¿Qué significa deconstrucción en gastronomía?

La Degradación Alimentaria: Claves para Entenderla

24/11/2023

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La comida es una fuente de placer y nutrición, pero su vida útil es limitada. En un mundo donde se estima que anualmente se pierden o desperdician alrededor de 1.3 mil millones de toneladas de alimentos, lo que equivale a un alarmante 30% de la producción global destinada al consumo humano, comprender la degradación alimentaria se vuelve crucial. Este fenómeno, que afecta a los alimentos desde la granja hasta el tenedor, no solo representa una pérdida económica significativa, sino también un riesgo potencial para la salud y un desafío para la sostenibilidad. Pero, ¿qué es exactamente la degradación alimentaria y cómo podemos combatirla?

Este artículo explora en profundidad el complejo proceso de descomposición de los alimentos, desglosando sus causas, los diferentes tipos de deterioro y los factores que lo aceleran. Además, identificaremos los alimentos más susceptibles a estropearse y ofreceremos consejos prácticos para su conservación. Prepárese para desvelar los secretos que se esconden detrás de la frescura de sus alimentos y aprender a mantenerlos en óptimas condiciones por más tiempo.

¿Cuáles son los tipos de descomposición de los alimentos?
Éstos existen en tres tipos: bacterias, mohos y levaduras.
Índice de Contenido

¿Qué es la Degradación Alimentaria?

La degradación en alimentos, también conocida como deterioro alimentario, es un proceso complejo y acumulativo que implica una serie de cambios indeseables en un producto alimenticio, volviéndolo inaceptable para el consumidor. En su definición más básica, es la descomposición, fraccionamiento o transformación de una sustancia, usualmente en otra más simple. Aunque en el cuerpo humano los alimentos sufren degradación durante la digestión y los nutrientes en el proceso metabólico, en el contexto de la seguridad alimentaria, nos referimos a los cambios que ocurren fuera del organismo.

Este deterioro se manifiesta a través de alteraciones en las características físicas y químicas del alimento, así como por la actividad metabólica de una amplia gama de microorganismos. La distinción entre ambos procesos no siempre es clara, ya que a menudo están interconectados. Por ejemplo, ciertas enzimas, ya sean propias del alimento o de origen microbiano, pueden catalizar reacciones que conducen a la rancidez o amargura en productos lácteos, afectando directamente su sabor y olor. Comprender esta compleja interacción es el primer paso para controlar y prevenir la degradación.

Los Agentes de la Descomposición: Internos y Externos

La descomposición de los alimentos es el resultado de cambios químicos intrincados que comienzan desde el momento en que se obtienen los productos hasta que llegan a nuestra mesa. Estos cambios pueden ser provocados por dos tipos principales de agentes:

  • Agentes Internos: Son las enzimas presentes de forma natural en los propios alimentos. Estas proteínas especializadas pueden iniciar procesos de maduración y, eventualmente, de deterioro. Por ejemplo, las enzimas en las frutas maduras pueden continuar descomponiendo los azúcares y las paredes celulares, lo que lleva a un ablandamiento y, finalmente, a la putrefacción si el proceso no se controla.
  • Agentes Externos: Son los microorganismos que se encuentran en el ambiente y que proliferan en la superficie o en el interior de los alimentos. Estos incluyen bacterias, mohos y levaduras, que se alimentan de los nutrientes presentes en el alimento, liberando subproductos que causan olores, sabores y texturas desagradables.

La actividad de estos agentes externos se ve fuertemente influenciada por factores ambientales como la humedad, la temperatura y el pH. Una alta humedad puede favorecer el crecimiento de mohos, mientras que temperaturas inadecuadas aceleran la multiplicación bacteriana. El pH, por su parte, determina qué tipos de microorganismos pueden prosperar, con alimentos de pH neutro siendo más susceptibles a una amplia variedad de bacterias.

Tipos de Deterioro de Alimentos: Más Allá de lo Visible

El deterioro de los alimentos no es un fenómeno único, sino una combinación de procesos que pueden manifestarse de diversas maneras. Aunque no siempre se clasifican estrictamente en tres tipos únicos, podemos identificar dos categorías principales de cambios que contribuyen significativamente a que un alimento se vuelva inaceptable:

Deterioro Físico-Químico

Este tipo de deterioro se observa generalmente como cambios en el sabor, el color y la textura de un producto alimenticio. A menudo, estos cambios están interconectados. Por ejemplo:

  • Cambios de Color: La oxidación de lípidos o enzimas puede causar un oscurecimiento en frutas y verduras cortadas, o un cambio de color en carnes.
  • Cambios de Sabor y Olor: Reacciones como la lipólisis (descomposición de grasas) o la oxidación de lípidos pueden producir sabores rancios o amargos.
  • Cambios de Textura: La pérdida de humedad puede llevar a la deshidratación y endurecimiento, mientras que la actividad enzimática puede causar ablandamiento, gelatinización o sedimentación.

