10/07/2025
La carne caprina, proveniente de la cabra, es un manjar apreciado en diversas culturas alrededor del mundo por su sabor distintivo y su versatilidad culinaria. Desde las áridas tierras del Medio Oriente hasta las vibrantes cocinas de América Latina, el cabrito, la cría joven de la cabra, ha encontrado un lugar de honor en la mesa. Sin embargo, en Colombia, y específicamente en la región de Santander, surge una interesante distinción que enriquece aún más esta tradición gastronómica: la diferencia entre el cabrito y el cabro, cada uno con sus particularidades y formas de preparación que los convierten en verdaderos íconos culinarios.

- El Cabrito: Una Delicia Tierna en el Mundo y Colombia
- El Cabro Santandereano: Tradición y Sabor Ancestral
- La Pepitoria Santandereana: El Complemento Indispensable
- Un Vistazo a la Gastronomía Caprina en América Latina
- Cabrito vs. Cabro en Colombia: Un Cuadro Comparativo Esencial
- Preguntas Frecuentes sobre el Cabrito y el Cabro
El Cabrito: Una Delicia Tierna en el Mundo y Colombia
El término cabrito se refiere específicamente a la cría de la cabra que tiene hasta cuatro meses de edad. Su carne, tierna y de sabor suave, a menudo se compara con la del cordero de leche, siendo muy apreciada por su delicadeza. A nivel global, el cabrito es un protagonista en cocinas de lugares tan diversos como Portugal, España, Italia, Grecia, y en varios países de África, Medio Oriente y Asia.
En América Latina, su consumo es ampliamente extendido y valorado. En Perú, es la estrella del famoso seco de cabrito, un plato emblemático de la ciudad de Chiclayo en el Departamento de Lambayeque. México, por su parte, lo eleva a la categoría de plato típico de Monterrey y del estado de Nuevo León, donde el cabrito al pastor es una verdadera institución. También se consume con gran tradición en Brasil, Uruguay, Argentina, Chile y en el occidente de Venezuela, especialmente en los estados de Falcón, Lara y Zulia, donde su abundancia lo hace muy apetecido.
En Colombia, la presencia caprina es significativa. Para el año 2019, el inventario caprino se estimaba en aproximadamente 1.006.077 animales, según datos del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA). La mayor concentración de estos animales se encuentra en departamentos como La Guajira (78,84%), Boyacá (3,93%), Magdalena (3,45%), Cesar (3,16%) y Santander (3,12%), entre otros. Si bien el cabrito como cría existe en estas regiones, la verdadera joya culinaria que ha ganado renombre, especialmente en Santander, es el “cabro” en su definición más adulta y con un proceso de crianza y preparación muy particular.
El Cabro Santandereano: Tradición y Sabor Ancestral
En Santander, y particularmente en su capital, Bucaramanga, el cabro es uno de los platos típicos más arraigados y emblemáticos. A diferencia del “cabrito” global, en esta región se refiere a un animal de mayor edad, cuya carne ha desarrollado un sabor más intenso y característico. Su consumo en Santander se remonta a la llegada de los españoles, quienes introdujeron la especie en el continente americano. Con el tiempo, estos animales se adaptaron de manera excepcional a las montañas y tierras áridas de Santander, encontrando en lugares como el Cañón del Chicamocha un entorno perfecto para su desarrollo.

Lo que hace al cabro santandereano verdaderamente especial es su dieta. Estos animales se alimentan principalmente de materia seca, como el heno, y cereales. Sin embargo, un elemento clave en su alimentación es una planta silvestre conocida como Organillo, que consumen desde su nacimiento. Esta dieta específica es fundamental, ya que influye directamente en el sabor y las características de la carne, “adobándola” de forma natural desde el interior.
