¿Qué es la comida al estilo holandés?

Descubriendo la Cultura Holandesa: Un Viaje al Corazón de los Países Bajos

22/12/2023

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Los Países Bajos, a menudo conocidos simplemente como Holanda, son una nación que evoca imágenes de molinos de viento, campos de tulipanes y canales serenos. Sin embargo, detrás de estas postales, se esconde una cultura rica y multifacética, moldeada por la historia, la geografía y un espíritu inquebrantable de tolerancia y pragmatismo. Este país, pionero en políticas liberales y un modelo de sociedad secular y moderna, invita a explorar la esencia de su identidad, sus costumbres y sus tradiciones más arraigadas.

¿Qué es lo que más se consume en Holanda?
La cocina de los Países Bajos se caracteriza por el consumo en grandes cantidades de pan y patatas, tal y como ya sugiere el pintor neerlandés Vincent van Gogh en su cuadro titulado los comedores de patatas. Un erwtensoep (sopa de guisantes) en proceso de elaboración, el plato nacional de los Países Bajos.
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La Identidad Holandesa: Tolerancia y Pragmatismo

A primera vista, los holandeses pueden parecer algo reservados o incluso distantes, una característica común en muchas culturas del norte de Europa. Sin embargo, esta percepción inicial a menudo se desvanece al conocerlos mejor, especialmente si uno se toma el tiempo de interactuar y, idealmente, de aprender algunas frases en su idioma. Detrás de esa aparente reserva, se descubre un pueblo sorprendentemente simpático, familiar y abierto, con una reputación mundialmente reconocida por su notable tolerancia.

La cultura holandesa se alinea fuertemente con los valores del norte de Europa: se valora la buena formación, la productividad y la eficiencia. La puntualidad es una norma social fundamental, y se espera un comportamiento correcto y educado en todas las interacciones. Un rasgo distintivo es la aversión al despilfarro y al exhibicionismo. Los holandeses a menudo se describen a sí mismos como «Nuchtere Hollanders», una expresión que apela directamente a su herencia calvinista, que promueve el trabajo duro y una vida sin excesos ni ostentaciones.

No obstante, reducir Holanda a estos tópicos sería simplificar en exceso. Es un país de una diversidad asombrosa, con un vasto patrimonio histórico y cultural. Sus tradiciones y valores sociales son únicos, forjados en gran medida por su eterna lucha contra el mar. Los holandeses no solo lograron crear su propio territorio a salvo de las aguas, sino que también dominaron el comercio de ultramar durante su «Siglo de Oro», dejando un legado de ingenio y resiliencia. Este orgullo nacional se manifiesta con fuerza en el uso de su bandera y el color naranja de la Casa Real, especialmente durante celebraciones como el Día del Rey o los eventos deportivos que involucran a la selección nacional.

El Concepto de «Gezelligheid»

Una palabra que encapsula perfectamente el espíritu holandés y con la que todo habitante de los Países Bajos se identifica es «gezelligheid». Traducirla directamente es un desafío, ya que abarca una mezcla de conceptos como agradable, acogedor, confortable, divertido y sociable. Para los holandeses, es esencial que todo sea gezellig: desde una visita familiar o una reunión con amigos, hasta la decoración del hogar e incluso el ambiente de tiendas y cafeterías. Es una búsqueda constante de crear una atmósfera cálida y positiva, que transmita buenas vibraciones y fomente la conexión humana.

Iconos y Paisajes Típicos de Holanda

Al pensar en los Países Bajos, la mente suele evocar imágenes de bicicletas, zuecos de madera, coloridos tulipanes y, por supuesto, quesos. Si bien estos elementos son indudablemente emblemáticos, Holanda es mucho más que eso. Sus molinos de viento, intrincados sistemas de canales y diques, extensos carriles bici, casas flotantes, y la fama de sus coffee shops y el Barrio Rojo de Ámsterdam, son solo algunas de las particularidades que sorprenden a los visitantes. Es importante destacar que, aunque el país es mundialmente conocido por sus leyes permisivas en torno al sexo y ciertas drogas, esto no afecta significativamente el día a día de la mayoría de los holandeses; al estar regulado, lo viven con una normalidad y una falta de complejos que refuerza su imagen de nación tolerante y liberal.

