Santi Santamaría: La Huella Inmortal en la Gastronomía

25/07/2023

Valoración: 3.94 (9810 votos)

Hace diez años, el mundo de la gastronomía sufrió una pérdida incalculable con el fallecimiento de Santi Santamaría. Su partida temprana no solo dejó un vacío en la cocina catalana y española, sino que resonó a nivel internacional, truncando una visión ambiciosa: la preparación de un tratado que buscaba vertebrar la cocina del siglo XXI, emulando la trascendencia de la Guide Culinaire de Escoffier para la Belle Époque. Santamaría no era solo un cocinero; era un pensador, un historiador y un visionario que transformó la manera de entender y disfrutar la comida, dejando un legado que sigue inspirando a las nuevas generaciones de chefs y amantes de la buena mesa.

Índice de Contenido

La Esencia de una Cocina Auténtica: Can Fabes como Manifiesto

La propuesta culinaria de Santi Santamaría era, en esencia, un tributo a la riqueza y el sabor, profundamente arraigada en su tierra natal, Cataluña. Su cocina en el restaurante Can Fabes, ubicado en la masía familiar en Sant Celoni, no era una mera ejecución de recetas, sino una expresión de historia y tradición, con claras influencias afrancesadas. Nacido en el seno de una familia campesina, en la misma masía que sus padres y abuelos, Santamaría vivió la cocina desde sus cimientos, entendiendo el producto desde su origen.

Aunque su vocación por la cocina fue tardía –inicialmente fue dibujante técnico–, su innata curiosidad y su vasta cultura, producto de ser un lector voraz, lo llevaron a experimentar con los sabores de su infancia. Comenzó ofreciendo platillos a sus amigos, mejorando las recetas de su madre con un toque personal que sorprendía y deleitaba. El éxito fue tan rotundo que, animado por la insistencia de sus comensales, decidió transformar la masía en un restaurante. Este fue el nacimiento de Can Fabes, un proyecto que, tras años de "picar pedra" –como él mismo decía, refiriéndose al trabajo arduo y constante–, alcanzó la cúspide de la gastronomía mundial al obtener la tercera estrella Michelin, un hito que lo convirtió en el primer restaurante catalán en lograr tal distinción.

Maestros y Referentes: La Tradición como Cimiento de la Innovación

La visión de Santamaría no surgió de la nada; se cimentó en un profundo respeto por la historia y en la influencia de grandes maestros. Su libro de cabecera era La Teca (1924) de Ignasi Domènec, una obra fundamental sobre la tradición gastronómica catalana. Domènec, discípulo directo y colaborador de Escoffier, fue un intelectual de los fogones que fundó la primera Escuela de Cocina en España y racionalizó la cocina española de entreguerras, sentando bases importantes para las generaciones futuras.

No es casualidad que Santamaría tuviera a Auguste Escoffier como una de sus principales referencias. Escoffier, con su enfoque en la organización y la estandarización, ayudó a Santamaría a reinterpretar la cocina catalana, reconociendo la cultura culinaria como una fuerza moldeadora. Santamaría abrazó esta idea, empleando productos de temporada, mejorando los procesos productivos gracias a las nuevas tecnologías y promoviendo una cocina donde la síntesis era un valor supremo. Su objetivo final siempre fue emocionar al comensal, creando experiencias que fueran más allá del mero acto de alimentarse.

Su interés por la historia de la gastronomía era vasto, abarcando desde el Siglo de Oro hasta la Revolución Francesa, que transformó la cocina culta privada en pública y dio origen a los restaurantes. Admiraba cómo el Congreso de Viena de 1815 unió el genio de Carême con los primeros gastrónomos como Brillat-Savarin y Grimond de la Renière. Incluso se deleitaba con las anécdotas, como la leyenda de que la cocina francesa, a través de platos como el faisán "a la Santa Alianza", ayudó a Francia a conservar sus fronteras tras la derrota de Napoleón.

Santamaría también se interesaba por los grandes cocineros de la Belle Époque, como Prospère Montaigné (autor del primer Larousse Gastronomique), Édouard Nignon y, por supuesto, Escoffier, quien, junto a Carême, sentó las bases de la cocina clásica francesa a través de sus escritos y tratados, ganándose la primera Legión de Honor para un cocinero en 1929. Incluso un personaje insólito como Denise, el cocinero bordelés que, a contracorriente de la Nouvelle Cuisine, mantuvo una cocina fastuosa y barroca, era objeto de su admiración y estudio, demostrando su apertura a todas las formas de expresión culinaria.

Platos Emblemáticos: Una Sinfonía de Texturas y Sabores

La cocina de Santi Santamaría se caracterizaba por su capacidad de elevar ingredientes sencillos a la categoría de arte, y de combinar lo sofisticado con lo popular. Entre sus creaciones más memorables, destaca el insuperable "Caviar con Tocino". Este plato era una proeza de texturas y sabores: el tocino, meloso en el centro y crujiente en la superficie, se integraba con la explosión salina del caviar, todo suavizado por una emulsión de puré de patatas. Era una demostración de cómo la humildad de un ingrediente como el tocino podía realzar la majestuosidad del caviar, creando un plato sofisticado y accesible a la vez.

Otros platos que perduran en la memoria de quienes tuvieron el privilegio de degustarlos incluyen el innovador "Bogavante Crudo y Cocido con Huevo", que exploraba las distintas cocciones del marisco en un mismo plato. La "Liebre con Costra ‘a la Royale’ y Habas de Cacao" era una superación de la antológica liebre a la Royale, añadiendo matices y una complejidad aromática sorprendente. Y, por supuesto, los clásicos como la "Becada de las Guilleries a la Sangre Asada ‘a mi Gusto’", que mostraba su maestría en la cocina de caza.

