30/05/2024
Adentrarse en la Medina de Fez es como viajar en el tiempo, un laberinto de sensaciones donde cada esquina revela una nueva historia. Y para iniciar esta aventura, no hay mejor punto de partida que la majestuosa Bab Bou Jeloud, popularmente conocida como la Puerta Azul. Rodeada por casi 20 kilómetros de murallas que encapsulan un universo de callejuelas bulliciosas, zocos vibrantes y monumentos históricos, esta puerta no es solo un acceso físico, sino un portal simbólico a uno de los tesoros más fascinantes de Marruecos y del norte de África.

Bab Bou Jeloud: El Icono de la Antigua Fez
Desde su fundación en el siglo VIII, el corazón de la antigua Fez ha estado celosamente protegido por un extenso sistema de murallas. Estas gruesas paredes de tierra apisonada, conocidas como «pisé» o «tabia», se fueron adaptando y expandiendo a lo largo de los siglos, reflejando el crecimiento constante de la ciudad y las visiones de sus sucesivos gobernantes. A lo largo de esta impresionante fortificación, diversas puertas (o «bab» en árabe) servían como puntos de acceso, cada una con su propia historia y relevancia.
Si bien Fez cuenta con puertas antiquísimas como Bab Mahrouk, Bab Guissa o Bab Ftouh en Fès el-Bali, y Bab Dekkakin o Bab Semmarine en Fès el-Jdid, la Puerta Azul destaca por su singularidad. A diferencia de sus predecesoras, que nacieron con propósitos defensivos, Bab Bou Jeloud fue concebida en una época más reciente, en 1913, bajo la administración colonial francesa. Su propósito principal era estético y simbólico, una grandiosa declaración de bienvenida a la antigua Medina. A pesar de su juventud comparada con otras estructuras, su diseño rinde un homenaje impecable a la rica arquitectura marroquí, convirtiéndola en un verdadero ícono de la ciudad.
Arquitectura y Simbolismo: La Joya de Azulejos
La Puerta Azul es un testimonio viviente de la excelencia artesanal marroquí. Su diseño, meticulosamente elaborado, presenta una triple arcada en herradura: un imponente arco central flanqueado por dos más pequeños. Lo que verdaderamente cautiva la mirada son sus fachadas, tanto la exterior como la interior, completamente cubiertas de intrincados azulejos o zelliges. Estos mosaicos, junto con arabescos y motivos geométricos, son emblemáticos del arte islámico y marroquí.
La particularidad cromática de Bab Bou Jeloud es lo que le ha valido su popular apodo: la fachada que mira hacia el exterior, la que da la bienvenida a los visitantes que se acercan a la medina, está dominada por un vibrante color azul cobalto. Este tono, según la simbología marroquí, representa la confianza, la lealtad y la estabilidad, infundiendo una sensación de seguridad a quienes la atraviesan. En contraste, la parte interna de la puerta, la que se ve al salir de la medina, resplandece en diversas tonalidades de verde, un color asociado con el Islam y que evoca paz y prosperidad. El remate almenado en la parte superior, aunque meramente decorativo hoy en día, evoca el pasado defensivo de las puertas de la ciudad, añadiendo un toque de majestuosidad.
Aunque existía una puerta anterior y más modesta con el mismo nombre en la misma ubicación, la Bab Bou Jeloud que conocemos hoy es el resultado de una ambiciosa visión del Protectorado francés. En 1912, se trazaron los planes para demoler un segmento de la muralla y las estructuras adyacentes con el fin de erigir esta nueva y espectacular entrada, cuyas obras se concretaron al año siguiente. Este proyecto transformó radicalmente el acceso occidental a Fès el-Bali, dotándolo de una grandiosidad sin precedentes.
Un Viaje a Través del Tiempo: Qué Ver Cerca de la Puerta Azul
Como principal punto de acceso a la Fès el-Bali, Bab Bou Jeloud es un epicentro de actividad. Una pequeña plaza, repleta de tiendas y animados restaurantes, se extiende justo después de sus arcos de herradura, sirviendo como preludio a las dos arterias principales que se adentran en el corazón de la medina:
- Tala’a Kebira: Esta es la calle más importante, que serpentea a través de la ciudad antigua hasta alcanzar la venerable Mezquita de al-Qaraouiyyîn, una de las universidades más antiguas del mundo.
- Tala’a Sghira: Partiendo también de la Puerta Azul, esta calle se dirige hacia el este, fusionándose con la intrincada red de callejones que caracterizan la medina.
Ambas calles son un festín para los sentidos, flanqueadas por monumentos, rincones encantadores, innumerables cafés, tiendas de artesanía y talleres donde el tiempo parece haberse detenido. Su curso estrecho se abre al cielo en algunos tramos, se cubre con techos en otros y, en ocasiones, incluso atraviesa edificios, creando una experiencia inmersiva y fascinante.
Joyas Arquitectónicas a un Paso
La proximidad de Bab Bou Jeloud a algunas de las maravillas arquitectónicas de Fez es otro de sus grandes atractivos:
- Madrasa de Bou Inania: Situada muy cerca de la Puerta Azul, esta madrasa del siglo XIV es un extraordinario ejemplo de la arquitectura merínida y una de las escuelas coránicas mejor conservadas de la ciudad, ¡y aún está en funcionamiento! Sus trabajos en estuco, madera, azulejos y celosías son de una belleza asombrosa.
