¿Qué es una crema en la cocina?

El Universo Cremoso: Tipos y Usos en la Cocina

15/04/2023

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En el vasto y delicioso universo de la gastronomía, las cremas ocupan un lugar de honor. Son mucho más que simples ingredientes; son la base de innumerables salsas, el corazón de postres exquisitos y el toque secreto que eleva cualquier plato. Su increíble versatilidad y la capacidad de aportar una textura sedosa y un sabor inigualable las convierten en aliadas indispensables para chefs y aficionados por igual. Pero, ¿sabemos realmente cuántos tipos de cremas existen y cómo utilizarlas correctamente para sacarles el máximo partido? Acompáñanos en este recorrido cremoso para desvelar sus misterios.

¿Qué es la crema en gastronomía?
Llamada también nata, es un concentrado de materia grasa de la leche, de color blanco marfil y consistencia untuosa, que comprende de 30 a 40% de materia grasa, elementos no grasos y agua. La crema fresca designa la crema cruda o pasteurizada (ni esterilizada ni ultracongelada), sea líquida o espesa.
Índice de Contenido

La Base Láctea: Cremas de Origen Animal

Las cremas de origen lácteo son, sin duda, las más conocidas y utilizadas. Se obtienen a partir de la leche, separando la grasa de la misma. La diferencia principal entre ellas radica en el porcentaje de grasa que contienen, lo que determina su consistencia, su capacidad para montarse y su idoneidad para diferentes usos culinarios.

Nata Líquida o Crema de Leche para Cocinar

Conocida simplemente como nata para cocinar, esta crema se caracteriza por tener un porcentaje de grasa más bajo, generalmente entre el 12% y el 18%. Su consistencia es fluida y su sabor suave, lo que la hace perfecta para integrarse en guisos, sopas y salsas sin aportar demasiada pesadez. Es ideal para ligar, aportar cremosidad y enriquecer platos salados, como cremas de verduras, salsas para pasta o gratinados. No es apta para montar debido a su bajo contenido graso.

Nata para Montar o Crema de Leche para Batir

Esta es la estrella de la repostería cuando se busca volumen y ligereza. La nata para montar tiene un contenido de grasa superior al 30%, siendo lo ideal un 35% o más para obtener una buena estabilidad al batirla. Al incorporar aire, su volumen se multiplica y su textura se vuelve esponjosa y aireada. Es el ingrediente principal de la crema chantilly y se utiliza para decorar tartas, rellenar pasteles, acompañar frutas o café, y elaborar mousses y postres fríos. Es crucial que esté muy fría antes de batirla para lograr el punto deseado.

Crème Fraîche

Originaria de Francia, la crème fraîche es una crema de leche fermentada con un contenido de grasa que oscila entre el 30% y el 45%. Su proceso de fermentación le confiere un sabor ligeramente ácido, similar al yogur, y una textura densa y aterciopelada. A diferencia de la nata agria (sour cream), la crème fraîche es mucho más estable al calor, lo que la hace ideal para salsas calientes, sopas y guisos, ya que no se corta. También se utiliza en postres, aportando un contrapunto ácido que equilibra el dulzor.

Nata Agria o Sour Cream

La nata agria se obtiene de la fermentación de la nata con bacterias lácticas, lo que le da su característico sabor ácido y una textura más densa que la nata líquida. Su porcentaje de grasa suele ser menor que el de la crème fraîche, alrededor del 18-20%. Es muy popular en la cocina de Europa del Este y América, ideal para acompañar patatas asadas, tacos, burritos, o como base para aderezos de ensaladas. Es menos resistente al calor que la crème fraîche y tiende a cortarse si se hierve a fuego fuerte, por lo que se recomienda añadirla al final de la cocción o fuera del fuego.

El Dulce Corazón: Cremas para Postres

Más allá de las natas simples, la pastelería nos regala un abanico de cremas elaboradas, cada una con su personalidad y aplicación específica. Son la base de los postres más emblemáticos y aportan la textura y el sabor que los hacen inolvidables.