Gracias a la abundante presencia de agua y a las frecuentes lluvias, Holanda es un país increíblemente verde y llano, salpicado de parajes naturales y kilómetros de costa virgen. Además, para los amantes de la cultura, el país ofrece una vibrante escena artística y cultural, con museos de primer nivel que albergan obras maestras de la pintura holandesa, legado de genios como Van Gogh, Rembrandt y Vermeer.

Molinos y Pólderes: La Conquista del Agua

Un capítulo esencial en la historia y el paisaje holandés es la épica batalla contra el agua. En el pasado, gran parte de los Países Bajos eran terrenos pantanosos e inhóspitos para el cultivo. El ingenio holandés transformó esta realidad mediante el secado masivo de lagos y humedales a través de la instalación de molinos de viento y la creación de los «pólders», tierras ganadas al mar. Tal fue la magnitud de esta empresa que incluso se creó una nueva provincia, Flevoland, enteramente sobre tierras recuperadas. De ahí la famosa frase: «Dios hizo el mundo y los holandeses, Holanda», un testimonio de su capacidad para modelar su propio entorno. Otros paisajes característicos incluyen los diques que sirven de carreteras, las vastas dunas de arena en la costa, los grandes lagos y humedales, y la omnipresencia de los canales.

La Lengua Neerlandesa

La lengua oficial de Holanda es el neerlandés, a menudo llamado holandés, y conocido como flamenco en la parte norte de Bélgica. Con raíces germánicas, el neerlandés comparte muchas similitudes con el alemán y el inglés. Además del neerlandés estándar, en algunas regiones se pueden escuchar otras lenguas y dialectos. El frisio es la lengua de Frisia, mientras que en Limburgo se habla limburgués, en Brabante del Norte el brabantés, en Overijssel el twents y en Zelanda el zeeuws, enriqueciendo la diversidad lingüística del país.

La Bandera y la Casa Real Holandesa

La bandera oficial de los Países Bajos, adoptada en 1630, consta de tres franjas horizontales de igual tamaño en rojo, blanco y azul. Es un símbolo de orgullo nacional que los holandeses exhiben con frecuencia, colgándola en las fachadas de sus casas en ocasiones especiales como el Día del Rey, el Día de la Memoria o el Día de la Liberación. La bandera naranja que a veces se ve ondear junto a la tricolor representa a la familia real holandesa, los Oranje-Nassau, cuyo nombre (Oranje) da origen al color nacional.

La Casa Real holandesa, los Oranje-Nassau, goza de una gran popularidad. Festividades como el Día del Rey, que celebra el cumpleaños del monarca, son acontecimientos nacionales que se festejan por todo lo alto con desfiles, mercados y fiestas callejeras en todo el país. Ciudades como La Haya, Breda y el pueblo de Buren, con fuertes lazos históricos con la monarquía, atraen a numerosos visitantes interesados en conocer más sobre la familia real. Varios palacios reales, como el Paleis Soestdijk, el Paleis Huis ten Bosch y el majestuoso Paleis Het Loo, ofrecen un vistazo a la historia y el esplendor de la monarquía.

Trajes Regionales

Aunque a menudo se le conoce como el «traje típico de Holanda», la vestimenta tradicional que viene a la mente de muchos procede en realidad del pintoresco pueblo de Volendam. El traje femenino se caracteriza por una falda larga de colores vistosos, una camisa negra adornada con detalles coloridos, un sombrero puntiagudo y, por supuesto, los icónicos zuecos. Los hombres visten de negro, con chaqueta y camisa a rayas, calzando también los tradicionales zuecos de madera y un pequeño sombrero. Otro traje regional muy reconocido es el de las mujeres de Zelanda, que destacan por la peculiar cofia que lucen en la cabeza.

