01/08/2024
Pamplona, una ciudad de encanto y tradición, alberga en su casco antiguo una calle que resuena con historia, emoción y, sobre todo, un sabor inigualable. Si alguna vez te has preguntado cómo se llama la calle de los pinchos en Pamplona, la respuesta es clara y contundente: la Calle Estafeta. Esta vía, con una longitud de aproximadamente 250 metros, no es solo un tramo más del entramado urbano de la capital navarra; es un epicentro de cultura, gastronomía y adrenalina, especialmente durante las célebres fiestas de San Fermín. Situada estratégicamente cerca de la Plaza del Castillo, el considerado corazón de Pamplona, Estafeta se erige como un destino imprescindible para cualquier visitante que desee sumergirse en la auténtica esencia pamplonesa.

Pero la fama de Estafeta trasciende su mero papel geográfico. Es el escenario de uno de los eventos más icónicos a nivel mundial: los encierros de San Fermín. Además de su relevancia festiva, esta calle es un verdadero santuario para los amantes de la buena mesa, albergando numerosos comercios y una selecta colección de restaurantes y bares donde la gastronomía local alcanza su máxima expresión. Junto a la Plaza del Castillo y la calle San Nicolás, Estafeta forma el tridente por antonomasia para disfrutar del tradicional 'poteo', saboreando exquisitos pinchos acompañados de cañas y vinos que deleitan el paladar.
Un Viaje a Través del Tiempo: La Historia de la Calle Estafeta
La Calle Estafeta, parte de la histórica Navarrería, uno de los tres núcleos urbanos que conforman el centro histórico de Pamplona, posee una rica y variada historia que se refleja en sus antiguos nombres. A lo largo de los siglos, esta mítica vía fue conocida por diversas denominaciones, cada una de las cuales narra un capítulo de su evolución. Entre ellas, destacan rúa de Araya y de las Eras, rúa de la Zaga del Castillo, rúa Tras del Castillo o calle de San Tirso. No fue hasta el siglo XIX cuando adoptó su nombre actual, Calle Estafeta, en un homenaje directo a la primera estafeta, es decir, la primera oficina de correos de la capital navarra, un hito que marcó su identidad moderna.
Además de su evolución nominal, Estafeta es hogar de joyas arquitectónicas que atestiguan su pasado señorial. El Palacio de Goyeneche es uno de los edificios históricos más importantes y emblemáticos de la calle. Esta imponente construcción barroca del siglo XVIII exhibe su fachada original, adornada con el escudo de armas de la noble familia Goyeneche, originaria de Baztán (Navarra), extendiéndose majestuosamente desde Estafeta hasta la Plaza del Castillo y la bajada de San Javier. Este palacio no solo es un testimonio de la arquitectura de la época, sino también un recordatorio de la importancia social y económica que Estafeta ha tenido a lo largo de los siglos.
La Adrenalina de los Sanfermines: Los Encierros en Estafeta
La fama mundial de la Calle Estafeta se debe, en gran medida, a su papel protagonista en los encierros de San Fermín. Del 6 al 14 de julio, durante las fiestas patronales, Pamplona se transforma radicalmente, acogiendo a cientos de miles de turistas y aficionados que llegan de todos los rincones de España y del mundo para vivir la intensidad de un ambiente festivo sin igual y, por supuesto, la emoción de los encierros.
El encierro, una tradición que consiste en correr delante de seis toros bravos desde el corral de Santo Domingo hasta la Plaza de Toros, adquirió su nombre actual en 1856. Fue precisamente en ese año, con motivo de la inauguración de la plaza de toros, cuando la Calle Estafeta se incorporó al recorrido oficial. Antes de 1856, a este acto se le conocía como “entrada”, y el recorrido finalizaba en la Plaza del Castillo, que entonces se acondicionaba para funcionar como una improvisada plaza de toros. Hoy en día, el recorrido de 846 metros culmina al final de Estafeta, donde corredores y astados llegan a la Plaza de Toros.
El encierro actual transcurre por las adoquinadas calles del casco antiguo de Pamplona. A las ocho en punto de la mañana, los toros inician su carrera desde la Cuesta de Santo Domingo, atraviesan la Plaza Consistorial, y discurren por las calles de Mercaderes y Estafeta, para finalmente desembocar en la Plaza de Toros. Este trazado actual respeta la tradición establecida a finales del siglo XVIII, aunque la práctica de los encierros tiene raíces mucho más profundas, remontándose a la Edad Media, cuando carniceros y mozos ya desafiaban a las autoridades corriendo delante de los toros.

El tramo de Estafeta es, sin duda, uno de los más emblemáticos y peligrosos de todo el recorrido. Comienza con una pronunciada curva de 90 grados a la derecha, en la intersección con la calle Mercaderes, un punto crítico donde los toros suelen resbalar y colisionar con las vallas de madera, tras las cuales se agolpan expectantes los aficionados. Superado este punto de tensión, la manada y los corredores continúan por la estrecha vía de Estafeta hasta el tramo conocido como “de Telefónica”, antes de la entrada a la plaza.