Crema Pastelera

Un clásico indiscutible de la repostería. La crema pastelera es una preparación densa y brillante a base de leche, yemas de huevo, azúcar y un agente espesante como maicena o harina. Su cocción lenta y constante es clave para obtener la consistencia perfecta. Es el relleno por excelencia de tartas, éclairs, milhojas, buñuelos y un sinfín de dulces. Su sabor es suave y dulce, y puede aromatizarse con vainilla, limón, canela o licores.

Crema Inglesa o Crème Anglaise

A diferencia de la crema pastelera, la crema inglesa es una preparación más ligera y fluida, similar a unas natillas líquidas. Se elabora con yemas de huevo, azúcar y leche (o nata), y se cocina a fuego bajo hasta que espese ligeramente, sin llegar a hervir. Es el acompañamiento perfecto para postres como bizcochos, frutas asadas, pudines o helados, aportando una riqueza y un brillo excepcionales. También es la base para elaborar helados y mousses.

Ganache

Una emulsión sublime de chocolate y nata (crema de leche). La proporción de ambos ingredientes varía según el uso final: una ganache con más chocolate será más densa y firme, ideal para rellenos o trufas; mientras que una con más nata será más fluida, perfecta para glaseados o salsas. Puede ser de chocolate negro, con leche o blanco, y se aromatiza a menudo con licores o especias. Es un pilar fundamental en la chocolatería y la repostería moderna.

Crema Chantilly

Aunque a menudo se confunde con la nata montada, la crema Chantilly es una nata montada que ha sido endulzada y aromatizada, tradicionalmente con vainilla. Es el epítome de la ligereza y la elegancia, ideal para decorar postres, acompañar frutas o simplemente disfrutar a cucharadas. Su elaboración requiere nata con alto contenido de grasa, azúcar glas y esencia de vainilla, batidos hasta obtener una consistencia firme pero aireada.

Alternativas Vegetales: Cremas para Todos

Con el auge de las dietas vegetarianas, veganas y las intolerancias alimentarias, las cremas de origen vegetal han ganado un terreno considerable, ofreciendo alternativas deliciosas y funcionales a las tradicionales cremas lácteas.

Crema de Coco

Extraída de la pulpa del coco maduro, la crema de coco es densa, rica y con un sabor tropical inconfundible. Es un ingrediente esencial en la cocina asiática y caribeña, utilizada en currys, sopas, guisos y postres. Su alto contenido de grasa la hace ideal para aportar cremosidad y espesar salsas. También es una excelente alternativa vegana a la nata para montar en postres, aunque su sabor a coco será prominente.

Cremas de Frutos Secos (Almendra, Anacardo, Avellana)

Elaboradas a partir de frutos secos remojados y triturados con agua, estas cremas son una opción nutritiva y versátil. La crema de anacardos, por ejemplo, es especialmente popular por su capacidad de crear una textura muy suave y neutra, ideal para salsas cremosas veganas, quesos vegetales, postres y batidos. Aportan grasas saludables, proteínas y fibra.

Crema de Soja, Arroz o Avena

Estas cremas vegetales son alternativas ligeras a la nata líquida para cocinar. Se utilizan para ligar salsas, enriquecer sopas o preparar bechameles veganas. Su contenido de grasa suele ser menor y su sabor más neutro, lo que las hace muy adaptables a diversas preparaciones culinarias.

Tabla Comparativa de Cremas

Tipo de Crema% Grasa (aprox.)Características ClaveUsos Principales
Nata Líquida12-18%Fluida, suave, no montaSalsas, sopas, guisos, gratinados
Nata para Montar>30% (ideal >35%)Espesa, monta firmemente, suavePostres, decoración, rellenos, mousses
Crème Fraîche30-45%Densa, ácida, estable al calorSalsas calientes, sopas, postres, aderezos
Nata Agria18-20%Densa, ácida, se corta al hervirAcompañamientos, aderezos, postres fríos
Crema PasteleraVariable (con yema)Muy densa, brillante, dulceRellenos de pasteles, tartas, buñuelos
Crema InglesaVariable (con yema)Fluida, brillante, dulce, aromáticaAcompañamiento de postres, base de helados
GanacheVariable (chocolate/nata)Densa o fluida según proporción, ricaRellenos, glaseados, trufas, coberturas
Crema de Coco17-25%Densa, sabor tropical, veganaCurrys, sopas asiáticas, postres veganos