- Clepsidra de Dar al-Magana: Justo enfrente de la Madrasa de Bou Inania, en la misma calle Tala’a Kebira, se encuentra este reloj de agua del siglo XIV. Aunque quizás no sea tan imponente como la madrasa, es una fascinante pieza de la historia de la ingeniería y la ciencia islámica.
Explorando los Alrededores Exteriores
No solo el interior de la medina ofrece atracciones; los alrededores exteriores de la Puerta Azul también guardan sus propias maravillas:
- Museo Al Batha de Artes y Costumbres Populares Marroquíes: Ubicado al sureste de Bab Bou Jeloud, en un espléndido palacio de estilo árabe-andaluz construido a finales del siglo XIX, este museo es un tesoro de la cultura marroquí. Fundado en 1915 y catalogado como Monumento del Patrimonio Nacional en 1924, alberga una vasta colección de objetos que muestran la riqueza de las tradiciones y el arte popular del país. Es importante destacar que, lamentablemente, el museo se encuentra actualmente en proceso de renovación y está cerrado al público hasta nuevo aviso.
- Bab Mahrouk: En dirección opuesta al museo, al noroeste de la Puerta Azul, se encuentra la antigua Bab Mahrouk. Este gran arco de herradura almenado, que data del siglo XIII, es mucho más austero y robusto que la Puerta Azul, pero su antigüedad y su valor histórico la hacen digna de una visita para apreciar la evolución de las fortificaciones de Fez.
Preguntas Frecuentes sobre la Puerta Azul de Fez
¿Por qué se llama Puerta Azul?
La Puerta Azul recibe su nombre popular de los distintivos azulejos de color azul cobalto que adornan su fachada exterior. Estos zelliges, que cubren la triple arcada y gran parte de la superficie de la puerta, le confieren su característica tonalidad azul, haciendo que sea fácilmente reconocible y le valgan su apodo.
¿Cuándo se construyó Bab Bou Jeloud?
La actual y monumental Bab Bou Jeloud fue construida en 1913. Aunque en su lugar existía una puerta anterior y más modesta con el mismo nombre, la espectacular estructura que hoy admiramos fue un proyecto de la administración colonial francesa, diseñado para servir como una gran entrada simbólica a la antigua medina de Fez.

¿Está abierta al público la Puerta Azul?
Sí, la Puerta Azul (Bab Bou Jeloud) es una de las principales entradas a la antigua Medina de Fez y está completamente abierta al público. Es un punto de acceso constante para locales y turistas, y a través de ella se puede ingresar libremente al laberíntico corazón de Fès el-Bali. No hay horarios de apertura ni cierre específicos para la puerta en sí, ya que forma parte de la estructura de la ciudad.
¿Qué significa el color azul en la puerta?
En el contexto de la simbología marroquí y la cultura islámica, el color azul es muy significativo. En la Puerta Azul, este color se asocia comúnmente con la confianza, la lealtad y la estabilidad. Promueve una sensación de seguridad y sirve como una bienvenida protectora a la medina. La fachada interna, de color verde, simboliza la paz y la prosperidad, completando un mensaje cromático armonioso.
¿Qué se puede ver cerca de Bab Bou Jeloud?
La Puerta Azul es un punto de partida ideal para explorar Fez. A pocos pasos, dentro de la medina, se encuentran la histórica Madrasa de Bou Inania y la Clepsidra de Dar al-Magana. Al cruzar la puerta, se accede a las principales calles comerciales, Tala’a Kebira y Tala’a Sghira, repletas de tiendas, talleres y restaurantes. En el exterior de la puerta, se puede visitar (cuando esté abierto) el Museo Al Batha de Artes y Costumbres Populares Marroquíes, y la antigua y más austera Bab Mahrouk.
Cómo Llegar a la Emblemática Puerta Azul
La Puerta Azul se sitúa estratégicamente en el flanco occidental de Fès el-Bali, colindante con la amplia Plaza Bou Jeloud. Su accesibilidad la convierte en un punto de referencia para cualquier visitante de Fez.
A pie: Si te hospedas en las áreas más turísticas de Fez, como la Ville Nouvelle o Fès el-Jdid, es posible llegar a Bab Bou Jeloud dando un paseo. Las distancias no son excesivamente grandes y la caminata te permitirá empaparte del ambiente de la ciudad. Sin embargo, considera la época del año (el calor puede ser intenso) y tu tiempo disponible al optar por esta opción.
En taxi: Para una opción más rápida y cómoda, especialmente si vienes de zonas más alejadas o en días calurosos, el taxi es la mejor alternativa. Desde la Ville Nouvelle, el trayecto es cuestión de minutos, y aún menos si te encuentras en Fès el-Jdid. Los taxis en Fez son generalmente asequibles y te dejarán justo en la Plaza Bou Jeloud, a un paso de la puerta.
Con tours organizados: La gran mayoría de las visitas guiadas a Fez, tanto privadas como en grupo, incluyen una parada en Bab Bou Jeloud dentro de sus itinerarios. Si eliges esta modalidad, el transporte (ya sea en microbús, coche o furgoneta) estará cubierto como parte de la excursión, facilitando tu llegada y permitiéndote disfrutar de las explicaciones de un guía experto.
Cruzar la Puerta Azul no es simplemente entrar a un barrio; es sumergirse en la esencia de una ciudad milenaria que ha sabido preservar su alma. Es el inicio de un viaje inolvidable a través de la cultura y la vida cotidiana de una de las medinas más impresionantes del mundo.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a La Puerta Azul de Fez: Umbral a la Historia puedes visitar la categoría Gastronomía.