Incluso tratamientos físicos como el calor excesivo, la alta presión hidrostática o las tecnologías de ultrasonido pueden iniciar cambios químicos en los alimentos que conducen a su deterioro.

Deterioro Bioquímico y Microbiano

Los cambios bioquímicos y microbianos tienen un impacto importante en la calidad final y la vida útil de los productos alimenticios. Más allá del daño físico y químico, otras alteraciones en la calidad sensorial, como la producción de baba, los olores y sabores extraños, o el hinchamiento de envases al vacío, pueden atribuirse directamente a las actividades metabólicas de los microorganismos. Una vasta gama de especies bacterianas y fúngicas desempeñan un papel crucial en este tipo de deterioro, siendo objeto de intensa investigación durante décadas.

¿Qué es la degradación en alimentos?
Proceso de descomposición, fraccionamiento o transformación en otra sustancia normalmente más simple. La sufren los alimentos en el proceso de la digestión o los nutrientes en el proceso metabólico.

Factores Clave que Influyen en el Deterioro de los Alimentos

La vida útil y los indicadores de calidad de un producto alimenticio están influenciados por muchos factores interrelacionados. Estos pueden actuar individualmente o en combinación para determinar qué organismos de deterioro específicos (SSOs, por sus siglas en inglés) dominarán y causarán el deterioro.

  • Factores Intrínsecos: Describen las propiedades físicas, químicas y estructurales inherentes al alimento. Incluyen la actividad de agua (aw), el pH, la disponibilidad de nutrientes y la presencia de compuestos antimicrobianos (como las bacteriocinas). Alimentos altamente perecederos como la leche, las aves, el pescado y la carne, con alto contenido de proteínas y humedad (aw > 0.998) y un pH neutro a ligeramente ácido, proporcionan un ambiente de crecimiento ideal para diversas especies bacterianas y fúngicas.
  • Factores de Procesamiento: Son los métodos de conservación físicos o químicos aplicados durante la producción. Por ejemplo, el tratamiento térmico en el horneado elimina la mayoría de la flora microbiana cruda, haciendo que la contaminación post-procesamiento sea un factor crucial en el deterioro de los productos horneados.
  • Factores Extrínsecos: Se refieren al ambiente al que el alimento está expuesto durante el procesamiento y el almacenamiento. La temperatura y la fase gaseosa que rodea al alimento son los factores más importantes que afectan el crecimiento microbiano. Modificaciones como la refrigeración, las atmósferas modificadas o el envasado al vacío pueden retrasar el deterioro al ralentizar la actividad metabólica microbiana.
  • Parámetros Implícitos: Son las interacciones antagónicas y sinérgicas entre los factores antes descritos. Estos seleccionan las especies específicas que se adaptarán y ocuparán nichos ecológicos, dependiendo de su fisiología y capacidad de asimilación de nutrientes.

Organismos de Deterioro Específicos (SSOs): Los Verdaderos Culpables

Es importante destacar que no todos los microorganismos presentes o que crecen en un producto alimenticio causan deterioro. Las especies microbianas que contribuyen directamente al deterioro alimentario se denominan Organismos de Deterioro Específicos (SSO). También se ha introducido el término 'asociaciones metabióticas de deterioro' para reconocer la importancia de las interacciones microbianas en este proceso.

Generalmente, se reconoce que cada producto alimenticio tiene una flora microbiana distinta asociada a él durante cada etapa de procesamiento y almacenamiento. La composición de esta comunidad microbiana depende de los microorganismos presentes en el producto crudo, así como de las condiciones bajo las cuales el alimento es procesado, preservado o almacenado.

Por ejemplo, se ha demostrado que bacterias lácticas (BAL) como Carnobacterium spp. dominan la microbiota de deterioro de diferentes productos cárnicos y pesqueros almacenados a baja temperatura bajo atmósferas modificadas. Sin embargo, en productos similares almacenados aeróbicamente dentro del mismo rango de temperatura, los aerobios psicotolerantes como Pseudomonas spp. suelen dominar. Esta especificidad resalta la complejidad de la microbiología del deterioro alimentario.

