¿Qué precio tiene la entrada al Castillo de San Felipe?

Castillo San Felipe: Fortaleza Inexpugnable

07/04/2024

Valoración: 4.77 (1263 votos)

En el corazón de la vibrante Cartagena de Indias, Colombia, se alza majestuoso el Castillo de San Felipe de Barajas, una mole de piedra que no solo domina el paisaje, sino que también narra siglos de historia, ingenio militar y resistencia. Esta fortaleza, considerada la obra cumbre de la ingeniería militar española en América, es mucho más que un monumento; es un testamento a la audacia y la estrategia que moldearon el destino de una de las ciudades más importantes del Nuevo Mundo.

¿Cuál es un dato famoso sobre el Castillo de San Felipe?
Fue construido en forma triangular en la cima de una colina, con ocho baterías y una guarnición de 200 soldados y cuatro artilleros . Recibía su nombre en honor a Felipe IV de España. En la incursión de Cartagena de 1697, durante la Guerra de la Gran Alianza, el castillo cayó en manos del corsario francés Barón de Pointis.

Desde su privilegiada ubicación en el Cerro de San Lázaro, el castillo ha sido testigo y protagonista de incontables episodios, defendiendo a Cartagena de las ambiciones de potencias europeas y preservando su invaluable patrimonio. Su diseño, una maravilla de la arquitectura defensiva, lo convirtió en un bastión prácticamente inexpugnable, cuyas murallas y túneles guardan las huellas de hazañas heroicas y la astucia de sus constructores.

Índice de Contenido

Orígenes y Construcción de una Leyenda

La historia del Castillo de San Felipe de Barajas se remonta al año 1639, cuando don Melchor de Aguilera, entonces gobernador de Cartagena, impulsó su construcción. El maestro Juan Mejía del Valle fue el encargado inicial de este ambicioso proyecto. Sin embargo, la burocracia de la época ralentizó el proceso, y no fue sino durante la gobernación de don Pedro Zapata de Mendoza que la fortaleza tomó forma definitiva, siendo bautizada en honor al rey Felipe IV. Originalmente conocido como el Castillo de San Lázaro, su nombre actual resuena con la grandeza de la monarquía española que lo concibió.

La edificación de esta colosal estructura no fue tarea fácil. Se estima que la construcción del primitivo Castillo de San Felipe, que adoptó la forma de «bonete» o tocado religioso, culminó en 1657. La mano de obra principal estuvo a cargo de miles de esclavos africanos, quienes bajo la supervisión española, extrajeron y transportaron enormes bloques de piedra caliza desde los arrecifes coralinos de las costas aledañas hasta la cima del cerro. Estos bloques fueron unidos con una mezcla de calicanto, una argamasa tradicional, y, según la leyenda popular, sangre de buey. Si bien algunos relatos apócrifos sugieren la inclusión de sangre de esclavos, los ingenieros modernos han determinado que la sangre de buey se utilizaba principalmente para mejorar la impermeabilización de estructuras como cisternas, una técnica ingeniosa para la época.

Ingeniería Militar: Un Laberinto de Estrategias

Lo que verdaderamente distingue al Castillo de San Felipe es su excepcional diseño defensivo, una obra maestra de la ingeniería militar de su tiempo. Los constructores españoles dotaron a la fortaleza de múltiples sistemas que aseguraban su impenetrabilidad, haciendo de cada rincón una trampa para el enemigo. La colina de San Lázaro, con sus 41 metros (135 pies) sobre el nivel del mar, ofrecía una ventaja estratégica natural que fue potenciada al máximo.

Las murallas del castillo no fueron levantadas de manera perpendicular al suelo, sino que se inclinaban hacia el interior. Esta innovación permitía que las balas de los cañones enemigos rebotaran sin causar mayores estragos a la construcción, desviando la fuerza del impacto. El sistema de baterías y parapetos era igualmente brillante: no apuntaban directamente hacia la plaza fuerte, sino que se cubrían entre sí. Esto hacía prácticamente imposible tomar una batería sin tener que conquistar todo el sistema defensivo, creando una red de fuego cruzado devastadora para cualquier asaltante.

La fortaleza triangular principal, el Castillo de San Felipe de Barajas, estaba rodeada por una serie de baterías estratégicamente posicionadas: de Santa Bárbara, de San Carlos y Los Apóstoles, del Hornabeque, de la Cruz, de la Redención y de San Lázaro. En total, 68 cañones miraban hacia el exterior, listos para repeler cualquier ataque naval o terrestre. Un caponera conectaba el castillo con la calzada de la Media Luna, añadiendo otra capa de defensa.