La trufa, a la que llamaba el "Mozart de las setas", era otro de sus ingredientes fetiche. Con ella creó maravillas como la "Royale de Trufas", un flan ligero y concentrado de este tubérculo, presentado de forma inesperada en una taza de desayuno, y el "Consomé de Trufas al Tuétano", una oda a la profundidad del sabor y al umami.

La Cocina Catalana: Un Origen Milenario y Universal

Uno de los temas recurrentes y más apasionantes en las conversaciones con Santi Santamaría era el origen de la cocina catalana y su proyección en el Occidente europeo. Santamaría sostenía, con argumentos sólidos, que la cultura cortesana occitano-catalana, heredera del mundo libre y culto de los trovadores, había sido de un refinamiento extraordinario en todos los órdenes, incluida la gastronomía. Para él, la cocina catalana no era solo una cocina regional, sino un pilar fundamental de la tradición culinaria occidental.

Apoyaba esta tesis en documentos históricos como el Llibre de Sen Soví (finales del siglo XIII y principios del XIV), considerado por muchos historiadores como el primer tratado de cocina occidental. Atribuido a Pere Felip, un cocinero catalán de vasta cultura y viajero incansable, este libro aunó teoría y práctica culinaria de una forma inédita para su época. Tiempo después, otro catalán, Rupert de Nola, escribiría El Llibre de Coch, cuya traducción castellana, a instancias de Carlos V, alcanzó ventas que superaron incluso las de El Quijote. Para Santamaría, estos hechos reforzaban la idea de que la cocina catalana fue una de las primeras y más influyentes en Occidente, y su labor contribuyó a poner en valor esta rica herencia.

Más Allá de los Fogones: El Pensador y el Amigo

Santi Santamaría no era solo un chef; era un intelectual, un "home de rauxa" (un hombre de impulsos y pasión) y, sobre todo, un amigo leal y generoso. Sus almuerzos y cenas, que a menudo se extendían desde primeras horas de la tarde hasta la madrugada, eran verdaderas tertulias donde se discutía de historia, de arte, de literatura y, por supuesto, de gastronomía. Su carácter jovial y reflexivo, combinado con una gran generosidad, forjó amistades sólidas y duraderas, como la que mantuvo con el autor del texto, que lo recuerda con profunda emoción.

Su compromiso con la cultura iba más allá de los fogones. La presentación de libros, las discusiones profundas sobre la evolución de la cocina y su rol en la sociedad eran parte de su día a día. Santamaría fue un catalizador de ideas, un defensor de la cocina honesta y del producto, y un crítico implacable de las modas pasajeras que, a su juicio, desvirtuaban la esencia de la gastronomía. Su voz, a veces controvertida, siempre fue la de un apasionado que buscaba la excelencia y la verdad en cada plato.

Preguntas Frecuentes sobre Santi Santamaría

¿Cuál fue la filosofía culinaria de Santi Santamaría?

Santi Santamaría defendía una cocina rica, sabrosa y arraigada en la tradición catalana. Su filosofía se basaba en el respeto al producto de temporada, la excelencia en la ejecución y la búsqueda de la emoción en el comensal. Abogaba por una cocina auténtica y sin artificios, en contraste con las tendencias que consideraba menos puras.

¿Cuáles fueron algunos de sus platos más famosos?

Entre sus creaciones más icónicas se encuentran el "Caviar con Tocino", el "Bogavante Crudo y Cocido con Huevo", la "Liebre con Costra ‘a la Royale’ y Habas de Cacao", y diversas preparaciones con trufa, como la "Royale de Trufas" y el "Consomé de Trufas al Tuétano".

¿Cuántas estrellas Michelin obtuvo Santi Santamaría con Can Fabes?

Santi Santamaría fue el primer chef en Cataluña en conseguir la tercera estrella Michelin para su restaurante Can Fabes, lo que lo consolidó como una figura cumbre de la gastronomía mundial.

¿Quiénes fueron las principales influencias en su cocina?

Santamaría se inspiró profundamente en Ignasi Domènec, autor de La Teca, y en Auguste Escoffier. De ellos, aprendió el valor de la tradición, la organización y la racionalización en la cocina, así como la importancia de una base cultural sólida para la expresión culinaria.

¿Qué visión tenía Santi Santamaría para el futuro de la gastronomía?

Santamaría estaba trabajando en un tratado para vertebrar la cocina del siglo XXI, buscando establecer las bases para una gastronomía que, sin perder su esencia y respeto por el producto, incorporara los avances tecnológicos y las nuevas sensibilidades, similar a lo que Escoffier hizo con su Guide Culinaire.

Un Legado que Permanece

Diez años después de su partida, el legado de Santi Santamaría sigue vivo. Su cocina, arraigada en la tradición y elevada por la innovación, marcó un antes y un después. No solo fue un pionero en la obtención de la máxima distinción Michelin en Cataluña, sino que también fue un incansable defensor de la identidad culinaria catalana y un profundo estudioso de la historia gastronómica. Su obra y su pensamiento continúan siendo un faro para aquellos que buscan la autenticidad y la excelencia en el arte de cocinar y de comer. La memoria de su "Caviar con Tocino" y de su "Liebre a la Royale" es solo una pequeña parte del inmenso aporte de un hombre que dedicó su vida a hacer de la gastronomía un placer sublime y un acto de cultura.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Santi Santamaría: La Huella Inmortal en la Gastronomía puedes visitar la categoría Gastronomía.

Subir