Factores y Microorganismos Clave en la Degradación de Alimentos Específicos

La siguiente tabla resume cómo los factores intrínsecos y extrínsecos influyen en los microorganismos que causan el deterioro en diversos productos alimenticios:

Producto AlimenticioFactores Clave (Ej.)Microorganismos de Deterioro Comunes
Productos HorneadosAlta temperatura de cocción, ambiente aeróbicoBacillus spp., Mohos
CarneBaja temperatura, condiciones anaeróbicasBacterias lácticas, Enterobacteriaceae, Clostridium, Shewanella
CarneAlta temperatura, condiciones aeróbicasPseudomonas, Brochothrix thermosphacta, Photobacterium
Leche Cruda (refrigerada)pH neutro, refrigeraciónPseudomonas, Lactococcus, Acinetobacter
PescadoTemperatura, presencia de aceites esencialesAeromonas, Lactococcus, Pseudomonas, bacterias productoras de H2S
MariscosTemperatura, humedadProteus, Vibrio
FrutaspH, humedadLevaduras
Bebidas Alcohólicas FermentadasEtanol como subproducto de fermentaciónLactobacillus spp., Pediococcus spp., Pectinatus spp.

Esta tabla ilustra la compleja interacción entre el alimento y su entorno, determinando qué microorganismos predominarán y causarán el deterioro, y cómo diferentes condiciones pueden favorecer a distintos SSOs.

Alimentos Más Susceptibles a la Degradación y Cómo Protegerlos

Las intoxicaciones alimentarias son más frecuentes de lo que creemos. Los alimentos pueden presentar bacterias o estar en mal estado sin que nos percatemos, ingerirlos y luego llevarnos un disgusto que puede ser más o menos serio. Por ese motivo, resulta tan importante saber cuáles son los alimentos que se estropean más rápido y con los que hay que extremar las precauciones. Recuerde tener cuidado al conservar, cocinar y consumir cualquiera de estos:

Huevos y Derivados

Los huevos no solo pueden estropearse rápido si se someten a cambios bruscos de temperatura, sino también una vez cocinados. En ellos, las bacterias como la Salmonella pueden proliferar con rapidez, causando problemas de salud graves. Esto es especialmente crítico en preparaciones como la mayonesa casera, las tortillas poco cuajadas o las ensaladillas, donde los riesgos se incrementan drásticamente en verano debido a las altas temperaturas.

¿Qué alimentos se degradan?
  • Consejos: Extreme las medidas de higiene al cocinar con huevos. Conserve los alimentos que los incluyen a temperaturas óptimas, lejos del calor. La mayonesa casera debe consumirse antes de 24 horas y guardarse siempre en la nevera. Los huevos crudos deben guardarse en el interior del frigorífico (no en la puerta, donde hay más fluctuaciones de temperatura), respetando la fecha de consumo preferente. Puede verificar su frescura sumergiéndolos en agua: si flotan, están malos.

Leche

La leche es otro alimento que se degrada con mucha rapidez si no se maneja con cuidado. Una vez abierta, la leche solo dura unos pocos días en la nevera. Si se deja fuera, se estropeará muy rápido. La leche en tetrabrick sin abrir puede conservarse meses fuera del refrigerador (si no está expuesta a altas temperaturas), pero una vez abierta, su vida útil se reduce a un máximo de cuatro días en la nevera. La leche refrigerada, por su parte, debe permanecer siempre en frío.

  • Consejos: La razón de su rápido deterioro es su alto contenido de líquido y proteína, una combinación ideal para el crecimiento bacteriano. Al abrir un envase, puede contaminarse con microorganismos del ambiente. Al igual que los huevos, no guarde la leche en la puerta de la nevera, ya que es la zona más expuesta a las oscilaciones de temperatura.

Mariscos

El marisco, tanto crudo como cocido, es extremadamente perecedero. Se descompone rápidamente, por lo que debe consumirse tan pronto como sea posible después de cocinarse y conservarse en frío en condiciones óptimas antes de su preparación. Es muy fácil que contenga bacterias dañinas y virus, de ahí la importancia de adquirirlo en establecimientos autorizados que garanticen la cadena de frío y la frescura.