El Intrincado Laberinto de Túneles

Una de las características más fascinantes y funcionales del castillo es su complejo laberinto de túneles. Estas galerías subterráneas permitían a las tropas españolas desplazarse sin ser vistas por el enemigo, lanzar ataques sorpresa y reabastecer diferentes puntos de la fortaleza. La galería subterránea principal recorre el perímetro del complejo a nivel del mar, y sus cámaras internas estaban diseñadas para ser explotadas, impidiendo el avance de atacantes que intentaran penetrar por encima. Estos túneles no solo servían para la movilidad, sino que también albergaban cuarteles subterráneos con capacidad para 350 hombres y depósitos de armas y alimentos, aprovisionados para resistir varios meses de asedio exterior.

Además de los túneles, el sistema defensivo incluía las cárcavas, zanjas o barrancos que actuaban como trampas naturales para cualquier intruso que intentara escalar las laderas de sus murallas. Los aljibes, o cisternas, eran esenciales para el suministro de agua dulce, mientras que un sofisticado sistema de canales y rompeolas gestionaba el agua de lluvia, asegurando la autosuficiencia de la fortaleza durante los asedios prolongados.

¿Cuál es la historia del Castillo de San Felipe de Barajas?
Su construcción fue promovida por el gobernador de Cartagena, don Melchor de Aguilera en 1639, quien se la encargó al maestro Juan Mejía del Valle, pero debido a la lenta tramitología el proyecto no se realizó sino durante la gobernación de don Pedro Zapata de Mendoza, que bautizó el Castillo en honor al rey Felipe IV.

Características Ingenieriles Clave del Castillo

CaracterísticaPropósito Estratégico
Murallas InclinadasDesviar proyectiles enemigos, minimizando el daño estructural y la penetración.
Baterías EntrelazadasProporcionar defensa mutua, haciendo imposible la toma de una sección sin comprometer todo el sistema defensivo.
Laberinto de TúnelesPermitir el desplazamiento seguro de tropas, ataques sorpresa y el almacenamiento de provisiones y armamento.
Cárcavas y FososCrear obstáculos naturales y trampas para los asaltantes que intentaran escalar las laderas de la fortaleza.
Aljibes y CanalesAsegurar el suministro de agua potable y gestionar eficientemente las aguas pluviales, vital para la resistencia en asedios.
Galerías Subterráneas ExplosivasOfrecer una última línea de defensa, permitiendo la detonación controlada para impedir el avance de atacantes.
Cuarteles SubterráneosProporcionar refugio seguro para las tropas y capacidad para albergar una guarnición significativa durante períodos prolongados.

La Batalla de 1741: El Triunfo de Blas de Lezo

El dato más famoso y glorioso asociado al Castillo de San Felipe de Barajas es, sin duda, su papel en la defensa de Cartagena de Indias contra el ataque del almirante inglés Edward Vernon en 1741. Esta épica confrontación, a menudo descrita como el «David contra Goliat» de los asedios navales, puso a prueba la resiliencia de la ciudad y el ingenio de su defensor.

Vernon, convencido de su inminente victoria, había acuñado anticipadamente 35 medallas conmemorativas. Algunas de ellas mostraban al jefe de Cartagena de rodillas, entregando su espada al agresor, mientras que otras llevaban la arrogante leyenda: «I took Cartagena» (Tomé Cartagena). Sin embargo, el destino tenía otros planes.

La defensa de Cartagena estuvo a cargo de don Blas de Lezo y Olavarrieta, un marino español apodado «Mediohombre» debido a las graves heridas sufridas en batallas anteriores: había perdido un ojo, una pierna y un brazo. Pese a sus limitaciones físicas, Blas de Lezo demostró una astucia y un coraje inigualables. Enfrentó una flota británica y colonial que superaba ampliamente a las fuerzas españolas, con 26.000 hombres y más de 170 naves, frente a unos pocos miles de defensores y escasas embarcaciones.

Gracias a la formidable defensa del Castillo de San Felipe, la estrategia de Lezo de hundir barcos en la bahía para bloquear la entrada, y la tenacidad de los defensores, el ataque inglés fue un rotundo fracaso. Vernon se vio obligado a retirar su imponente flota, sufriendo cuantiosas bajas y humillación. Esta victoria no solo salvó a Cartagena, sino que también consolidó la reputación del Castillo de San Felipe como una fortaleza inexpugnable y a Blas de Lezo como un héroe legendario de la historia naval española.

Del Campo de Batalla a Patrimonio de la Humanidad

Tras siglos de uso militar y participar en diversas batallas entre potencias europeas desde finales del siglo XVII hasta principios del XIX, el Castillo de San Felipe de Barajas dejó de ser una fortaleza activa. Durante muchas décadas, su conservación no fue prioritaria. La exuberante vegetación tropical cubrió sus baluartes y muros, y la tierra se acumuló en sus túneles y trincheras, amenazando con sepultar su rica historia.

Sin embargo, en un reconocimiento a su inmenso valor histórico y arquitectónico, la UNESCO declaró el castillo, junto con el centro histórico de Cartagena, como Patrimonio de la Humanidad en 1984. Este nombramiento marcó un antes y un después en su preservación.