La Gastronomía Holandesa: Confort y Tradición

La cocina holandesa, aunque quizás no tan internacionalmente aclamada como otras, es una gastronomía de confort, arraigada en la tradición y en la necesidad de platos contundentes para afrontar el clima. Se caracteriza por preparaciones a base de patatas y carne, pescados crudos o ahumados del Mar del Norte, y una amplia variedad de snacks como croquetas y patatas fritas. Los mercados y supermercados holandeses ofrecen una impresionante diversidad de ingredientes, reflejo de una sociedad abierta a influencias culinarias de todo el mundo, con una creciente popularidad de opciones vegetarianas y veganas.

Entre los dulces, destacan los famosos «stroopwafels» (gofres holandeses rellenos de caramelo), la tarta de manzana y diversas galletas regionales. Una golosina muy particular y popular es el drop, un caramelo de regaliz con versiones dulces y saladas, a veces saborizado con fondant de coco (Engelse drop), miel (honingdrop), menta (muntdrop) o salmiak.

La temporada navideña, especialmente con la llegada de las celebraciones de Sinterklaas (San Nicolás) el 5 de diciembre, trae consigo una explosión de dulces tradicionales. Entre ellos se encuentran las pequeñas galletas «pepernoten» y «kruidnoten», mazapanes de diversas formas, «borstplaat», «speculaas» (galletas especiadas), «taaitaai», «suikergoed» y «popjes van chocolade» (muñecas de chocolate). Las «chocoladeletter» (letras de chocolate) son un clásico, que el personaje de Pedrito el Negro, ayudante de Sinterklaas, se encarga de lanzar en lo que se conoce como strooigoed.

Arte y Festividades Nacionales

Holanda ha sido la cuna de algunos de los artistas más influyentes de la historia, como Vincent van Gogh, Rembrandt van Rijn y Johannes Vermeer. Sus obras maestras se pueden admirar en los numerosos museos de arte del país, como el Rijksmuseum en Ámsterdam, que alberga una colección impresionante. Para los aficionados al arte más vanguardista, el Kunsthal de Róterdam y el Kröller-Müller Museum, ubicado en el Parque Nacional De Hoge Veluwe, ofrecen experiencias únicas.

Los holandeses tienen muchas tradiciones vinculadas a festividades. Sint Maarten, donde los niños van de puerta en puerta cantando y recogiendo caramelos, y Sinterklaas, la versión holandesa de Papá Noel que trae regalos a los niños que se han portado bien, son solo algunos ejemplos. También celebran la Pascua con un brunch familiar y la tradición de esconder huevos.

Las fiestas de carácter religioso son menos comunes en Holanda, con la notable excepción del sur del país, donde la religión católica arraigó con más fuerza y aún hoy se celebran procesiones y festividades como el Carnaval con gran entusiasmo. Sin embargo, celebraciones cívicas como el Día del Rey y el Día de la Liberación son de suma importancia. Y cada vez que la selección holandesa participa en un mundial de fútbol, el fervor nacional se desata, con pantallas gigantes instaladas en plazas y pueblos para que todos puedan disfrutar juntos de los partidos.

¿Qué caracteriza a la cultura holandesa?
Los holandeses tienen una cultura típicamente norte europeana, donde se valora el tener una buena formación, ser productivo y eficiente, ser puntual, correcto y educado y sobretodo el no malgastar y no destacar.

Costumbres Diarias: La Esencia del Ser Holandés

Como en cualquier sociedad, los holandeses poseen un conjunto de costumbres y tradiciones que marcan su vida cotidiana, desde los horarios de comida hasta la forma de celebrar los cumpleaños. Estas particularidades, a veces sorprendentes para los foráneos, son clave para entender su modo de vida.