La preparación del cabro en Santander es un arte que se ha perfeccionado a lo largo de generaciones. Horas antes de ser cocinado, la carne se adoba meticulosamente con una mezcla de laurel, cebolla, ajo, tomillo, sal y cerveza. Un ingrediente que no puede faltar y que es una de las modificaciones más significativas aportadas por los santandereanos es el achiote. Esta semilla, utilizada ancestralmente por nuestros antepasados para pintar, hoy en día se emplea para dar un color vibrante y un sabor particular al plato. Tras el adobo, el cabro se cocina a fuego lento, permitiendo que todos los sabores se integren profundamente en la carne, y finalmente, se sella a la parrilla, logrando una textura y un gusto inconfundibles.
La Pepitoria Santandereana: El Complemento Indispensable
Si se habla del cabro santandereano, es imposible no mencionar la pepitoria, su acompañamiento por excelencia. La pepitoria es una preparación que puede servirse tanto como guarnición del cabro, o incluso como una entrada robusta y sabrosa por sí misma. Aunque existen diversas versiones, la receta tradicional es un reflejo de la cocina de aprovechamiento y el ingenio culinario de la región.
Los ingredientes principales de la pepitoria santandereana incluyen las menudencias de cabro (vísceras), sangre de cabrito, arroz cocido, garbanzos cocidos, queso cuajado rallado, huevo rallado y hojas de Guaca, una hierba aromática local que le confiere un sabor único.

Preparación de la Pepitoria Santandereana: Un Paso a Paso
- Para comenzar, las vísceras del cabrito, previamente lavadas, se cocinan en agua con cebolla larga, una pizca de laurel y tomillo durante al menos 30 minutos.
- Una vez cocidas, las vísceras se retiran del agua y se pican finamente, asegurando una textura homogénea.
- En un sartén aparte, se pica finamente media cebolla cabezona y tres ajos (retirando sus corazones), y se mezclan.
- Se calienta aceite en una olla y se incorporan la cebolla y el ajo picados, sofriéndolos hasta que estén transparentes y aromáticos.
- Posteriormente, se añade achiote para dar color y sabor, una pizca de comino, una pizca de pimienta y sal al gusto. Mientras tanto, se recomienda iniciar la cocción del arroz blanco, el cual se sofríe con un poco de cebolla cabezona para darle un sabor especial; a este proceso se le conoce como arroz nacarado.
- Finalmente, se agrega agua y sal al arroz en las cantidades tradicionales para su cocción.
- A la mezcla de sofrito en el sartén, se añaden las vísceras picadas y dos o tres cucharadas de sangre de cabrito, que le aporta un sabor y color característicos.
- Por último, se incorpora el arroz cocido al gusto, garbanzo cocido, queso cuajado rallado y huevo rallado. Se pican las hojas de Guaca y se agregan a la pepitoria, mezclando todo muy bien.
Al servir, la pepitoria se acompaña tradicionalmente con yuca y ají, creando una combinación de sabores y texturas que deleita el pal paladar.
Un Vistazo a la Gastronomía Caprina en América Latina
La riqueza de la carne caprina trasciende las fronteras colombianas, con preparaciones que reflejan la identidad de cada región:
- México: Cabrito al Pastor. En Monterrey y Nuevo León, el cabrito al pastor es la preparación más icónica. Se cocina ensartando una vara (tradicionalmente de granjeno, hoy en día de metal) a través de la pierna del animal, atravesándolo longitudinalmente, y cocinándolo lentamente cerca de las brasas de carbón. El cabrito en Monterrey se refiere a crías de 30 a 45 días, alimentadas exclusivamente con leche. Otras variantes incluyen la fritada (guiso en su sangre), cabrito guisado en salsa de tomate y cabrito al horno. El origen de este platillo se remonta a la gastronomía judía sefardí de los fundadores del estado de Nuevo León.
- Perú: Seco de Cabrito. En la costa norte (La Libertad, Lambayeque, Piura y Tumbes), el seco de cabrito es un guiso emblemático. El cabrito se cocina con ingredientes autóctonos como ají mirasol, ají amarillo, chicha (bebida fermentada de maíz), zapallo loche (una variedad de calabaza única de Lambayeque), culantro, cebolla y ajo. Se sirve acompañado de frejoles y yuca cocida, siendo un plato principal en importantes eventos sociales.
