06/10/2023
En el vasto universo de las verduras, pocas hortalizas combinan la elegancia de sus hojas rizadas o anchas con un sabor ligeramente amargo y refrescante como la escarola. Esta joya verde, apreciada desde la antigüedad por sus propiedades y versatilidad en la cocina, es un ingrediente fundamental en dietas saludables y un deleite para el paladar. Pero, ¿qué es exactamente la escarola y bajo qué otros nombres la conocemos? Prepárate para sumergirte en el fascinante mundo de esta hortaliza, descubriendo sus orígenes, sus beneficios para la salud y las infinitas maneras de disfrutarla en tu mesa.

- ¿Qué es la Escarola? Una Identidad con Múltiples Nombres
- El Perfil Nutricional de la Escarola: Un Tesoro para tu Salud
- Cultivo de la Escarola: Del Campo a tu Mesa
- Usos Culinarios de la Escarola: Versatilidad en la Cocina
- Cómo Elegir y Conservar la Escarola para Maximizar su Frescura
- Variedades de Escarola: Conociendo sus Diferencias
¿Qué es la Escarola? Una Identidad con Múltiples Nombres
La escarola es una verdura de hoja perteneciente al género Cichorium, parte de la gran familia de las Asteráceas, la misma que incluye a la lechuga y el girasol. Su nombre científico principal es Cichorium endivia, aunque existe una notable confusión con Cichorium intybus, conocida comúnmente como achicoria. De hecho, uno de los nombres más difundidos para la escarola, especialmente en algunas regiones de América Latina como Cuba, es precisamente achicoria. En otras latitudes, particularmente en países de habla inglesa y francesa, se la conoce como 'endive', un término que también se usa en español para referirse a variedades específicas blanqueadas. Esta multiplicidad de nombres –endibia, achicoria, o la propia escarola– refleja su larga historia y su amplia distribución geográfica. Desde el Imperio Romano, donde era conocida como intybus o intubum, la escarola ha sido cultivada y valorada. Plinio el Viejo ya mencionaba su uso encurtida con sal y vinagre. Su recorrido a través de la historia, desde el Mediterráneo hasta Europa Central, demuestra su adaptabilidad y el aprecio constante por sus cualidades. La planta madre, Cichorium pumilum, aún se encuentra en estado silvestre en gran parte de la región mediterránea, lo que subraya sus raíces ancestrales.
El Perfil Nutricional de la Escarola: Un Tesoro para tu Salud
Más allá de su sabor distintivo y su atractivo visual, la escarola es una auténtica campeona en el ámbito nutricional. Se caracteriza por ser una verdura de muy bajo nivel calórico, lo que la convierte en una aliada perfecta para quienes buscan mantener un peso saludable sin renunciar al sabor ni a los nutrientes esenciales. Es particularmente rica en potasio, un mineral vital para el equilibrio de fluidos y la función muscular. Su alto contenido de fibra dietética contribuye a una digestión saludable y a la sensación de saciedad. Además, aporta una cantidad significativa de hierro y magnesio, minerales cruciales para la energía y el bienestar general. En cuanto a las vitaminas, la escarola es una excelente fuente de vitamina C, conocida por sus propiedades antioxidantes y su papel en el sistema inmunológico, y de vitaminas del grupo B, fundamentales para el metabolismo energético y la función nerviosa. Incluir escarola en la dieta es, sin duda, una forma inteligente de potenciar la ingesta de micronutrientes esenciales.