  • La Bicicleta como Estilo de Vida: Holanda es sinónimo de bicicletas. Con cientos de miles de kilómetros de carriles bici y más bicicletas que habitantes, la cultura ciclista es sagrada. Desde la infancia, los niños aprenden a desplazarse en bicicleta a todas partes, convirtiéndola en el principal medio de transporte.
  • El Saludo de los Tres Besos: A diferencia de muchas culturas donde se dan uno o dos besos, en Holanda es costumbre dar tres besos en la mejilla al saludar y despedirse, pero solo entre familiares y amigos cercanos. En contextos más formales o con desconocidos, el apretón de manos es la norma.
  • Educación y Honestidad: Los holandeses valoran el respeto y la educación. Llegar tarde, presentarse sin avisar o no saludar en la calle (especialmente en pueblos) son considerados de mala educación. Las normas cívicas y de tráfico se respetan escrupulosamente, y el transporte público se utiliza en silencio. Son meticulosos con el cuidado de sus calles, casas y jardines, lo que contribuye a un ambiente tranquilo. Además, son detallistas, aprovechando cualquier ocasión para dar regalos o enviar tarjetas de felicitación, a menudo utilizando los «verjaardagskalender», calendarios especiales que suelen colgar en el baño. Su fama de hablar sin tapujos y ser directos al grano se basa en la convicción de que la honestidad es una muestra de respeto y una forma de no hacer perder el tiempo a nadie.
  • El Almuerzo Ligero: El almuerzo holandés, que suele ser alrededor de las 12:00 h, es típicamente un sándwich de queso y mantequilla. Incluso los niños llevan un tupper con un bocadillo y fruta a la escuela. Por esta razón, la mayoría de los restaurantes y cafeterías holandesas ofrecen principalmente sándwiches, ensaladas, tortillas o sopas para el mediodía. Aunque la comida sea rápida e informal entre semana, los fines de semana, especialmente con invitados, el almuerzo puede ser más extenso, con panes y cruasanes recién horneados, y una variedad de rellenos, patés y mermeladas, acompañados de leche o zumos de frutas. Una curiosidad es la increíble variedad de aderezos para el pan en los supermercados, desde virutas de chocolate («hagelslag») y pasta de chocolate (Duo Penotti), hasta crema de cacahuete («pindakaas»), ensaladilla de huevo («eiersalade»), láminas de coco («kokosbrood») y galletas «speculaas».
  • Cenar Temprano: La cena, la comida principal y a menudo la única comida caliente del día para muchos holandeses, se sirve entre las 18:00 y las 19:00 h. Los horarios de trabajo suelen terminar alrededor de las 17:00 h y las tiendas cierran a las 18:00 h, lo que permite que la mayoría de la gente esté en casa para cenar. La cena suele ser copiosa, a base de patatas, verduras y carne, aunque la cocina holandesa también ha adoptado platos exóticos de otras culturas, y los supermercados ofrecen una vasta gama de ingredientes internacionales.
  • Trabajar para Vivir: A pesar de la exigencia en el ámbito laboral y de agendas ajetreadas, los holandeses viven bajo la filosofía de «trabajar para vivir», no al revés. Los horarios de trabajo se respetan escrupulosamente y la conciliación familiar es una prioridad. El nivel de bienestar es alto y los salarios permiten una vida cómoda trabajando menos horas de lo que es habitual en otros países.
  • Ventanas Abiertas y sin Rejas: Una característica sorprendente para muchos es la ausencia de rejas en las ventanas y la costumbre de no usar persianas, dejando las cortinas bien abiertas para maximizar la entrada de luz. Esto permite ver lo que sucede dentro de las casas desde la calle, reflejando una sociedad con un alto nivel de confianza y seguridad.
  • La Alarma de Emergencia Mensual: Cada primer lunes del mes, a las 12:00 h, una sirena suena por toda Holanda durante 1 minuto y 26 segundos. Esta es una prueba del sistema de alarma, creado durante la Guerra Fría para advertir de bombardeos aéreos y que hoy se usa para situaciones peligrosas. Si se escucha la sirena varias veces seguidas, entonces sí hay una emergencia real.
  • Comunicación Vecinal sin Palabras: Es curiosa la forma en que los holandeses comunican eventos especiales a sus vecinos sin necesidad de hablar. Un paseo por el barrio revela quién celebra un cumpleaños, un aniversario de bodas, el nacimiento de un bebé o que un hijo ha aprobado el instituto. Decoraciones como globos, banderines y muñecos inflables (para cumpleaños y aniversarios), carteles con cigüeñas (para recién nacidos) o mochilas colgando de la bandera holandesa (para graduados) lo delatan.
  • Celebraciones en Círculo: Los cumpleaños y otros eventos se celebran en casa del anfitrión, con amigos y familiares que traen regalos. A cambio, reciben pastel y café o té. Los invitados se sientan en círculo, conversando y cambiando de asiento para interactuar con todos. Tras el pastel, se pasa a picoteos salados como patatas fritas, dados de queso, frutos secos o «bitterballen» (croquetas holandesas), acompañados de cerveza. Es importante señalar que en Holanda no se celebra el día del santo, pero los cumpleaños son muy importantes, y se felicita no solo al cumpleañero, sino también a sus familiares cercanos. Los 50 y 60 años son hitos que se celebran a lo grande.
  • Apreciar el Sol: Dado el clima lluvioso, los holandeses valoran cada rayo de sol. A la mínima señal de buen tiempo, se visten de verano y salen a disfrutar: paseos, terrazas, picnics en parques, barbacoas en jardines o tomar el sol en la playa.
  • Cultura de Segunda Mano y Confianza: Los holandeses son ahorradores y buscan ofertas. La compra de segunda mano está muy aceptada, ya sea online, en mercadillos o tiendas especializadas. Los puntos de intercambio de libros en la calle también son populares. Además, su alto nivel de honestidad se ve en granjeros que venden productos en puestos callejeros sin estar presentes, dejando que los clientes se sirvan y depositen el dinero. Esta eficiencia se extiende a muchas tiendas con sistemas de autoescaneo y las famosas máquinas expendedoras de comida rápida.