Desde 1990, el Castillo de San Felipe de Barajas ha trascendido su función militar para convertirse en un escenario de gran importancia cultural y diplomática. Ha servido como sede para eventos sociales y culturales organizados por el gobierno colombiano en honor a delegaciones extranjeras, albergando cumbres presidenciales, reuniones ministeriales, la Cumbre del Movimiento de Países No Alineados (1995) y la Cumbre del Grupo de Río (2000), entre otros encuentros de alto nivel. Este uso moderno subraya su estatus como símbolo de la identidad y la diplomacia colombiana.

Visitando el Castillo Hoy: Una Experiencia Histórica

Actualmente, el Castillo de San Felipe de Barajas está abierto al público, ofreciendo a los visitantes una oportunidad única de explorar sus imponentes estructuras y sumergirse en la historia. Si bien no todos los túneles están accesibles, los que lo están permiten experimentar la complejidad de su diseño defensivo, caminar por sus rampas inclinadas y puestos de artillería, y maravillarse con las vistas panorámicas de Cartagena que una vez fueron vitales para su defensa.

Es una experiencia educativa y fascinante que permite comprender la magnitud de la obra y la importancia estratégica que tuvo para la ciudad y el imperio español. Se recomienda llevar calzado cómodo para recorrer sus desniveles y pendientes.

¿Cuáles son las características del Castillo de San Felipe?
UNA FORTALEZA DEFENSIVA HISTÓRICA CON VISTAS AL MAR CARIBE El castillo fue construido a mediados del siglo XVII con techos de hojas de palma que fueron incendiados por piratas en 1686, destruyéndolo por completo. Posteriormente, fue reconstruido formalmente bajo la dirección de Andrés Ortiz de Urbina.

En cuanto al precio de la entrada, la información proporcionada especifica una tarifa preferencial de $1.000 COP para estudiantes de instituciones educativas oficiales de Colombia autorizadas por la Etcar. Para acceder a esta tarifa, la institución debe realizar una solicitud con cinco días hábiles de anticipación, presentando la documentación requerida directamente a la Etcar, sin intermediación de agencias de viaje. Es importante destacar que esta tarifa especial no incluye el servicio de guía turístico, el cual puede ser contratado adicionalmente en la taquilla del fuerte. La información sobre la tarifa general para el público no fue proporcionada en los datos disponibles.

Preguntas Frecuentes sobre el Castillo de San Felipe de Barajas

¿Quién construyó el Castillo de San Felipe de Barajas?

La construcción fue promovida por el gobernador Melchor de Aguilera en 1639 y estuvo a cargo del maestro Juan Mejía del Valle. La obra principal se realizó durante la gobernación de Pedro Zapata de Mendoza, finalizando en 1657. Fue construido principalmente por mano de obra esclava africana.

¿Por qué es famoso el Castillo de San Felipe de Barajas?

Es famoso por ser la obra más destacada de la ingeniería militar española en América y por su inexpugnable defensa, especialmente durante el asedio del almirante inglés Edward Vernon en 1741, donde fue defendido heroicamente por Blas de Lezo.

¿Cuál fue la batalla más importante en el Castillo de San Felipe?

La batalla más importante fue el asedio de 1741 por parte de la flota británica bajo el mando del almirante Edward Vernon. A pesar de la superioridad numérica y armamentística británica, la fortaleza y la estrategia de Blas de Lezo lograron repeler el ataque, resultando en una victoria crucial para España.

¿Se puede visitar el Castillo de San Felipe de Barajas hoy en día?

Sí, el Castillo de San Felipe de Barajas está abierto al público. Los visitantes pueden explorar sus muros, rampas, y una parte de su complejo sistema de túneles. Ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

¿Cuál es el precio de entrada al Castillo de San Felipe para el público general?

La información proporcionada detalla una tarifa especial de $1.000 COP para estudiantes de instituciones educativas oficiales de Colombia que cumplan con ciertos requisitos de solicitud anticipada. Sin embargo, no se especifica el precio de la entrada general para el público en los datos suministrados.

¿Qué se puede ver o hacer dentro del castillo?

Dentro del castillo, los visitantes pueden recorrer sus impresionantes murallas, explorar una parte de su intrincado laberinto de túneles, ascender por sus rampas y pendientes para apreciar las vistas panorámicas de la ciudad y la bahía, y observar los puestos de artillería estratégicamente ubicados. Es una oportunidad para comprender la magnitud de la ingeniería militar de la época.

El Castillo de San Felipe de Barajas no es solo un vestigio del pasado, sino un monumento vivo que sigue inspirando asombro y admiración. Su historia, marcada por la ingeniosidad, la resistencia y el coraje, lo consolida como un pilar fundamental del patrimonio histórico de Cartagena y de toda América Latina.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Castillo San Felipe: Fortaleza Inexpugnable puedes visitar la categoría Gastronomía.

Subir