancestrales, el laurel ha sido valorado por su capacidad para transformar un plato ordinario en una experiencia culinaria memorable, al mismo tiempo que ofrece un abanico de beneficios para la salud. Acompáñanos en este recorrido para desentrañar los múltiples usos y el fascinante legado de esta planta milenaria.

¿Qué es el Laurel y Cuál es su Origen?
El laurel, conocido científicamente como Laurus nobilis, es un arbusto o árbol perenne originario de la región mediterránea, perteneciente a la familia de las lauráceas. Sus hojas, de un distintivo color verde oscuro brillante en el haz y amarillento pálido en el envés, son puntiagudas y miden aproximadamente 6 centímetros de largo por 3 centímetros en su parte más ancha. Poseen un aroma característico y un sabor ligeramente amargo que se vuelve más pronunciado al secarse.
En la antigüedad grecorromana, el laurel noble o laurel de Apolo tenía una gran importancia cultural y simbólica. Sus ramas se utilizaban para coronar a poetas y a generales victoriosos, simbolizando la sabiduría, la gloria y el triunfo. Esta tradición subraya el profundo respeto y la reverencia que se tenía por esta planta desde hace milenios.
Es importante destacar que, aunque el Laurus nobilis es el laurel mediterráneo más conocido globalmente, en México existe una variante local de gran importancia: el laurel mexicano (Litsea glaucescens). Este último aparece documentado en el histórico Códice de la Cruz-Badiano de 1552, bajo el nombre original de Libellus de Medicinalibus Indorum Herbis, el libro más antiguo sobre plantas medicinales escrito en América. En este texto, se le conoce como “Tlaco-ehecapahtli”, que se traduce como “medicina del aire de vara”. El laurel mexicano se encuentra en diversos ecosistemas del país, desde bosques mesófilos de pino, oyamel y encino, hasta matorrales. Su importancia biocultural se refleja en la diversidad de nombres con los que se le conoce a lo largo de la República mexicana, tales como laurel cimarrón, sufricaya (Veracruz), ziz-uch (Chiapas), ecapatli y cuauhxihuitl (Nahuatl), uich te (Tzeltal), yucú ñesachoetiaá (Mixteco), sanshiño (Mazahua) y ma qu loh (Chinanteco).
La relevancia cultural del laurel se extiende hasta festividades contemporáneas. En México, se emplea en celebraciones tan significativas como el Día de la Candelaria y el Domingo de Ramos, lo que lo consolida como uno de los principales recursos forestales no maderables del país.
El Laurel como Conservante Natural y Realzador de Sabores
Uno de los atributos más notables del laurel en la cocina es su capacidad para proteger los alimentos contra los microbios y el deterioro oxidativo. Actuando como un conservante natural, el laurel ayuda a alargar la vida útil de los alimentos. Es por ello que su uso es altamente recomendado en la preparación de marinados, encurtidos, conservas en vinagre, adobos con vinagre, aceites aromatizados e incluso en algunas recetas de repostería. Su presencia no solo previene el deterioro, sino que también imparte un sabor y aroma distintivos que enriquecen cualquier preparación.
En la cocina mexicana, el laurel es un condimento verdaderamente indispensable. Sus hojas, ya sean frescas o secas, enteras o troceadas, realzan una infinidad de platillos. Es un ingrediente clave en la elaboración de delicias como los chiles en vinagre, los mixiotes, la tinga y el pozole, aportando una profundidad de sabor y un aroma característico que son sinónimo de nuestra afamada gastronomía.

El laurel se utiliza comúnmente como hierba aromática en:
- Caldo cortos y sopas de pescado, mariscos, o pollo.
- Estofados, patés, ragús y terrinas.
- Guisos de carne de res o cerdo.
- Adobos y marinados.
Es tan potente su aroma que en el tradicional ramillete de hierbas aromáticas, que a menudo incluye tomillo y mejorana (conocidas en México como “hierbas de olor”), se suele incluir solo una hoja de laurel para evitar que su olor prevalezca sobre los demás. Esto demuestra la intensidad y el carácter que esta hoja aporta a cualquier preparación.
Es crucial, sin embargo, tener precaución. Existen dos especies de plantas que son muy tóxicas y que pueden confundirse con el laurel culinario debido a la similitud en el tamaño de sus hojas: el laurel cerezo y el laurel de flor o adelfa. Siempre asegúrate de utilizar el Laurus nobilis o Litsea glaucescens para consumo alimentario.
Propiedades Nutricionales y Beneficios para la Salud
Más allá de su uso culinario, el laurel es un tesoro de nutrientes y compuestos bioactivos que ofrecen múltiples beneficios para la salud. Aunque no se consume en grandes cantidades, sus propiedades concentradas son significativas.
Aproximadamente 50 gramos de laurel contienen:
| Nutrimento | Cantidad (por 50g) |
|---|---|
| Calorías | 101 kcal |
| Proteínas | 1.2 g |
| Carbohidratos | 23 g |
| Fibra | 2.9 g |
Entre las cualidades más destacadas del laurel se encuentran sus efectos positivos en diversos sistemas del cuerpo:
Sistema Digestivo
El laurel es un excelente aliado para la digestión. Estimula el apetito y las secreciones digestivas, mejorando los movimientos intestinales y facilitando el proceso digestivo. Ayuda a prevenir y aliviar la acidez estomacal, así como los espasmos intestinales. Su alto contenido de aceites esenciales, cuyos componentes principales, como el eugenol, son carminativos, contribuye a reducir la formación de gases y la sensación de hinchazón y eructos, haciendo las digestiones pesadas mucho más llevaderas.
Sistema Respiratorio
Las propiedades mucolíticas y expectorantes del laurel son muy beneficiosas para las vías respiratorias. Ayuda a disolver las mucosidades y facilita su expulsión, lo que lo convierte en un remedio natural ideal para el tratamiento de afecciones como la bronquitis, faringitis, resfriados, gripes y catarros que cursan con congestión nasal y tos. Además, posee acciones bactericidas que contribuyen a combatir las infecciones respiratorias.
Salud Cardiovascular
El laurel contiene una buena cantidad de ácidos grasos insaturados que son clave para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Además, sus efectos antioxidantes y antiinflamatorios contribuyen a la salud del corazón y los vasos sanguíneos. Se ha demostrado que el té de laurel puede ayudar a disminuir el colesterol LDL (colesterol “malo”) y aumentar el colesterol HDL (colesterol “bueno”), lo que previene enfermedades como infartos y derrames cerebrales.
Propiedades Antiinflamatorias y Analgésicas
La infusión de laurel posee importantes propiedades antiinflamatorias, lo que la hace adecuada para aliviar dolores articulares asociados con enfermedades como la artritis. También es útil para reducir las molestias causadas por torceduras, esguinces o contusiones, proporcionando un alivio natural del dolor.