Cultivo de la Escarola: Del Campo a tu Mesa
El cultivo de la escarola es un proceso fascinante que ha evolucionado a lo largo de los siglos, adaptándose a diversas condiciones climáticas y preferencias agrícolas. Se cultiva ampliamente desde la década de 1830, especialmente en Bélgica y Francia, aunque hoy en día su producción está más extendida en el sur de Europa. La escarola es una planta de clima templado, que prospera óptimamente entre los 15 y 18 °C. Si bien puede tolerar temperaturas mínimas de 7 °C y máximas de 24 °C, las temperaturas superiores a 25 °C pueden afectar negativamente la germinación, mientras que las heladas por debajo de -3 °C pueden causar daños significativos. Curiosamente, las sustancias amargas presentes en la escarola le confieren una mayor resistencia a las bajas temperaturas en comparación con otras hortalizas como la lechuga. Requiere una humedad moderada del suelo y una humedad relativa del aire cercana al 70% para un crecimiento óptimo, lo que a menudo implica el uso de sistemas de riego, como el goteo. En cuanto al suelo, la escarola se adapta bien a la mayoría de los tipos, pero prefiere los suelos medianos a pesados, profundamente cultivados, bien fertilizados y con un pH neutro (entre 6.5 y 7.2). Es menos sensible a la salinidad del suelo que la lechuga y se beneficia de la rotación de cultivos, prosperando después de hortalizas que han sido abundantemente fertilizadas, como la col o los nabos. La rotación ideal es de dos años. El rendimiento promedio puede alcanzar entre 30 y 40 toneladas por hectárea, y durante su crecimiento, la planta absorbe una cantidad considerable de nutrientes del suelo, siendo el nitrógeno, el fósforo y el potasio los más demandados, especialmente en la segunda mitad de la temporada de crecimiento.

Existen dos métodos principales para la siembra de la escarola: la siembra directa y el cultivo a partir de plántulas. La siembra directa, que requiere entre 1.5 y 2.5 kg de semillas por hectárea, es menos común debido a la dificultad de lograr una germinación uniforme. El método más utilizado es el cultivo a partir de plántulas, que asegura una mayor uniformidad y eficiencia. Para ello, las plántulas se cultivan en viveros o invernaderos hasta que desarrollan al menos cinco hojas, momento en el que están listas para ser trasplantadas al aire libre. En el hemisferio norte, la siembra para el cultivo otoñal se realiza generalmente de mediados de julio a principios de agosto, y el trasplante se efectúa a mediados de agosto. En zonas con inviernos suaves (donde las temperaturas rara vez bajan de -5 °C), se puede considerar la plantación tardía. Para la producción en invernaderos, las plántulas se siembran en enero y febrero, con trasplantes a partir de marzo.
Una vez que la roseta ha alcanzado su tamaño completo, lo que puede significar una masa de hasta 1 kg, la escarola está lista para la cosecha. Las hojas internas de una roseta madura suelen ser de un color claro o amarillento. La recolección se realiza cortando la roseta en la zona del cuello de la raíz, y posteriormente se limpian las hojas viejas, amarillentas o dañadas. Los residuos de este proceso pueden constituir entre el 17% y el 30% del peso base de la roseta. En los cultivos de otoño e invierno, la escarola puede permanecer en el campo durante un tiempo considerable una vez que ha alcanzado su tamaño óptimo, lo que permite a los agricultores ajustar la cosecha a las demandas del mercado. Sin embargo, cuanto más se retrase la cosecha, mayor será la cantidad de residuos generados. Para el empaquetado, es común disponer las rosetas en una sola fila en cajas o listones, con el tallo hacia arriba, para evitar la oxidación del líquido lechoso que emerge de los haces conductores. El proceso de clasificación y envasado es el último paso antes de su envío al mercado. El cultivo hidropónico también se ha convertido en una alternativa viable, ofreciendo un control preciso de los nutrientes y las condiciones de crecimiento.