  • Consejos: Lo mejor es consumirlo lo más fresco posible. Si va a tardar unas horas en prepararlo, guárdelo inmediatamente en la parte más fría de la nevera o incluso en hielo si es posible.

Pescados

Con el pescado sucede algo similar que con el marisco; el rápido crecimiento bacteriano provoca que pueda ponerse en mal estado con mucha rapidez. La temperatura de conservación es fundamental, ya que cuanto más alta sea la temperatura a la que está expuesto, mayor será el riesgo y la velocidad de desarrollo de los microorganismos.

  • Consejos: Compre pescado fresco y guárdelo inmediatamente en el refrigerador o, si no lo va a consumir pronto, congélelo. Descongele en el refrigerador, nunca a temperatura ambiente. Observe el brillo de los ojos, el color de las branquias y la elasticidad de la carne para evaluar su frescura.

Carnes

Al igual que con la leche, la cantidad de agua y proteínas que contiene la carne es la principal responsable de que se estropee con rapidez. La contaminación bacteriana más frecuente en la carne cruda puede ser protagonizada por Listeria, Salmonella y E. coli. Estas bacterias pueden multiplicarse rápidamente si la carne no se maneja y cocina adecuadamente.

  • Consejos: Cuando haga la compra, deje la carne para el final, de manera que esté el menor tiempo posible sin estar en la nevera. Cocine bien toda la pieza, ya sea a la brasa, cocida, al horno o en la sartén; cuanto más cruda esté la carne, mayor riesgo hay de contaminación. Por último, al cocinar, deberá evitar la contaminación cruzada utilizando tablas de cortar y utensilios diferentes para la carne cruda y los alimentos listos para consumir.

Preguntas Frecuentes sobre la Degradación Alimentaria

¿Es lo mismo degradación que putrefacción?

No exactamente. La degradación es un término más amplio que abarca cualquier cambio indeseable que haga un alimento inaceptable. La putrefacción es un tipo específico de degradación, generalmente avanzada, causada por la acción de microorganismos que descomponen las proteínas, produciendo olores y gases desagradables.

¿Cuáles son los 3 tipos de deterioro de los alimentos?
Ejemplos de esto incluyen: oxidación; pardeamiento enzimático; y pardeamiento no enzimático.

¿Puedo comer un alimento que huele un poco raro pero se ve bien?

Es un riesgo alto y no se recomienda. Los cambios de olor y sabor son indicadores clave de deterioro microbiano o químico. Aunque visualmente parezca aceptable, la presencia de microorganismos patógenos o toxinas podría no ser perceptible a simple vista, y su consumo podría provocar una intoxicación alimentaria.

¿La congelación detiene completamente la degradación?

La congelación no detiene la degradación, pero la ralentiza significativamente. Las bajas temperaturas inhiben el crecimiento de la mayoría de los microorganismos y retardan las reacciones enzimáticas. Sin embargo, algunos microorganismos pueden sobrevivir a la congelación y la calidad del alimento (textura, sabor) puede verse afectada por la formación de cristales de hielo.

¿Cómo puedo saber si un huevo está malo sin romperlo?

Un método sencillo es sumergir el huevo en un recipiente con agua. Si se hunde y permanece acostado en el fondo, está muy fresco. Si se hunde pero se queda de pie, aún es bueno pero no tan fresco. Si flota en la superficie, está malo y debe desecharse.

¿Qué es la contaminación cruzada y cómo la evito?

La contaminación cruzada es la transferencia de microorganismos dañinos de un alimento (generalmente crudo) a otro (cocinado o listo para consumir), o de las manos, utensilios o superficies a los alimentos. Se evita utilizando tablas de cortar, cuchillos y otros utensilios separados para carnes crudas y otros alimentos, lavándose bien las manos entre la manipulación de diferentes alimentos, y limpiando y desinfectando las superficies de trabajo.

Comprender la degradación alimentaria no solo es fundamental para garantizar la seguridad de lo que comemos, sino también para maximizar el valor de nuestros recursos y minimizar el desperdicio. Al aplicar los conocimientos sobre los agentes de deterioro, los factores que los influyen y las precauciones específicas para cada tipo de alimento, podemos tomar decisiones más informadas en nuestra cocina. Adoptar hábitos de conservación adecuados, mantener una higiene impecable y confiar en nuestros sentidos (vista, olfato) son las mejores herramientas para proteger nuestra salud y disfrutar de una gastronomía más segura y sostenible.

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