Regulación del Azúcar en Sangre
Algunos estudios sugieren que el laurel puede aumentar la sensibilidad a la insulina en personas con diabetes. Esto significa que la insulina producida por el cuerpo sería más efectiva, facilitando la entrada de azúcar en las células y ayudando a mantener niveles más estables de glucosa en la sangre.
Fortalecimiento del Sistema Inmunitario
Gracias a componentes como el eugenol, el laurel protege el cuerpo contra los radicales libres, fortaleciendo el sistema inmunitario. Sus propiedades fagocíticas y su eficacia contra ciertas bacterias y hongos, según diversos estudios, lo convierten en un aliado para prevenir y combatir infecciones.
Reducción del Estrés y la Ansiedad
Al igual que otras infusiones herbales, el té de laurel facilita la relajación del sistema nervioso central y del sistema muscular. Esto puede contribuir a la reducción de la ansiedad y el estrés. Además, el laurel es valorado en aromaterapia por sus propiedades calmantes.
Alivio del Dolor de Cabeza
Las propiedades antiinflamatorias y relajantes del laurel también pueden contribuir a disminuir la intensidad y la frecuencia de los dolores de cabeza.
Cómo Adquirir y Conservar el Laurel
Las hojas de laurel se pueden recolectar y utilizar frescas durante todo el año, directamente del arbusto. Sin embargo, lo más común es encontrarlas secas en el mercado, ya que su sabor y aroma se vuelven más pronunciados una vez deshidratadas. Para secar las hojas en casa, basta con cortar pequeñas ramitas u hojas y colgarlas en un lugar cálido, seco y preferiblemente oscuro, para que conserven mejor su color y propiedades. Una vez secas, es fundamental guardarlas en recipientes herméticos en un lugar oscuro y seco para preservar su aroma y prolongar su vida útil.
En el mercado, una bolsa de 10 o 20 gramos de laurel seco oscila generalmente entre los $10 y $19 pesos mexicanos, dependiendo del lugar de compra. Esta cantidad es sorprendentemente rendidora y puede durar fácilmente un mes con uso frecuente, lo que lo convierte en un condimento muy económico y accesible.
Preguntas Frecuentes sobre el Laurel
¿Es lo mismo el laurel mexicano que el mediterráneo?
No son exactamente la misma especie. El laurel mediterráneo es Laurus nobilis, mientras que el laurel mexicano es Litsea glaucescens. Ambos son utilizados en la gastronomía y la medicina tradicional, pero tienen orígenes geográficos distintos y ligeras diferencias botánicas. Sin embargo, comparten muchas propiedades y usos.

¿Para qué se utiliza el laurel en la cocina?
Se utiliza principalmente como condimento aromático en una amplia variedad de platillos como sopas, caldos, estofados, guisos de carne, adobos, marinados y encurtidos. Aporta un sabor y aroma característicos y actúa como conservante natural.
¿Tiene el laurel propiedades medicinales?
Sí, el laurel posee numerosas propiedades medicinales. Es conocido por sus beneficios para el sistema digestivo (anti-gases, digestivo), respiratorio (expectorante, mucolítico), circulatorio (reduce colesterol, antioxidante), así como por sus efectos antiinflamatorios, analgésicos, reguladores del azúcar en sangre y fortalecedores del sistema inmunitario.
¿Cómo se prepara el té de laurel y para qué sirve?
Generalmente, se hierve una o dos hojas de laurel secas en una taza de agua durante unos minutos. Luego se deja reposar, se cuela y se consume. Se recomienda tomarlo en ayunas para aprovechar sus beneficios digestivos, antiinflamatorios, relajantes y para el control del azúcar y colesterol.
¿Es seguro consumir laurel?
Sí, el laurel (Laurus nobilis o Litsea glaucescens) es seguro para el consumo culinario y medicinal en las cantidades habituales. Sin embargo, es vital diferenciarlo de plantas tóxicas con apariencia similar, como el laurel cerezo y el laurel de flor o adelfa, que son venenosas. Siempre asegúrate de adquirir laurel de fuentes confiables.
¿Cuánto laurel se debe usar en la comida?
Debido a su potente aroma y sabor, generalmente basta con usar una o dos hojas de laurel enteras en la mayoría de los guisos, sopas o estofados grandes. Al final de la cocción, las hojas suelen retirarse antes de servir, ya que su textura es dura y no son agradables al masticar.
En resumen, el laurel es mucho más que una simple hoja aromática; es un componente esencial de nuestra cultura culinaria y un aliado natural para nuestra salud, con una historia rica y un futuro prometedor en la mesa y en el bienestar.
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