| Característica | Siembra Directa | Cultivo a partir de Plántulas |
|---|---|---|
| Cantidad de Semilla | 1.5 a 2.5 kg/ha | Menos (se usan viveros) |
| Uniformidad de Germinación | Difícil de lograr | Mayor uniformidad |
| Necesidad de Aclareo | Sí, después de la germinación | No, se plantan directamente |
| Control del Entorno | Menor (directo al campo) | Mayor (en viveros/invernaderos) |
| Uso Común | Rara vez | Más común y eficiente |
Usos Culinarios de la Escarola: Versatilidad en la Cocina
La escarola es una verdura de sorprendente versatilidad en la cocina, capaz de adaptarse a un sinfín de preparaciones, tanto crudas como cocinadas. Aunque posee un sabor característico, ligeramente amargo, este rasgo es precisamente lo que la hace tan apreciada, aportando un toque refrescante y distintivo a los platos. Es especialmente popular en países europeos como Francia, Bélgica y España. Antes de su preparación, es fundamental retirar las hojas exteriores que puedan estar marchitas o dañadas para asegurar la mejor calidad. Un truco ampliamente conocido para mitigar su amargor, si se prefiere un sabor más suave, es cortar la parte inferior del brote, ya que el tallo blanco es la zona donde el sabor amargo es más intenso. Si la receta requiere deshojarla, es recomendable hacerlo de forma individual para evitar dañar las hojas y mantener su atractivo visual.

La forma más común de disfrutar la escarola es cruda, en ensaladas. Sus hojas cóncavas son ideales para retener aderezos, que suelen ser a base de aceite y vinagre, y se complementan maravillosamente con ingredientes como nueces, castañas, o quesos con carácter, como el gorgonzola u otros quesos azules. La forma y textura de sus hojas también la hacen perfecta para ser rellena, ofreciendo una presentación elegante y apetitosa en cualquier mesa. Más allá de las ensaladas, la escarola demuestra su adaptabilidad en platos cocinados. Puede ser hervida, asada o salteada, transformándose en un ingrediente estrella en sopas reconfortantes, quiches sabrosas o gratinados cremosos. Un ejemplo clásico de su uso cocinado es el plato belga de endivias enrolladas en jamón y gratinadas, una verdadera delicia que combina la ligereza de la verdura con la contundencia de otros ingredientes. Tanto la endivia (variedad blanqueada y más compacta) como la escarola de hojas más anchas son muy valoradas en la gastronomía española, testimonio de su arraigo y aprecio cultural.
Cómo Elegir y Conservar la Escarola para Maximizar su Frescura
Para disfrutar plenamente de las cualidades de la escarola, es crucial saber cómo elegir los mejores ejemplares y conservarlos adecuadamente para mantener su frescura. Al seleccionar escarolas, busca aquellas que sean firmes al tacto, con un aspecto vibrante, fresco y crujiente. Las hojas deben estar muy compactas y cerradas en la punta, mostrando un color blanco amarillento en su centro, lo que indica que ha sido protegida de la luz y su sabor amargo es más suave. Evita a toda costa aquellas escarolas cuyas hojas presenten bordes oscurecidos, manchas ennegrecidas o zonas pegajosas, ya que son signos de deterioro.
Una vez en casa, la conservación de la escarola es relativamente sencilla pero requiere atención. Lo ideal es guardarla en el frigorífico, preferiblemente en su envase original, en una bolsa de plástico perforada o en un recipiente de plástico tapado. Es importante que no esté expuesta directamente a la luz, ya que esto puede acelerar su envejecimiento y aumentar su amargor. Bajo estas condiciones, la escarola puede mantenerse fresca y conservar sus características nutricionales hasta por dos semanas. Si observas alguna hoja dañada o marchita, retírala antes de guardar el resto para evitar que afecte a las demás. Es importante tener en cuenta que, si bien la escarola se puede congelar, esta acción afectará significativamente su textura, aroma y sabor. La escarola congelada solo se recomienda para ser utilizada en platos cocinados, como sopas o guisos, donde su textura no sea un factor primordial, ya que al descongelarse suele perder su característica firmeza y crujido.