Consejos para Dominar el Arte de las Cremas

  • Temperatura es Clave: Para montar nata, asegúrate de que tanto la nata como el recipiente y las varillas estén muy fríos. Esto ayuda a que la grasa se estabilice y atrape el aire de manera eficiente, logrando una emulsión perfecta.
  • Evita el Curdling: Al añadir cremas lácteas a preparaciones calientes (especialmente la nata agria), hazlo al final de la cocción, a fuego bajo o incluso fuera del fuego, y remueve constantemente para evitar que se corten. Un truco es atemperar la crema con un poco del líquido caliente antes de incorporarla al resto.
  • No Excedas el Batido: Si bates demasiado la nata, corres el riesgo de convertirla en mantequilla. La clave es parar justo cuando alcanza la consistencia deseada: firme pero aún sedosa.
  • Almacenamiento: Guarda las cremas en el refrigerador y respeta las fechas de caducidad. Las cremas abiertas suelen durar unos pocos días.
  • Espesantes Naturales: Para espesar cremas o salsas sin alterar demasiado el sabor, puedes usar roux (mantequilla y harina), maicena disuelta en un poco de líquido frío, o incluso una reducción lenta.

Preguntas Frecuentes sobre las Cremas

¿Cuál es la diferencia entre nata para montar y nata para cocinar?

La principal diferencia radica en su contenido de grasa. La nata para montar tiene un porcentaje de grasa superior (más del 30%), lo que le permite incorporar aire y aumentar su volumen al batirla, creando una textura esponjosa. La nata para cocinar tiene un contenido de grasa inferior (generalmente entre el 12% y el 18%) y es más fluida, ideal para salsas y guisos, pero no para montar.

¿Puedo sustituir la nata agria por crème fraîche o viceversa?

Sí, en muchas recetas puedes hacerlo, pero ten en cuenta sus diferencias. La crème fraîche es más estable al calor y tiene un sabor más suave y menos ácido que la nata agria. Si usas nata agria en una preparación caliente, añádela al final y con cuidado para evitar que se corte. Para acompañamientos fríos, son bastante intercambiables, aunque el matiz de sabor variará ligeramente.

¿Se puede congelar la nata?

Sí, la nata líquida se puede congelar, pero su textura puede cambiar al descongelarse, volviéndose un poco granulosa o separándose. Es mejor usarla después para cocinar (salsas, sopas) que para montar o para preparaciones donde la textura sea crítica. La nata montada pierde completamente su volumen al descongelarse, por lo que no es recomendable congelarla ya montada.

¿Qué significa que una crema se 'corta' y cómo lo evito?

Que una crema se 'corte' significa que la grasa y el líquido se separan, dando una apariencia grumosa o con coágulos. Esto suele ocurrir por cambios bruscos de temperatura, exceso de calor, o la adición de ingredientes ácidos a una crema fría. Para evitarlo, atempera la crema antes de añadirla a líquidos calientes, incorpórala poco a poco y remueve constantemente. Para cremas con alto contenido de grasa, como la nata para montar, el exceso de batido también puede 'cortarla' al separar la grasa de la fase acuosa.

¿Qué tipo de crema debo usar para hacer una ganache?

Para hacer una ganache, se utiliza nata para montar o nata con un alto porcentaje de grasa (alrededor del 35%). La grasa es crucial para emulsionar correctamente con el chocolate y crear una ganache suave y estable.

Conclusión

Las cremas son mucho más que un simple aditivo en la cocina; son la esencia de la delicadeza y la riqueza en innumerables platos. Comprender los diferentes tipos, sus propiedades y sus mejores aplicaciones es un paso fundamental para elevar tus habilidades culinarias. Desde la ligereza de una crema chantilly hasta la profundidad de una ganache, o la versatilidad de una nata para cocinar, cada crema tiene un papel estelar en el repertorio gastronómico. Experimenta, prueba y atrévete a explorar las infinitas posibilidades que este mundo cremoso tiene para ofrecer. ¡Tu paladar y el de tus comensales te lo agradecerán!

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