Dónde Experimentar la Holanda Más Típica

Para aquellos que deseen sumergirse en la Holanda más auténtica, hay lugares imprescindibles. Los canales de Ámsterdam son un clásico, pero no hay que perderse la ciudad quesera de Gouda, los icónicos molinos de Kinderdijk (Patrimonio de la Humanidad por la Unesco) y el pintoresco pueblo de Zaanse Schans. Durante la primavera, una visita a Lisse para admirar los campos de tulipanes y el jardín de Keukenhof es obligatoria. Sin embargo, Holanda es mucho más que estos puntos turísticos.

Muchos visitantes cometen el error de centrarse solo en Ámsterdam, perdiéndose el encanto de la campiña holandesa, con sus pueblos de cuento, su hermosa costa y la impresionante naturaleza. Los Países Bajos albergan numerosas ciudades y pueblos históricos llenos de edificios monumentales, museos interesantes y excelentes restaurantes. Lugares como Delft (famosa por su porcelana), Deventer (ciudad hanseática) o Leiden (ciudad universitaria) son tan o más bonitos que la propia Ámsterdam.

Los Bruine Cafés

Para entablar conversación con un local, nada mejor que visitar un «bruin café», los bares tradicionales holandeses. A los holandeses les encanta sentarse en las terrazas, observar a la gente pasar mientras saborean una cerveza y piden «bitterballen» o tacos de queso. Muchos de estos cafés se transforman en animados clubes nocturnos al caer la noche, ofreciendo conciertos y fiestas.

El Mercado Semanal y los Mercados de Queso

En la mayoría de los pueblos y ciudades holandesas, una vez a la semana se organiza un mercado al aire libre donde se venden frutas, verduras, carnes, embutidos, pan, quesos y pescados. A menudo, también hay puestos de flores, ropa y accesorios. Es el lugar perfecto para probar productos típicos como los «stroopwafels», el queso holandés, el «kibbeling» (pescado rebozado) o el «haring» (arenque crudo).

Una mención especial merecen los mercados de queso que aún se celebran en ciudades como Gouda, Edam y Alkmaar. Aquí, el queso se muestra, pesa y vende de la misma forma que se hacía antiguamente, ofreciendo un espectáculo fascinante.