Variedades de Escarola: Conociendo sus Diferencias
Dentro del amplio espectro del género Cichorium, la escarola se presenta en diversas variedades, cada una con características distintivas que las hacen más adecuadas para ciertos usos o preferencias culinarias. Aunque el nombre "escarola" se usa a menudo de forma genérica, es importante diferenciar entre sus principales tipos:
La endibia común, también conocida como endibia francesa o belga, es quizás la variedad más reconocible por su pequeño cogollo de hojas cremosas y compactas. Su sabor es notablemente amargo. La particularidad de su cultivo radica en que se desarrolla en completa oscuridad. Este proceso de "blanqueado" es crucial para evitar que las hojas se tornen verdes y desarrollen intibina, un alcaloide que, aunque posee efectos tónicos sobre el hígado, es el principal responsable de su sabor extremadamente amargo. El resultado es una verdura de un color pálido casi blanco, con una textura tierna y un amargor controlado que la hace muy apreciada en ensaladas y para rellenar.
Por otro lado, encontramos la endibia rizada, que se distingue por sus hojas exteriores con un borde notablemente rizado y una textura más abierta. Esta variedad ofrece un contraste visual interesante en las ensaladas y su sabor, aunque también amargo, puede variar en intensidad.
Finalmente, la escarola propiamente dicha, o escarola de hojas anchas, se caracteriza por sus amplias hojas de un color verde pálido y una textura más robusta. Generalmente, esta variedad es menos amarga que las endibias, lo que la convierte en una opción muy popular para ensaladas frescas, donde su volumen y su suave amargor complementan una gran variedad de ingredientes. La elección entre estas variedades dependerá del gusto personal y del tipo de plato que se desee preparar, permitiendo explorar un abanico de sabores y texturas en la cocina.
| Variedad | Descripción | Sabor | Uso Culinario Principal |
|---|---|---|---|
| Endibia Común (Francesa/Belga) | Cogollo pequeño, hojas cremosas, compactas. Cultivo en oscuridad. | Más amargo (por intibina) | Ensaladas, rellenas, gratinados |
| Endibia Rizada | Hojas exteriores con borde rizado, textura abierta. | Amargo, varía en intensidad | Ensaladas, guarniciones |
| Escarola (Hojas Anchas) | Hojas anchas, verde pálido, más robustas. | Menos amargo | Ensaladas frescas |
Preguntas Frecuentes sobre la Escarola
- ¿Qué otro nombre recibe la escarola?
- La escarola es conocida por varios nombres, dependiendo de la región y la variedad. Los más comunes son achicoria (especialmente en Cuba), endibia y escarola rizada o de hojas anchas. También se le conoce por nombres populares como chicoria, indivia o ensalada.
- ¿Es la escarola una verdura amarga?
- Sí, la escarola tiene un sabor característico ligeramente amargo. Este amargor es parte de su atractivo y se debe a compuestos como la intibina. Para reducirlo, se puede cortar la base blanca del tallo o blanquearla brevemente antes de su consumo.
- ¿Cuáles son los principales beneficios nutricionales de la escarola?
- La escarola es una verdura de bajo aporte calórico, pero muy rica en nutrientes esenciales. Destaca por su alto contenido de potasio, fibra, hierro, magnesio y vitaminas C y del grupo B. Contribuye a la digestión, el sistema inmunológico y el equilibrio de minerales en el cuerpo.
- ¿Cómo se debe conservar la escarola para que dure más?
- Para maximizar su frescura, la escarola debe conservarse en el frigorífico, preferiblemente en su envase original, en una bolsa de plástico perforada o en un recipiente tapado, y lejos de la luz directa. De esta manera, puede mantenerse fresca hasta por dos semanas.
- ¿Se puede cocinar la escarola o solo se come cruda?
- La escarola es muy versátil y se puede disfrutar tanto cruda como cocinada. Es excelente en ensaladas, pero también se puede hervir, asar o saltear. Es un ingrediente delicioso en sopas, quiches y gratinados, como el famoso plato belga de endivias con jamón.
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