- Venezuela: Cabrito al Curry y Chivo en Coco. En los estados de Falcón y Lara, es muy conocido el “cabrito al curry”, un guiso especiado con esta mezcla de condimentos. En el estado Zulia, especialmente en Maracaibo, el “chivo en coco” (o cabrito en coco) es un ícono. El cabrito troceado se guisa con leche de coco, obtenida de la pulpa rallada y hervida. En el norte del Zulia, para la cultura indígena Wayúu, el cabrito es un alimento principal y un elemento de intercambio, destacando la importancia de su cría en la zona.
Cabrito vs. Cabro en Colombia: Un Cuadro Comparativo Esencial
Para comprender mejor la distinción en el contexto colombiano, especialmente con la tradición santandereana, presentamos un cuadro comparativo:
| Característica | Cabrito (General) | Cabro (Santander) |
|---|---|---|
| Edad del Animal | Cría de cabra de hasta 4 meses de edad. | Animal de cabra de mayor edad. |
| Características de la Carne | Tierna, sabor suave, similar al cordero de leche. | Sabor más intenso y desarrollado, influenciado por la dieta. |
| Uso Culinario Principal | Asados, guisos delicados, preparaciones donde se busca ternura. | Guisos potentes, asados a la parrilla, acompañado de pepitoria. |
| Región Destacada en Colombia | Presente en regiones caprinas como La Guajira, Boyacá, etc. | Santander (Bucaramanga y alrededores). |
| Ingrediente Clave en Dieta (Santander) | N/A | El Organillo, que le da un sabor particular. |
Preguntas Frecuentes sobre el Cabrito y el Cabro
¿Cuál es la diferencia principal entre cabrito y cabro?
La diferencia principal radica en la edad del animal. El cabrito es la cría de la cabra de hasta 4 meses de edad, mientras que el “cabro” en Santander se refiere a un animal de cabra de mayor edad, cuya carne tiene un sabor más pronunciado y característico debido a su desarrollo y dieta específica.
¿Por qué el cabro de Santander tiene un sabor particular?
El sabor particular del cabro santandereano se debe en gran parte a su dieta. Estos animales, que se adaptaron a las montañas y tierras áridas de la región, consumen una planta silvestre llamada “Organillo” desde que nacen. Esta alimentación influye directamente en el perfil de sabor de su carne, “adobándola” de forma natural.
Las menudencias en el contexto de la pepitoria se refieren a las vísceras del cabro (como el hígado, riñones, etc.), que se cocinan, pican finamente y se integran en la preparación junto con otros ingredientes como la sangre de cabrito, arroz, garbanzos, queso y huevo, para crear este acompañamiento tradicional.

¿Se consume cabrito en otras regiones de Colombia además de Santander?
Sí, la cría de cabra (cabrito) se encuentra en varias regiones de Colombia, especialmente donde hay una alta concentración de ganado caprino, como La Guajira, Boyacá, Magdalena, Cesar y Cundinamarca. Aunque no todas las regiones tienen una preparación tan icónica y diferenciada como el cabro santandereano, la carne caprina es parte de la dieta y tradiciones culinarias locales en diversas zonas del país.
¿Qué papel juega el achiote en la preparación del cabro santandereano?
El achiote es un ingrediente fundamental en el adobo del cabro santandereano. Se utiliza para dar un color vibrante y característico a la carne, además de aportar un sabor sutil y terroso que complementa los demás condimentos, siendo una de las adiciones tradicionales de la cocina santandereana a la receta original.
La gastronomía caprina en Colombia y en toda América Latina es un testamento de la riqueza cultural y la diversidad de sabores que cada región tiene para ofrecer. Desde la ternura del cabrito joven hasta el carácter robusto del cabro santandereano y la singularidad de su pepitoria, cada plato cuenta una historia de adaptación, tradición y pasión por la buena mesa. Invita a los paladares más curiosos a explorar estas delicias y a descubrir la profunda conexión entre la tierra, los animales y la identidad culinaria de un pueblo.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Cabrito y Cabro: Delicias Caprinas de Colombia puedes visitar la categoría Gastronomía.