Diques, Pólders y Molinos de Viento

Pasear en bicicleta sobre un dique es una experiencia puramente holandesa. Dada la gran parte del país que se encuentra por debajo del nivel del mar, los holandeses han desarrollado un ingenioso sistema de diques, esclusas, pólders y molinos para protegerse de las inundaciones. Los Países Bajos son un ejemplo mundial en la gestión del agua, con un sistema que protege al país a pesar de los riesgos del cambio climático. Visitar el parque de Neeltje Jans o el famoso Afsluitdijk es indispensable para comprender esta ingeniería.

Los molinos de viento son otra imagen icónica. Los 19 molinos de Kinderdijk, declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, son los más impresionantes, pero es fácil encontrar molinos en funcionamiento por todo el país, muchos de los cuales se pueden visitar.

Los Campos de Tulipanes y Desfiles de Flores

Gran parte de Holanda se tiñe de color con la llegada de la primavera, gracias a los campos de bulbos en flor, con el tulipán como símbolo nacional. Una visita a los campos de tulipanes y al hermoso jardín de Keukenhof es una experiencia inolvidable en esta época. Otro lugar de interés para los amantes de las flores es la subasta de flores en Aalsmeer, la más grande del mundo.

Los desfiles de flores, conocidos como «bloemencorso», son otra tradición vibrante. Estas procesiones combinan creatividad, horticultura y trabajo comunitario para crear gigantescas carrozas decoradas exclusivamente con flores, principalmente dalias, tulipanes, jacintos y narcisos. Atraen a miles de visitantes y se celebran en varias regiones del país, como el del Bollenstreek, Zundert y Lichtenvoorde.

Museos para Conocer la Historia y la Cultura

Holanda cuenta con museos que exponen de forma visual y entretenida la historia del país. Algunos favoritos incluyen el Openluchtmuseum Arnhem (museo al aire libre), el Zuiderzeemuseum (dedicado a la vida alrededor del antiguo mar interior) y el Openluchtmuseum Veenpark. Para los niños, Madurodam, donde se puede ver Holanda en miniatura, o el museo Batavialand, con un auténtico buque de la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales, son opciones divertidas y educativas.

Preguntas Frecuentes sobre la Cultura Holandesa

¿Por qué se considera a Holanda un país tan tolerante?

La tolerancia holandesa tiene raíces históricas en su necesidad de acoger a personas de diferentes creencias y orígenes para prosperar en el comercio. Esto llevó a una mentalidad abierta y pragmática, donde la convivencia pacífica y el respeto por las decisiones individuales son fundamentales, siempre y cuando no interfieran con la libertad de los demás. Sus políticas liberales sobre temas como las drogas blandas o el matrimonio igualitario son manifestaciones modernas de esta tradición.

¿Qué significa exactamente «Gezelligheid»?

«Gezelligheid» es una palabra que no tiene una traducción directa al español, pero que encapsula una sensación de calidez, comodidad, camaradería y un ambiente agradable. Se refiere a la atmósfera acogedora de un lugar o la calidad de una interacción social. Es un concepto central en la vida holandesa, buscando crear un entorno donde uno se sienta a gusto y conectado.

¿Es cierto que los holandeses comen sándwiches para almorzar?

Sí, es una costumbre muy extendida. El almuerzo holandés (lunch) suele ser una comida fría y ligera, a menudo consistente en sándwiches con diversos rellenos. La comida caliente principal del día es la cena, que se consume más temprano que en muchos otros países, generalmente entre las 18:00 y las 19:00 h.

¿Cuáles son los dulces típicos de Holanda?

Entre los dulces más emblemáticos de Holanda se encuentran los «stroopwafels» (gofres rellenos de caramelo), la tarta de manzana y el «drop» (regaliz, con variedades dulces y saladas). Durante la temporada de Sinterklaas, son muy populares las «pepernoten», «kruidnoten» y las «chocoladeletter» (letras de chocolate).

¿Cómo se saludan los holandeses?

Entre familiares y amigos cercanos, es habitual saludarse con tres besos en la mejilla. En contextos más formales o al conocer a alguien por primera vez, el saludo común es un apretón de manos, acompañado del nombre.

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