Pamplona a Bocados: La Calle Estafeta y su Gastronomía
Más allá de la adrenalina de los encierros, la Calle Estafeta es un paraíso para los amantes de la gastronomía. Los pamplonicas, con su arraigada costumbre del ‘poteo’ o ‘ir de pinchos’ –como se dice en Navarra y el País Vasco–, encuentran en el casco histórico de la capital el destino predilecto para esta actividad social y culinaria. Y qué mejor forma de acompañar estos manjares que con un buen vino de Denominación de Origen de Navarra o, como broche de oro, un tradicional pacharán.
La Plaza del Castillo y las calles de San Nicolás, Mercaderes y Estafeta (y sus adyacentes) son los lugares por excelencia para degustar la rica y variada gastronomía navarra. Además de los platos más tradicionales, como los famosos espárragos navarros, los pimientos del piquillo rellenos de bacalao, el cordero al chilindrón o las pochas con chistorra, el turista puede deleitarse con una amplia gama de opciones que van desde las rabas y croquetas hasta raciones de pulpo, pinchos de foie, hojaldres y otras tapas que rozan la “alta cocina”.
Los domingos son, tradicionalmente, los días más concurridos para practicar el poteo, pero los jueves han ganado popularidad gracias al ingenioso “juevintxo”. Esta iniciativa permite disfrutar de un pincho y una bebida (ya sea vino o zurito) por un precio simbólico de apenas dos euros, haciendo de los jueves una excelente oportunidad para sumergirse en la cultura del tapeo pamplonés.
Bares y Restaurantes Emblemáticos en Estafeta
La Calle Estafeta alberga una considerable cantidad de bares y restaurantes, lo que facilita enormemente la elección para saciar el hambre o simplemente deleitarse con los sabores de la región. Pasear por esta calle es una invitación a descubrir y dejarse llevar por la oferta gastronómica. A continuación, destacamos algunos de los establecimientos más reconocidos:
- Bodegón de Sarriá (Calle Estafeta, 50): Reconocible desde el exterior por las patas de jamón serrano que cuelgan de su techo, este establecimiento ofrece una amplia y tentadora variedad de pinchos, raciones y cazuelas. Es un lugar ideal para experimentar la esencia del tapeo navarro.
- Restaurante Zampa (Calle Estafeta, 40): Ubicado justo al lado del Bodegón de Sarriá, Zampa es conocido por su gran variedad de pinchos y por ofrecer comida local de excelente calidad. Un lugar perfecto para una comida más formal o para seguir disfrutando de las pequeñas delicias.
- Bar Fitero (Calle Estafeta, 58): Este bar, según su propia descripción, cuenta con “la mejor barra de pinchos de la conocida calle Estafeta”. Es una parada obligatoria para quienes buscan la excelencia en el arte del pincho, prometiendo una experiencia culinaria memorable.
Estos establecimientos, entre muchos otros, contribuyen a la reputación de Estafeta como un destino gastronómico de primer nivel, donde la tradición y la innovación se encuentran en cada bocado.
Preguntas Frecuentes sobre la Calle Estafeta y Pamplona
| Pregunta | Respuesta |
|---|---|
| ¿Cómo se llama la calle de los pinchos en Pamplona? | La calle principal de los pinchos en Pamplona, especialmente conocida por su ambiente y variedad, es la Calle Estafeta. También son muy populares la Plaza del Castillo y la calle San Nicolás. |
| ¿Por qué es tan famosa la Calle Estafeta? | La Calle Estafeta es mundialmente famosa por ser parte del recorrido de los encierros de San Fermín. Además, es un punto neurálgico para disfrutar de la gastronomía local, especialmente los pinchos y tapas. |
| ¿Qué platos típicos navarros se pueden degustar en Estafeta? | En los bares y restaurantes de Estafeta se pueden degustar platos como espárragos navarros, pimientos del piquillo rellenos de bacalao, cordero al chilindrón, pochas con chistorra, y una gran variedad de pinchos y tapas. |
| ¿Qué es el 'juevintxo'? | El 'juevintxo' es una tradición popular en Pamplona los jueves, que consiste en disfrutar de un pincho y una bebida (vino o zurito) por un precio reducido, generalmente alrededor de dos euros. |
| ¿Cuál es el tramo más peligroso del encierro en Estafeta? | El tramo más peligroso del encierro en Estafeta es la curva de 90 grados desde la calle Mercaderes, donde los toros suelen resbalar y chocar con las vallas. |
| ¿Qué otros lugares son famosos en Pamplona además de Estafeta? | Además de la Calle Estafeta, son famosos en Pamplona la Plaza del Castillo (epicentro de la vida social), la Catedral de Santa María la Real (impresionante arquitectura gótica), y todo el casco histórico con sus calles adoquinadas y edificios antiguos. |
La Calle Estafeta es, en definitiva, mucho más que una calle; es un símbolo de Pamplona, un lugar donde la historia se entrelaza con la pasión taurina y donde cada esquina ofrece una nueva oportunidad para deleitarse con la rica y auténtica gastronomía navarra. Visitarla es adentrarse en el corazón de una ciudad vibrante que sabe combinar como pocas la tradición y el buen vivir.
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